jueves, 26 de febrero de 2015

El Hundimiento. Regresa Manuel Vilas con más poesía






Leer la poesía de Manuel Vilas no deja nunca indiferente. Tampoco su prosa. Voy desgranando su último libro de poemas, el Hundimiento, como quien asiste a un banquete con muchos camareros. Cada verso llega en una bandeja de canapés y produce un impacto en el paladar. Algunos son tan fuertes como un puñetazo mal intencionado, otros tienen sabor a desazón, la mayoría son pozos de una profundidad oscura e inquietante. Manuel Vilas es uno de los mejores poetas españoles vivos, quizá no por la calidad métrica de sus creaciones sino por la majestad con la que usa el lenguaje para regalarnos su universo emocional y vivencial, algo que solo los más grandes saben hacer. Por esta, y otras muchas razones, es difícil que el autor llegue a unas masas que nunca gustaron de platos refinados ni de sabores acres. No todo el mundo puede permitirse leer la poesía de Manuel Vilas por mucho que el jurado del prestigioso premio Generación del XXVII y un servidor lo recomendemos. De hecho quizá esté contraindicada para pusilánimes, psicóticos o almas al borde de la depresión. Si es su caso elija mejor a Paulo Coelho o atrévase con Cervantes.

Como me gustan los combinados literarios me he permitido la osadía de leer el hundimiento al alimón con la sociedad del cansancio de Byung-Chul Han, uno de los mejores filósofos alemanes contemporáneos. Muchos preguntarán el por qué de esta combinación y la respuesta es sencilla. A la poesía de Manuel Vilas le va bien la filosofía del coreano, simplemente. Han describe una sociedad plagada de enfermedad mental secundaria al positivismo y al ritmo de vida que nos aboca a ser esclavizadores de nosotros mismos. Vilas dice lo mismo, "Nosotros fuimos vencidos por nosotros mismos" (Bajo el volcán p.86), llenando de fantasmas y situaciones desesperanzadas sus poemas. También incluye la pasión, el amor y el recuerdo, nos deja una posibilidad a la redención mediante la propia narración y la propia búsqueda de sentido, aspectos que el filósofo también dispone encima de la mesa.

No seré tan temerario de sugerir que acometan en paralelo sendas lecturas, por favor no lo hagan. Pero sí den una oportunidad a que ambos autores toquen sus vidas. No les quepa duda de que les obligarán a abrir puertas y armarios largo tiempo cerrados.

miércoles, 25 de febrero de 2015

El nuevo paradigma de salud: acabar con la guerra a la enfermedad











Lo más innovador que podrían hacer los sistemas sanitarios de los países avanzados es cambiar el paradigma de salud existente basado en la guerra a la enfermedad. Tanto la definición de salud como la "moral" sanitaria se basan en considerar la enfermedad y la muerte como no deseables ergo combatibles al posicionarlas como enemigo a batir. La muerte deviene en tabú y se esconde en hospitales y salas, deja de ser pública para pasar a ser oculta. Con respecto a la enfermedad se establece un combate que el lenguaje pone a las claras: guerra al cáncer, combatamos la demencia, medicamentos killer, tratamientos agresivos, cirugías radicales, radioterapias erradicadoras... Las sociedades nunca se han llevado demasiado bien con la enfermedad si bien es cierto que en otras épocas padecerlas permitía cierto grado de redención personal y crecimiento. Hoy no. Estar enfermo es dejar de ser productivo y eso se penaliza. Nadie lo quiere. Por lo tanto hay que combatir todo aquello que menoscabe nuestra productividad. No toleramos que las actrices envejezcan y las espirales de cirugías estéticas se extienden a todos aquellos que se lo pueden permitir, los quirófanos se llenan de gente sana que se deja abrir las carnes para verse más guapas. No toleramos la tristeza tras la pérdida de un ser querido, ni que los niños sean movidos ni un sin fin de situaciones para las que se crean nuevas enfermedades con sus correspondientes tratamientos para alegría de quien los vende y pago agradecido de quien las padece.

Los profesionales sanitarios son entrenados durante años como soldados. Reciben instrucción intensiva con contenidos sobre el enemigo, las mejores tácticas y el armamentario diagnóstico y terapéutico disponible. Los más brillantes de cada promoción eligen especialidades con los arsenales más potentes que existen. El objetivo es claro, es imprescindible un diagnóstico precoz y un tratamiento radical siempre que sea posible. Para ello se promueven todo tipo de pruebas de screening como mamografías precoces, densitometrías, colonoscopias, radiografías y analíticas pese a que usadas en sanos suelen dar más problemas que beneficios según nos dice la propia investigación científica. Parece increíble la cantidad de esfuerzo sanitario que se dedica a los sanos sin que estos la requieran, es lo que se llama ley de cuidados inversos, una legislación que ningún político se atreve a reconvertir. Por otro lado se invierten millones en cirugías robóticas, nuevos láser, fármacos biológicos y un sin fin de tecnologías cada vez más sofisticadas, construyéndose hospitales cada vez más grandes a los que acuden turbas cada vez más numerosas. La guerra, ya saben, siempre fue buen negocio para algunos.

¿Qué pasaría si dejáramos de hacer guerra contra la enfermedad?

Es interesante constatar que no hay enfermedad sin salud ni salud sin enfermedad. Estos términos no son polos opuestos sino un gradiente continuo de la propia vida humana. Ambas nos pertenecen, ambas somos nosotros mismos. Yo soy sano y soy enfermo, no puedo tachar mi versión enferma sin tacharme a mi mismo. La visión maniqueista de la vida que el pensamiento único globalizado nos manda por todos sus canales es un reduccionismo que produce dolor. Si no aceptamos nuestros tiempos de enfermar como constitutivos de la vida incurriremos en el error de negar la noche por mucho que nos guste la mañana. Desde este punto de partida que incluye la enfermedad en nuestra biografía la prioridad pasa del combate a la aceptación, de la lucha a la integración, de la huida a la aceptación. No nos pasaremos de rosca, los tiempos de enfermar no son fáciles ni deseables, no decimos lo contrario. Cuando enfermamos todos queremos sanar de nuevo y así ha de ser. El matiz es integrar este tiempo sin hacer combate dado que de hacerlo lo hacemos contra nosotros mismos y en ese caso uno siempre sale perdiendo.

Estamos viendo como cada vez se consumen más fármacos y recursos sanitarios pese a que cada vez la gente se siente más enferma y peor. La guerra no es nunca una buena opción contra uno mismo. Darnos cuenta de esto puede cambiar radicalmente nuestras reacciones frente a la enfermedad tanto si somos pacientes como si somos profesionales sanitarios.

La enfermedad necesita ser narrada, el que la padece precisa explicarla y explicársela. Tal vez si nos acercamos a ella con la suficiente conciencia como para no salir corriendo podamos tejer la narrativa sanadora que nos proporcione el sentido que pueda tener dicha vivencia para cada cual.

