jueves, 2 de octubre de 2014

Lo peor de la soledad es la desconexión





La desconexión profunda con uno mismo y los demás es lo que convierte en tóxica la soledad



La soledad suele asustar. Tenemos poca tolerancia a su presencia. Tratamos de exorcisarla con música y ruido de fondo, con conversaciones superficiales, horas de televisión, navegando sin rumbo en internet y otras mil formas. Se cuentan con los dedos las personas capaces de estar en silencio, solas, largos periodos de tiempo siguiendo manteniendo la sonrisa. ¿Qué es lo que nos da miedo?

Nos asusta la sombra. Lo oscuro, la noche interna. Aquella zona donde no tenemos control, el mar de discomfort emocional que como una tormenta zarandea nuestro barco. Encerramos esos tifones con cuatro candados, esperando inútilmente que nos dejen en paz. Nunca lo hacen. No es posible someter mucho tiempo las emociones, no existe nada más fluido, siempre encuentran un resquicio para volver a la conciencia de la que han sido barridas. Si tratamos de huir, la sombra nos encuentra por mucho que corramos. Si tratamos de reprimirla encendiendo todas las luces de la casa tal vez la reduzcamos un instante pero en cuanto salgamos a otro lugar allí estará.

¿Hay otra forma de manejar las emociones desagradables?

Lo expertos dicen que hay muchas: negación, proyección, racionalización, represión, disociación, desplazamiento... pero podemos resumirlas en lo ya dicho: salir corriendo.

Freud se dio cuenta de otro mecanismo que permitía canalizar el impulso hacia un destino más aceptable como la actividad artística o intelectual, lo denominó sublimación. Esta vía es mucho más sana.

Pero sin entrar en profundidades psicoanalíticas, que no es el caso de este blog, apuntaré una opción mucho más antigua y sencilla. El poder del darse cuenta. La conciencia humana es una propiedad emergente maravillosa. Tiene la facultad de hacernos presentes y de esta forma transformar por sí misma lo concienciado. Los investigadores de la física de partículas se asombraron en su día al comprobar cómo la presencia del propio investigador modificaba los resultados de las observaciones. Si observamos nuestro torrente emocional conseguimos cuatro cosas.

1. Nos damos cuenta de lo que sentimos.
2. Aceptamos que lo que sentimos emana de nosotros mismos, somos nosotros mismos.
3. Permanecemos en presencia de lo que nos disgusta contemplándolo, lo que sitúa lo contemplado a cierta distancia y empieza a "quemar" menos.
4. Aprendemos a ver cómo debajo de cada emoción hay una necesidad o pulsión no