Encontrar hoy un profesional sanitario que no tenga una visión belicista sobre la enfermedad es casi imposible. Tal vez esta sea una de las razones por las que mucha gente termina siguiendo tratamientos de medicinas complementarias donde en muchos casos el enfoque es normalmente menos agresivo. Con esta reflexión me atrevo a decir que es posible encontrar un paradigma de salud y enfermedad integrador, no beligerante y amparado por la ciencia. No es necesario que vayamos a ningún santuario a buscar el milagro, basta con tomar conciencia de que la muerte es imprescindible para que haya vida y que los tiempos de enfermedad son consubstanciales a los tiempos de salud. Solo seremos capaces de saber quienes verdaderamente somos si tenemos el valor de mirar a la cara nuestra vida y nuestra muerte, nuestra salud y nuestra enfermedad, intuyendo que de alguna manera somos mucho más que eso.



martes, 24 de febrero de 2015

Rescata tus inteligencias múltiples






Durante mi infancia toda la preparación académica estaba orientada para proveer conocimientos matemático-lógicos y lingüístico-verbales suponiénose la inteligencia a quien destacaba en estas materias.
Por otro lado la música y la gimnasia siempre fueron asignaturas con escaso peso curricular. Esto de alguna forma sigue pasando hoy pese a que Howard Gardner, y antes que él otros muchos, han señalado que existen inteligencias múltiples. Pero una cosa es saberlo y otra aplicarlo. Muchos chavales no encuentran su sitio en el sistema educativo al no contemplar este sus habilidades y sus inteligencias. ¿Se imaginan un colegio donde las materias fuertes fueran la danza, el deporte y la música? ¿Se imaginan una tutorización individualizada que facilite y potencie las inteligencias múltiples de cada alumno?

De momento habrá que empezar reconociéndolas y visualizándolas en cada cual. Es fundamental en niños en edad preescolar y escolar pero también nos viene bien a los adultos. En ocasiones nos dejamos olvidada alguna inteligencia en un armario.


AREA
DESTACA EN
LE GUSTA
APRENDE MEJOR
LINGUISTICO -
VERBAL
La habilidad de pensar en palabras y utilizar el lenguaje para expresar y percibir significados complejos.
Leer, escribir, contar cuentos, hablar, memorizar, hacer puzzles.
Leyendo, escuchando y viendo palabras, hablando, escribiendo, discutiendo y debatiendo.
La habilidad de calcular, cuantificar, utilizar el razonamiento lógico, considerar premisas hipótesis, pautas y relaciones y llevar a cabo operaciones matemáticas complejas.
Resolver problemas, cuestionar, trabajar con números, experimentar.
Usando pautas y relaciones, clasificando, trabajando con lo abstracto.
ESPACIAL
La capacidad de pensar de forma tridimensional y de percibir imágenes internas y externas, recrearlas, transformarlas y hacer que los objetos y uno mismo se muevan a través del espacio y de codificar y producir gráficos.
Diseñar, dibujar, construir, crear, soñar despierto, mirar dibujos, Leer mapas, y gráficos hacer puzzles y laberintos, imaginar cosas, soñar despierto.
Trabajando con dibujos y colores, visualizando, usando su ojo mental, dibujando.
CORPORAL - CINESTÉSICA
La habilidad de manipular objetos y de coordinar y utilizar los músculos de forma harmónica, el equilibrio físico, la rapidez y la flexibilidad y la sensibilidad en el tacto.
Moverse, tocar y bailar, hacer teatro, los trabajos manuales, los oficios manuales y el lenguaje corporal.
Tocando, moviéndose, procesando información a través de sensaciones corporales.
MUSICAL
La sensibilidad para percibir tono, melodía, ritmo y entonación.
Cantar, tararear, tocar un instrumento, escuchar música.
Usando ritmos, melodías, cantando, escuchando música y melodías.
INTERPERSONAL
La capacidad de entender a las personas e interrelacionarse con ellas. La habilidad de liderar, organizar, comunicar, resolver conflictos y vender.
Tener amigos, hablar con la gente, juntarse con gente.
Compartiendo, comparando, relacionando, entrevistando, cooperando.
INTRAPERSONAL
La capacidad de entenderse a uno mismo, reconociendo los puntos fuertes y debilidades propias y estableciendo objetivos personales.
Trabajar solo, reflexionar, perseguir los intereses propios; fomentar la auto-disciplina.
Trabajando solo, haciendo proyectos a su propio ritmo, teniendo espacio, reflexionando.
NATURALISTA
La capacidad de observar la naturaleza y entender sus leyes y procesos, haciendo distinciones e identificando la flora y la fauna.
Participar en la naturaleza, hacer distinciones.
Trabajando en el medio natural, explorando los seres vivientes, aprendiendo acerca de plantas y temas relacionados con la naturaleza.




GÜÍSTICA
Lingüística
LÓGICO - MATEMÁTICA
Lógico-matemática
CINESTÉSICA
Cinéstesica
VISUAL
Visual
MUSICAL
Musical
INTERPERSONAL
Interpersonal
INTRAPERSONAL
Intrapersonal
NATURALISTA
Naturalista
Contar historias para...
Llevar a cabo un debate sobre...
Escribir un poema, mito, leyenda o artículo de periódico para...
Hacer una presentación oral...
Inventar slogans para...
Grabar  una cinta de cassette de...
Crear un programa de radio sobre...
Utilizar la tecnología para escribir...
Crear  historias que contengan problemas lógicos para...
Traducir.... a una formula...
Crear una línea temporal de ...
Diseñar y llevar a cabo un experimento sobre...
Inventar un juego de estrategia que...
Hacer silogismos para demostrar...
Crear analogías para demostrar...
Diseñar códigos para...
Categorizar hechos para...
Describir pautas de simetría en...
Utilizar la tecnología para calcular...
Hacer pequeñas simulaciones...
Utilizar movimientos para explicar...
Hacer la coreografía de una danza de...
Inventar un juego de mesa o de suelo para....
Crear puzzles que los alumnos tengan que hacer...
Construir un...
Hacer salidas para...
Hacer un modelo de...
Diseñar un producto para...
Usar la tecnología para jugar...
Hacer gráficos, mapas, agrupaciones...
Crear una exposición de diapositivas, un video o un álbum de fotos de...
Diseñar un póster, boletín, o mural de...
Crear obras de arte que...
Crear anuncios para...
Variar el tamaño y forma de...
Crear códigos de colores para procesos de...
Inventar un juego para demostrar...
Ilustrar, pintar, esculpir o construir...
Usar un retroproyector para enseñar
Usar tecnología para dibujar...
Hacer una presentación que incluya acompañamiento musical sobre...
Escribir letras de canciones para...
Cantar un rap o canción que explique...
Indicar una pauta musical en...
Usar la música para fomentar el aprendizaje...
Crear un collage musical para demostrar...
Usar la tecnología musical para...
Llevar a cabo una reunión para...
Presentar  problemas desde diversas perspectivas
Participar en un grupo para...
Llevar a cabo un  proyecto de servicio a la comunidad...
Enseñar a otra persona a...
Planear normas o procedimientos en colaboración para...
Dar y recibir información  sobre...
Utilizar alguna de tus capacidades, asumir un papel que realizar dentro del grupo...
Usar la tecnología para relacionarte...
Describir aquellas cualidades que te ayudarán a completar con éxito....
Crear una analogía personal para...
Establecer y perseguir un objetivo para...
Describir como te sientes sobre...
Explicar tu filosofía sobre...
Utilizar el aprendizaje individualizado para...
Explicar tus valores personales sobre...
Escribir un diario
Explicar las razones para aprender...
Realizar un proyecto de tu elección sobre...
Recibe la opinión de otros sobre....
Auto evalúa tu trabajo sobre...
Usa la tecnología para reflexionar sobre...
Coleccionar y categoriza datos sobre...
Escribir un diario de observaciones sobre...
Comparar los fenómenos meteorológicos a...
Inventar categorías para...
Explicar cómo una planta o especie animal se parece a...
Realizar una taxonomía de...
Usa binóculos, microscopios, telescopios para...
Identifica las relaciones entre...
Cuida animales o plantas para aprender sobre...
Describe los ciclos y pautas de...
Especifica las características de...
Realiza una salida de campo para...
Utiliza la tecnología para explorar...


Una última reflexión es no quedarnos en las seis propuestas de Gardner. Para no volver a repetir el mismo error reduccionista. ¿Piensan que una inteligencia espiritual es posilble? algunos pensamos que sí, y si nos ponemos a pensar saldrán más. Al igual que las emociones básicas son seis, el espectro crómático de estas es enorme tal y como describíamos el otro día con el proyecto universo emocional. Con las inteligencias pasa lo mismo, podríamos cartografiarlas del mismo modo en agrupaciones o galaxias donde figurarían matices de diferente intensidad según la persona.

Nadie nace con los planos de su universo cognitivo, emocional o intelectivo. Pero si escuchamos a los griegos clásicos su "conócete a tí mismo" seguirá siendo una orientación válida antes de entrar tanto en el viejo oráculo de Delfos como en los más modernos que en forma de APP o página web ahora llevamos todos en el móvil.






Cuadro resumen: http://www.xtec.cat/~nsalvado/spring/spring_2005/como_mi.html
Plantilla para el aula: http://www.xtec.cat/~nsalvado/spring/spring_2005/plantilla_mi.htm

domingo, 22 de febrero de 2015

Practicando Mindfulness con personas mayores de mi comunidad


El filósofo en Meditación. Rembrandt



En los últimos 6 meses he impartido un taller de Mindfulness para personas mayores de la comunidad donde trabajo, Collado Villalba,  Madrid. El taller lo diseñé al alimón con Antonio Gamonal, psicólogo del área de servicos sociales del Ayuntamiento de esta localidad y lo dirigimos a un grupo de 19 personas, inicialmente mayores al que posteriormente se incorporaron personas de diversas edades. Impartimos 11 sesiones semanales además de una introductoria y otra de evaluación. Usamos materiales tanto de la metodología de Jon Kabat Zinn como de otros psicólogos de prestigio y he de agradecer la ayuda tanto de Ana Arrabé como de Fernando Álvarez Ude en el diseño técnico.

Como docente me he sentido muy cómodo con el grupo y muy agradecido por tener la oportunidad de implementar una actividad con alta carga de promoción de la salud, reproducible y espero que mantenible en el tiempo para todos los asistentes.

Me sorprendía comprobar como pocos miembros del grupo habían tenido experiencias previas de meditación y se enfrentaban a grandes dificultades para manejar pensamientos repetitivos o rumiantes así como emociones displacenteras. En la evaluación final la mayoría expresó tanto de viva voz como en la evaluación escrita cómo habían mejorado en la gestión de ambos procesos.

Ante la gran presión hipermedicalizadora que la población de más edad sufre me parece una prioridad dedicar esfuerzos a que sean precísamente ellos los que mejoren su salud aportando conciencia y atención plena a sus vidas. En edades avanzadas a nivel sanitario menos es más. Una persona mayor que tome muchísimos medicamentos, acuda a muchas consultas y se haga muchas pruebas probáblemente tenga más problemas y efectos indeseables que otra que haga un uso más somero del sistema sanitario. Por la contra, fomentar activos en salud como actividades de socialización, paseos y deporte ligero, dieta variada no hipercalórica, meditación, relajación y buenas dosis de humor... harán la vida de los mayores mucho más agradable y llevadera, para ellos, su entorno y sus cuidadores si los  hubiera.



Hicimos un pequeño repositorio de materiales sobre el tema para cualquier persona interesada. Así mismo en este blog se pueden seguir artículos de este tema en la etiqueta Minfulness y la etiqueta Conciencia.

sábado, 21 de febrero de 2015

Relato: Flaco favor le hago si medicalizo su tristeza










Elisasabeth no era una paciente habitual. Se prodigaba poco por consulta. Aquella tarde venía descompuesta. Su marido falleció la semana anterior y estaba destrozada. Eran una pareja bien avenida y estas pérdidas, pasada la sexta década de la vida, tienen un impacto contundente en la biografía. Estaba fatal. No dormía, lloraba sin parar y sufría un desconsuelo que no aliviaban su familia extensa, numerosa y solícita, ni ningún entretenimiento. Se sentía morir.

Tardé más de veinte minutos es escucharla y conseguir conectar corréctamente con ella. Una de las causas de su dolor era que no se sentía suficientemente comprendida por sus hijas. "Nadie me entiende doctora", repitió en más de una ocasión. Me llamó la atención la profundidad de su sufrimiento. Estoy acostumbrada a ver llorar a mucha gente, pero el desgarro que tenía delante de mis ojos era muy profundo. Ofrecí empatía y reconocí su sufrimiento. Acogí ynormalicé su dolor y dejando abierta la puerta a la esperanza de que su intensidad se iría moderando lentamente. La invité a regresar a mi consulta en unas semanas e insistí en que me llamara si lo consideraba necesario. En un determinado momento me pidió medicación "déme algo doctora, me siento realmente mal". Pese a no detectar patología mental verbalicé que su situación no se arreglaría con pastillas pero terminé negociando un antidepresivo a dosis baja y apoyé su decision de viajar al sur con una hija. Tal vez no fue el mejor curso de acción pero me pareció el más prudente y adecuado para ella.

Volvió a las seis semanas con mucha mejor cara. Estaba algo mejor, el sol y el mar la habían sentado bien. Conseguía salir a pasear y le agradaba el contacto con el carácter de la gente de costa. Me quedé tranquila, lo peor había pasado.

Técnicamente me hubiera gustado no dar medicación, tal vez para muchos médicos hubiera sido lo más correcto. También es verdad que la gran mayoría la hubieran dado. Es complejo encontrar el término medio. Los tratamientos son como las tallas de la ropa, si acertamos nos quedan bien pero en ocasiones la prenda puede sobrarnos o quedarnos corta. Cuando una emoción quema, quema de verdad. Solo un buen manejo de las mismas y el paso del tiempo curan las quemaduras que producen. Si tuviera más tiempo tal vez sería más hábil curando con escucha y palabras estas situaciones. Con seis minutos por paciente una hace lo que puede, ¡cuanto me gustaría que fuera suficiente!


jueves, 19 de febrero de 2015

La globalización y la forma de ejercer la medicina










Me llegan unos simpátios tuits desde Miami de unos estudiantes que me dicen que en sus libros de texto me nombran como referente y médico tuitero. Esto me da pie a una pequeña reflexión sobre la globalización.

Una de las ideas que suelo defender en los foros y congresos donde participo es la del necesario cambio tanto en el modo de aprender y enseñar la medicina como en el de comunicar información sanitaria entre profesionales y con la sociedad. Un cambio que choca con la inercia de profesionales con largas experiencias formativas como son los médicos.

El reto es elegir entre seguir haciendo lo de siempre, o buscar nuevas formas de hacer las cosas. Tengo claro que nuevo no es necesariamente mejor. Por eso es imprescindible la prudencia y el proceso crítico constante que evalúe y nos permita saber si pisamos firme o no.

La prudencia e inercia de los médicos a la hora de participar en la plaza pública que es internet ha hecho que su voz esté ausente de las conversaciones. Cuando alguien busca información sobre salud y enfermedad en la red encontrará toneladas de datos y muy pocos gramos de calidad. Los profesionales sanitarios, salvo excepciones, no participan. Tal vez esto deba cambiar. El rol de los profesionales sanitarios incluye la educación para la salud y eso hay que hacerlo tanto en la consulta como fuera de ella. 

A modo de ejemplo les contaré que este invierno me he ayudado de un sencillo recurso, un pequeño texto y un vídeo sobre cuidado del catarro que publiqué en este blog. Para acceder a ese material basta poner en Google: doctor Casado catarro. Lo he recomendado a cientos de pacientes como complemento a mis explicaciones en consulta. De rebote ha sido visitado por miles de ciudadanos que no son pacientes míos.  Ese material tuvo un coste de ejecución de quince minutos y ha servido para orientar a un gran número de personas ahorrando tiempo de consulta y potenciando el bienestar de mucha gente. Imaginen que hiciéramos lo mismo un porcentaje de los profesionales sanitarios, el impacto en salud sería cuantificable. Estaríamos favoreciendo el autocuidado, el uso adecuado de los sistemas sanitarios y aportando información de calidad para quien la necesite.

Seguro que se pueden implementarse acciones mucho más potentes y mejor diseñadas pero está claro que no deberíamos esperar a que otros lo hagan por nosotros. A riesgo de equivocarme un servidor está tratando de ayudar a otros usando las herramientas que la vida le pone en las manos. Y de paso alguien se da cuenta y lo cuenta en un libro de texto de Miami...










¿Comodidad emocional tóxica?



Federico Beltrán Masses: Lady Rothschild vestida de princesa egipcia



Hace años me encontré con el aforismo "Huyan de la comodidad como de la peste" y, francamente, no lo entendí. No me era posible comprenderlo siendo hijo como soy de un estado y una sociedad del bienestar. Es verdad que eso está cambiando pero no el sustrato cultural que sigue basándose en la búsqueda hedónica del placer y la comodidad.

Las historias de cine y televisión que consumimos suelen tener final feliz (obligatorio si quieren ser comerciales), los personajes de la revistas de sociedad y el famoseo son paradigmas de éxito. No toleramos que las actrices envejezcan ni que los supuestos héroes fracasen. Nuestro pulgar hacia abajo es implacable, borramos de nuestras pantallas aquello que nos parece incómodo. Tanto los héroes caídos como las emociones no agradables lo son.

Pero si con frecuencia suben a nuestra conciencia emociones desagradables ¿qué podemos hacer? Dedicamos mucho esfuerzo a quitarnos emociones incómodas de encima de la mesa. Las escondemos en armarios y cajones que tratamos de mantener cerrados a la fuerza. Una de las causas principales del cansancio emocional que muchos arrastramos es esta. Cuesta mucho mantener oculta una emoción que puja por nacer dentro de nosotros. En otros casos nos enfrascamos en ellas rumiándolas sin parar como si nuestra lavadora emocional se bloqueara permanentemente en un centrifugado que no cesa. Esto también consume muchísima energía (y desgaste de piezas).

Total, que no solemos hacerlo muy bien. De hecho la inteligencia emocional social de nuestro tiempo es más bien baja dada la falacia de la eterna felicidad que todos perseguimos. Falacia que no nos permite manejar bien las emociones difíciles. Aquellas que duelen o queman, aquellas que nos avisan de algo que muchas veces preferimos no ver.

Hoy tenemos mapas y formas de relacionarnos con nuestras emociones que nuestros padres y abuelos no tenían.

La mejor medicina emocional sigue siendo la toma de conciencia. Lo contrario quizá nos consiga aliviar en un primer momento pero luego traerá más dolor. Esconder una emoción bajo una adicción de cualquier tipo, un tranquilizante, un psicofármaco o una tozuda guerra personal nos hará arder tarde o temprano.

La comodidad emocional es bienvenida. Me parece sensato disfrutar de la vida y de las emociones luminosas. Pero recordemos que la luz de la mañana resplandece gracias a que existe la negrura de la noche. Aceptar que ambas facetas son igual de dignas y necesarias nos ayudará a navegar las encrespadas aguas de la ira, el miedo y la tristeza, emociones que la evolución fue cocinando a fuego lento para nosotros. Saber leer en ellas el mensaje personal que nos transmiten nos facilitará vivir mejor la vida y ser un poco más plenos y maduros cada día.

martes, 17 de febrero de 2015

la crisis, la austeridad y las contrarreformas han provocado un severo problema de salud pública






Leo con gusto una entrevista en El País a Maria José Fernández de Sanmamed, médica de familia referencial para muchos profesionales sanitarios españoles.

Extraigo algunas de sus palabras que destilan sabiduría y sentido común.



“Los profesionales de la salud no hemos sido suficientemente claros al decir que la crisis, la austeridad y las contrarreformas han provocado un severo problema de salud pública”

“Si los determinantes de la salud más importantes son sociales, las soluciones han de ser sociales”

“Estamos poniendo en marcha grupos de reflexión y acción para ver cómo actuar de forma diferente con la gente que tienen síntomas y sufrimiento emocional por estrés, paro, crisis de vivienda… Dar una respuesta que no sea un fármaco. La prescripción social, que es recetar que visiten entidades como la PAH si tienen problemas de vivienda, o acudir a grupos de ayuda o de parados son algunas alternativas”

“Pese a que los sistemas sanitarios basados en una atención primaria fuerte son más eficientes, se están rebajando el concepto de la primaria”

“En los discursos no estamos olvidados, pero en la práctica sí. No hay más que ver los presupuestos”


Puedes leer la entrevista completa aquí. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Un mapa emocional para no perderse





Me gusta el proyecto universo emocional. Me parece que puede ayudar a muchas personas a la hora de visualizar y manejar sus emociones. Sus autores han elaborado una cartografía a modo de planisferio celeste agrupando las emociones en galaxias cuyas estrellas son unidades emocionales de distinta intensidad. Agrupan las tres emociones principales en dos triángulos. El superior reune: amor, felicidad y alegría, el inferior: miedo,  ira y  tristeza. El póster es muy valioso para presentar las emociones a los más pequeños de la casa y es un interesante planteamiento para los adultos. Nos ayuda a recordar que todo nuestro universo emocional está relacionado, es mutable, vivo, cambiante... y que forma parte indisoluble de nosotros al igual que los pies o las manos. Las emociones nos ayudan a sobrevivir y adaptarnos al entorno. Nos permiten tomar conciencia del peligro y corregir conductas, pensamientos o pautas relacionales. Nos permiten gozar de la vida y ser creativos.

Dado que mucho sufrimiento humano sigue radicando en un mal manejo de la esfera emocional espero que este material pueda ayudar a navegantes a llegar a buen puerto.









viernes, 13 de febrero de 2015

Valoración del Seminario de Innovación en Atención Primaria #SIAP2015Granada


 Foto de Enrique Moratalla



Hace unos días acudíamos a la jornada presencial del Seminario de Innovación en Atención Primaria #SIAP2015 Granada tras un proceso de intensa comunicación electrónica los meses previos. Esta convocatoria fue especial para mí al ser la primera vez que asisto en calidad de ponente, compromiso que acepté sin dudar por el honor que significa y la gran oportunidad de aprendizaje que lleva implícito. Los ponentes al seminarios han de preparar un pequeño texto sobre un tema y lanzar tres preguntas que estimulen el debate del mismo en las semanas previas al seminario. Misión complicada al ser los asistentes mucho más competentes, ingeniosos y sabios que un servidor. El perfil de seminarista es muy variado, desde estudiantes, hasta profesionales con mucha experiencia pasando por profesionales en formación y todo tipo de perfiles, gestores, psicólogos, enfermeras... con una peculiaridad común: alto grado de motivación.
Pueden creerme si les digo que he leído cientos de correos electrónicos, algunos realmente complejos y extensos. También varias decenas de artículos, si bien no pude con todos los que se compartieron que fueron muchos más.
Ha sido un esfuerzo "académico" notorio, mucho más que cualquier curso al uso de "200 horas". Una oportunidad de aprender con otros con una dinámica activa basada en comunicación. Todos podían leer y escribir, todos podían participar en la medida de sus posibilidades.

Foto de Txema Coll


La sesión presencial tuvo lugar en la Escuela Andaluza de Salud Pública. No pude asistir al satélite el viernes por la mañana pero me consta que los temas que se debatieron fueron excelentes. Se abordaron "errores sistemáticos en salud pública, gestión y clínica" y los ponentes fueron estudiantes y residentes (cada uno tutelado por un tutor a distancia con experiencia) sobre 14 cuestiones como andropausia, episiotomía, coxib, vacuna tétanos y papiloma, mamografía, programas de crónicos... El seminario en sí empezó por la tarde con dos ponencias cortas y varios casos clínicos. El sábado por la mañana continuó con cuatro presentaciones cortas de 15 minutos seguidas de 4 horas de debate en sala, con la participación de la mayoría de los asistentes. Los vídeos se pueden ver aquí.

El seminario se pudo seguir por vídeo en directo y en twitter con la etiqueta #Siap2015 (que puedes visitar aunque no tengas cuenta en esa red social) que llegó a más de 269.000 cuentas y produjo más de 1.821.000 impactos con cientos de mensajes y conversaciones.



Esta iniciativa no cuenta con financiación externa, no hay patrocinador industrial ni comercial. El gasto fuerte lo cubrió generosamente la EASP cediendo generosamente su salón de actos. Tanto asistentes como ponentes nos pagamos de nuestro bolsillo todos los gastos.

Recomiendo seguir este tipo de iniciativas tanto a estudiantes, y MIR como a cualquier profesional sanitario motivado. Es un Think Tank que genera ideas y motivación desde el convencimiento de que "todos tenemos algo que aportar y mucho que aprender" tal y como viene defendiendo Juan Gérvas desde que le conozco. Expreso de este modo mi gratitud tanto a él como a Mercedes Pérez por su energía y alegría contagiosas que nos demuestran que la vida merece ser vivida a tope.


El seminario ha sido un éxito de asistencia, participación y visibilización con un total de 350 participantes activos virtuales, de los cuales 160 hicieron acto de presencia. La mayoría eran menores de 35 años, y en un 70% mujeres. Confío en que las conclusiones que se están recogiendo aportarán valor a la comunidad sanitaria y a la sociedad.

En este momento se está trabajando en un documento de conclusiones que se hará público en unos días.
Puedes acceder a mi texto y presentación aquí. El verdadero éxito de la convocatoria está en la capacidad real de producir ideas, reflexión y debate de calidad. En la capacidad real de demostrar que la medicina de familia está viva y goza de buena salud mental. En la capacidad real de recordar a todo profesional sanitario que las cosas se pueden hacer mejor.


De cara al futuro hay algunos retos que afrontar como la moderación de la fase previa, el número de asistentes, la moderación de palabra en un grupo tan voluminoso, etc... Pero estoy convencido de que se encontrarán los mejores cursos de acción para que la iniciativa se mantenga viva y provocadora.

Si no conocías esta inciativa mantente alerta para las próximas y anímate a participar si perteneces al mundo sanitario.



Resumen de twitter


Comparto algunas reseñas en la blogosfera sanitaria mucho mejores que la que acaban de leer:

http://desdelaliteraderriba.blogspot.com.es/2015/02/siap2015-o-cuando-la-reflexion-precede.html

http://blogueandoquesondosdias.blogspot.com.es/2015/02/caer-con-red.html?spref=tw

https://medicinadefamiliaconblogpropia.wordpress.com/2015/02/10/error-sistematico-y-aleatorio-cronica-de-lo-conversado-maxi-gutierrez/

http://gerentedemediado.blogspot.com.es/2015/02/hay-partida.html



Los vídeos de las presentaciones aquí:
http://new.livestream.com/easptv/SemInnovAP








jueves, 12 de febrero de 2015

Como médico recomiendo meditar a mis pacientes





España sigue siendo el segundo país del mundo en consumo de medicamentos, en diez años hemos triplicado el consumo de antidepresivos, muchos indicadores están por las nubes. Me parece que va siendo hora de tomar conciencia de que es una barbaridad. Los fármacos son potentes aliados cuando están bien indicados pero si únicamente recurrimos a ellos sin atender otros factores y abordajes no nos irá bien.

¿Alguna vez le ha aconsejado algún profesional sanitario que medite para mejorar su salud? Seguramente no. Me permitirán que yo lo haga. Y no únicamente porque se ha estudiado y sabemos que aporta beneficios en múltiples aspectos, sino porque es un remedio que yo mismo he tomado y sé de lo que hablo.

  • Reduce el estrés.
  • Reduce los sentimientos de agobio, ansiedad y depresión.
  • Ayuda a afrontar mejor el dolor y la limitación funcional.
  • Facilita la relajación y el descanso nocturno. 
  • Incrementa la sensación de energía personal.
  • Mejora el manejo de preocupaciones y pensamientos recurrentes.
  • Produce una sensación de calma y equilibrio interior. 

Es una opción gratuita para la que no se requiere una preparación avanzada. Basta con querer hacerlo.
Hay múltiples técnicas y formas. La más sencilla es sentarse en un lugar tranquilo, cerrar los ojos y respirar despacio unos minutos llevando la atención a la respiración.

Si necesitas más recursos puedes encontrar algunos aquí.




Ως γιατρός ήθελα να συστήσω στους ασθενείς μου να διαλογίζεται

Η Ισπανία παραμένει η δεύτερη χώρα στον κόσμο η κατανάλωση ναρκωτικών, σε δέκα χρόνια έχουμε τριπλασιάσει τη χρήση των αντικαταθλιπτικών, πολλοί δείκτες στα ύψη. Νομίζω ότι είναι καιρός να συνειδητοποιήσουμε ότι είναι εξωφρενικό. Τα φάρμακα που είναι ισχυροί σύμμαχοι, όταν είναι καλά σήμανση αλλά μόνο στραφούν σε αυτούς, χωρίς την αντιμετώπιση των άλλων παραγόντων και προσεγγίσεις δεν θα πάει καλά για εμάς.

Έχετε ενημέρωσε ποτέ έναν επαγγελματία υγείας που διαλογίζονται για να βελτιώσουν την υγεία σας; Σίγουρα όχι. Θα μου επιτρέψετε να το κάνω. Και όχι μόνο επειδή έχει σπουδάσει και να ξέρετε ότι φέρνει οφέλη από πολλές απόψεις, αλλά επειδή είναι ένα φάρμακο που το έχω κάνει και εγώ ξέρω ανωτέρω μιλάω.

     Μειώνει το στρες
     Μειώνει τα συναισθήματα του εξάντληση, άγχος και κατάθλιψη.
     Βοηθήστε να αντιμετωπίσει καλύτερα τον πόνο και λειτουργικό περιορισμό.
     Διευκολύνει τη χαλάρωση και τον ύπνο.
     Αυξάνει την αίσθηση της προσωπικής δύναμης.
     Βελτίωση του χειρισμού των ανησυχιών και επαναλαμβανόμενες σκέψεις.
     Παράγει μια αίσθηση ηρεμίας και εσωτερικής ισορροπίας.

Είναι μια ελεύθερη επιλογή για την οποία προωθείται απαιτείται προετοιμασία. Απλά θέλω να.

Υπάρχουν πολλαπλές τεχνικές και μορφές. Το απλούστερο είναι να καθίσει σε ένα ήσυχο μέρος, κλείστε τα μάτια σας και αναπνεύστε αργά λίγα λεπτά εφιστούν την προσοχή στην αναπνοή.

Αν χρειάζεστε περισσότερους πόρους μπορείτε να βρείτε μερικά εδώ.

(αυτόματη μετάφραση, συγνώμη για τα λάθη)





作为一名医生,我建议我的病人打坐
 

西班牙仍是第二个国家在世界毒品消费在十年里,我们的三倍使用抗抑郁药,许多指标都暴涨。我觉得现在是时候意识到是太可恶了。该药物是强大的盟友,他们都做好标记时,只是把他们不解决等因素的影响和方法不会去很适合我们

你曾经建议一个健康的专业谁打坐来改善你的健康?当然不是。我会允许我这样做。并不仅仅是因为他已经研究并知道带来很多方面的利益,而是因为它是我做了一个补救措施,我知道我为这事说话。

    减轻压力
    减少疲惫,焦虑和抑郁情绪。
    帮助应对疼痛和功能受限更好。
    有利于放松和睡眠。
    增加个人力量感。
    关注和经常性的思想提高了操控性。
    它产生平静和内在平衡的感觉。

这对于其先进的准备工作需要自由选择。只想。

有多种技术和形式。最简单的是坐在一个安静的地方,闭上眼睛,慢慢地呼吸几分钟提请注意的气息。

如果您需要更多的资源,你可以在这里找到一些。

(自动翻译,遗憾的错误)

miércoles, 11 de febrero de 2015

Estamos hechos de dos mil millones de latidos






Una vida contiene muchas cosas.
Infinidad de ellas.
Es verdad que se pueden contar:
Los pasos, los abrazos, las veces que cantamos,
Amaneceres límpios, zozobras y batallas.
Incluso los latidos,
dicen que mil millones.
Lástima que la gran mayoría
sean puro afán
en la bruma del sueño.



El corazón es una de las muchas maravillas que nuestro cuerpo esconde. Un músculo infatigable, especializado en bombear, en permitir la vida. Un músculo que comienza a latir en el embrión y no cesa hasta segundos antes de la muerte.

No sé si el dato de que la vida humana contiene dos mil millones de latidos aporta algo.

Esta pequeña reflexión tan solo invita a acompañar esos latidos del máximo de conciencia, alegría, gozo y serenidad que nos podamos permitir.

martes, 10 de febrero de 2015

¿Es posible mejorar la amplitud de miras de los médicos?

Pablo Picasso. Guitarrista



Un grupo de psiquiatras (Amaia Vispe y José Valdecasas) publica un manifiesto que es toda una declaración de intenciones. Extracto las ideas fuerza que comparto como horizonte de mejora.

Sería hermoso conseguir que los profesionales sanitarios aprendieramos a relacionarnos con las personas en tiempo de enfermar que acompañamos con una visión mucho más amplia, menos apegada a nuestros paradigmas, sistemas y creencias.

Más humana y al mismo tiempo más profesional.


 
Cosmovision: nuestra manera de "mirar"

Trabajamos para supervivientes, para veteranos de las intervenciones psiquiátricas/psicológicas. Trabajamos según las teorías de las personas. Vemos al psiquiatrizado como un héroe en el "drama de la terapia" y creemos, que no sólo dispone de todo lo necesario para resolver sus problemas, sino que puede que haya empezado a hacerlo o tenga una buena idea de cómo conseguirlo.

Nos centramos en los recursos y habilidades de las personas, más que en sus limitaciones. Sabemos que dentro de ellos hay una teoría de cambio que espera ser descubierta. Tienen capacidades innatas para crecer, poseen puntos fuertes, habilidades, recursos e ideas.


Los vemos sanos y capaces.

Admitimos que el cambio en la persona es constante y nos comportamos como sí fuera inevitable y contagioso.

Creemos que cada unos de ellos tiene una forma única de cooperar, y que nuestra tarea es identificar y utilizar esa manera de cooperación.
Pensamos que es importante reconocer y validar lo que la persona ha estado pensando y sintiendo.

Aprovechamos los periodos libres de problema porque éstos también existen. 
 
Sabemos que la persona desmotivada no existe. 
 
 
  Cambio: nuestra manera de intervenir
  • No tenemos prisa.
     
    Identificamos a la persona como la parte más importante del proceso de cambio. Destacamos de la persona sus fuerzas y habilidades, por encima de sus déficits y debilidades. 
     
    Exploramos su mundo, descubriendo nuevas posibilidades, haciendo posible lo imposible. Validar hace que lo imposible se convierta en probable.   
    Respondemos con flexibilidad.  
     
    Mantenemos una mente fresca, como de principiante.   
     
    Somos cálidas, mostramos interés, nos implicamos y tenemos actitud de ayuda... pero no somos las POM POM GIRLS.   
     
    No hacemos ningún intento de negar la realidad, la tomamos como auténtica, porque sabemos que no necesitamos ser un policía de la realidad. 
     
    Tomamos con reserva las notas o informes clínicos de otros terapeutas. Sabemos que es mejor acercarse a la persona sin ideas preconcebidas, atentos a nuevas oportunidades.  
     
    Nosotras no entrevistamos, conversamos, porque la conversación predispone al otro para la participación en su proceso.   
     
    Sabemos que somos los que sugerimos y la persona, la que elige. 
   

Texto completo aquí.  

lunes, 9 de febrero de 2015

La crisis de representabilidad como patología social





+ ¿Se considera bien representado por las instituciones sociales y políticas?


+ ¿Verdaderamente necesitamos que nos representen?


+ En un tiempo que está desmontando los intermediarios ¿Qué papel hay que reasignar a los que quedan?



Venimos representando en nuestras vidas aquel lacónico chiste cuyo protagonista va al médico quejándose de que nadie le hace caso y el galeno le responde "el siguiente"... Los sindicatos han dejado de ser sindicatos, los partidos políticos han devenido en otra cosa, los colegios de médicos y asociaciones profesionales están como congelados, las organizaciones civiles mudas, las instituciones públicas en shock...

Todo esto enmarcado en una sociedad que volatilizó la familia extensa atomizando las convivencias y rompiendo las redes familiares y sociales tradicionales. En la época de Facebook y Twitter resulta que nos hemos quedado sin redes socializadoras reales. Todo es virtual, todo es humo... y desgraciadamente el humo no sostiene las caídas. Cuando una persona cae por enfermedad, paro, adicciones, accidentes, incapacidad y otros mil motivos no es lo mismo caer sobre una red de seguridad que sobre el frío suelo varios metros por debajo. No es lo mismo.

Generar redes reales es una prioridad social que parece totalmente desatendida. La gente necesita menos pastillas y más comunicación, menos anuncios y más información, menos tonterías y más conciencia.

En internet rige una férrea ley no escrita por la que un 10% de los presentes genera el 90% del contenido. La mayoría sigue sin tener voz pese a que dispone de los medios.

Para recuperar la representabilidad tendremos que asumir el riesgo de empezar por representarnos dignamente a nosotros mismos. Sin ese paso no serán posibles los demás.





domingo, 8 de febrero de 2015

Sanidad Zombi




Foto de Steve Baker



Los zombis son un fenómeno social. Las series de televisión, películas de cine, novelas y artículos sobre el tema son un éxito. Incluso se organizan fiestas, quedadas o directamente tomas de ciudades enteras.

El interés de este fenómeno de nuestro tiempo tal vez radique en que es un mero reflejo de la sociedad en que vivimos donde lo "muerto viviente" ocupa un rol privilegiado. Hay muchísimas cosas que están en ese estado y, lo peor, muchísima gente. Muchos dirán que exagero pero si se dan una vuelta por algunos barrios, pueblos o residencias de ancianos de su entorno comprobarán que no.
También asistimos al baile infinito de instituciones zombis como las del ámbito de la política y, cada vez más, los servicios públicos. La vida de una institución estriba en el servicio que ésta preste, en su capacidad de cambio y adaptación, en la vitalidad de sus propuestas e innovaciones, en el dinamismo de sus miembros. En mi entorno cercano contemplo como organizaciones centenarias como el Colegio de Médicos, algunas sociedades profesionales, sindicatos y otros ateneos languidecen sin apenas moverse. Y lo peor, la propia sanidad publica, sometida a dieta rigurosa y encorsetada en estructuras que no permiten el menor movimiento también se está convirtiendo en un zombi de un tamaño descomunal pese a que la propaganda institucional la maquille y anuncie su permanente lozanía.

El que muchos llevemos alertando de esta situación durante años no parece que  haya generado el necesario debate social para responder la pregunta ¿qué sanidad queremos?. Veo necesaria una movilización a todos los niveles no únicamente de protesta como la marea blanca de Madrid de hace unos años sino de propuesta y toma de conciencia. Porque tengo el convencimiento de que si no proponemos alternativas como sociedad civil y como profesionales sanitarios, implicados en servir lo mejor posible a la sociedad, serán los mercados quienes lo hagan. A ellos les encantan los zombis, sobre todo si bailan a su son.







sábado, 7 de febrero de 2015

ERRORES Y FANTASÍAS DE ERRORES EN LA PRÁCTICA DIARIA



Hoy estaremos en Granada participando en el Seminario de Innovación en Atención Primaria junto a Juan Gérvas y un buen montón de amigos. El encuentro está centrado en los errores clínicos. Participan estudiantes, residentes, enfermeras, psicólogas, directivos, médicos...

Puedes seguirnos en twitter con la etiqueta #siap2015 y leer las ideas fuerza (no hace falta tener cuenta) o participar con nosotros si deseas.

Aquí tienes el texto que animará mi presentación.


CONTEXTO

Todas las culturas incorporan un modo de relacionarse con el error. La ética y la moral son los instrumentos más usados. Hay sociedades como las africanas en las que el error solo tiene consecuencias si es público, otras como la judeocristiana en las que hay errores penalizados por la culpa aunque sean privados. En nuestra cultura al error se le ha llamado mucho tiempo pecado y ha sido fuente de sentimientos incómodos como malestar, vergüenza, miedo, culpa… Esta circunstancia debe servirnos de punto de partida. La reflexión principal frente al error clínico comienza dilucidando cómo cada cual se relaciona con sus errores y trata de enmendarlos. Cómo manejamos los pensamientos y sentimientos que producen y, lo más importante, cómo tratamos de aprender de ellos para no repetirlos.

En la fase de pregrado un estudiante de medicina se enfrenta a cientos de exámenes en los que cometerá miles de errores. No hay otra manera de aprender, necesitamos el error para dirigir nuestra nave hacia el acierto. De este modo pronto aprendemos a odiar el error al equipararlo al fracaso (suspenso). Asimilamos que los mejores estudiantes (y médicos) serán aquellos que se equivoquen menos, obteniendo mejores calificaciones. No nos paramos a pensar que quizá los mejores estudiantes sean los más capaces de superarse a sí mismos y aprender de sus errores.

¿QUÉ HACER ANTE LA INEVITABILIDAD DEL ERROR CLÍNICO?

Tal vez lo primero sea repasar nuestra definición de salud y enfermedad. El modelo que hemos aprendido también es dicotómico a la hora de establecer un diagnóstico como de proponer un tratamiento. Esto choca de frente con la realidad del paciente que siempre es compleja. Los sistemas complejos generan mucha incertidumbre, los modos de aproximación simples no siempre consiguen despejar adecuadamente las variables y obtener respuestas claras. Eso significa que todo acto clínico tampoco puede ser dicotómico correcto/incorrecto sino establecer un gradiente determinado por los siguientes actos. Nos acercamos a lo correcto o a lo incorrecto. No nos será posible en muchos casos acertar o equivocarnos plenamente mal que nos pese. Lo más habitual es que los fallos y omisiones sean parciales como son los aciertos.

Una de las formas que se nos ha enseñado para tratar de evitar los errores es la excelencia profesional que definiré sencillamente como tratar de hacer las cosas lo mejor posible con los medios que se tengan. Esto implica:

  1. Estudio, formación continuada, práctica constante.
  2. Buena anamnesis. Potenciar el arte de una buena comunicación, la mejor tecnología médica conocida.
  3. Exploración física digna, usando los medios y el tiempo que tengamos. Incluso los motivos de consulta más elementales merecen una exploración física correcta.
  4. Red de seguridad. El médico de familia trabaja en altura, en circunstancias de gran incertidumbre, su red de seguridad es la longitudinalidad pero es necesario verbalizarlo constantemente para que la red también cubra al paciente: “si no mejora o si empeora no dude en volver a consultar…”.
  5. Trabajo en equipo. La complejidad que enfrenta un generalista es tal que es imposible dar una respuesta digna en solitario. Necesitamos conectarnos a fuentes de información y a colegas presenciales en nuestro lugar de trabajo ó a distancia usando redes profesionales.

¿QUÉ HACER CUANDO NOS ENFRENTAMOS A UN ERROR CLÍNICO?

Los errores clínicos son continuos, habitualmente leves y confesables pero en ocasiones graves, incluso inconfesables. Estos últimos son los que más nos torturan como todo aquello que uno trata de mantener en sus armarios. Los psicólogos y el sentido común nos avisan de la importancia de ventilar dichos lugares para mantener una aceptable salud mental.

  1. Reconocer el error.
Es quizá lo más difícil, tomar conciencia nos suele costar debido a los mecanismos de defensa que hemos usado durante años que tratan de omitirnos el malestar de concienciar un error.  La prisa y la presión tampoco ayudan.
  1. Asumirlo.
El orgullo se lo pondrá difícil a más de uno. Hay personas a las que les cuesta asumir los errores por más que en lo privado los reconozcan.
  1. Aceptar los sentimientos que produce.
Es la parte más dolorosa, los sentimientos desagradables son patatas calientes que nadie desea y que muchas veces no procesamos bien. Solemos negarlos, proyectarlos, esconderlos o escaparnos… no nos resulta sencillo contemplarlos serenamente y aceptarlos. Como médicos y científicos hemos hipertrofiado nuestra parte racional en detrimento de la emocional y es aquí donde más sufrimiento encuentra el clínico en su práctica.
  1. Compartirlo, verbalizarlo con otros compañeros.
Como ocurre con todo error o todo sentimiento que queme, conseguir verbalizarlo oralmente o por escrito, ante nosotros mismos o ante otros es un curso de acción que producirá alivio.
  1. Poner remedio, realizar acciones correctoras, pedir disculpas.
Aceptar el error es parte del camino pero será preciso intentar poner remedio o si no es posible tratar de realizar alguna acción correctora entre las que se incluye la petición de disculpas al paciente.
  1. Aprender del error para mejorar y no repetirlo.
La cara desagradable del error clínico estriba en el daño que hacemos al paciente y el malestar que esto genera en nosotros. La cara positiva implica que todo error tiene un sentido: nos permite tomar conciencia para aprender y tratar de evitarlo. La formación continuada en medicina debería incluir y priorizar esta línea de aprendizaje y no únicamente la de adquisición pasiva de contenidos.

EL ERROR COMO OPORTUNIDAD DE MEJORA

No es sencillo para un médico con años de formación y práctica a sus espaldas realizar cambios en una parte del andamio tan profunda. La propuesta que lanzo se basa en el ensayo y error, valga la redundancia. En probar un abordaje del error clínico que aporte conciencia para detectarlo, reflexión para reconocerlo y asumirlo, valor para aceptar los sentimientos que produce, compartirlo y poner remedio y finalmente humildad para aprender de ellos.

  1. Conciencia.
Al trabajar con elevadas cargas asistenciales y en condiciones de presión es normal desarrollar automatismos de proceso clínico para ir más rápido y gastar menos energía mental. Al ir en “automático” cometemos y detectamos menos errores. Entrenar y potenciar la máxima atención frente al paciente es el primer movimiento para mejorar nuestra actuación.
  1. Reflexión.
Desarrollar estilos de consulta reflexivos nos permite abordar mejor la incertidumbre del paciente y mantener redes de seguridad así como el reconocimiento y asunción de los errores que se produzcan.
  1. Es necesario tener valor para mirar de frente los sentimientos incómodos que se produzcan resistiendo la tentación de pasarlos por alto o mirar a otro lado; de alguna forma sabemos que eso no funciona y volverán de una u otra forma a nuestra conciencia. También hace falta valor para compartir nuestros errores, ponerles remedio y pedir disculpas.
  2. La humildad nos será imprescindible para aprender de los errores. Afortunadamente mientras más ejerce uno la medicina más conciencia toma de lo poco que sabe.


¿Y LOS PACIENTES?

Por una parte los pacientes también son responsables en la carga de error de sus médicos. Nuestra cultura cada vez tiene menor tolerancia a la frustración y el sufrimiento lo que genera incontables consultas y presión asistencial creciente. La gestión del sistema también produce carga de error al permitir sobrecargas y saturaciones, no compensar adecuadamente los picos de demanda y establecer herramientas informáticas o procesos cuyo diseño induce o favorece dichos errores.
Los pacientes merecen que como profesionales y como sistema de salud generemos prácticas y cultura basada en la calidad y en la seguridad del paciente. Esto solo será posible si el manejo del error clínico se asume como prioridad por todos los agentes implicados. Dado que todo error clínico tiene un coste para pacientes, profesionales y sistema aprender de ellos y manejarlos mejor implica ventajas para todos. Dar pasos en los niveles de micro, meso y macro gestión parece imprescindible así como implicar a los profesionales ayudados de leyes que permitan que reconocer los errores no sea punible y procesos que resulten más inteligentes.


Presentación Prezi aquí.

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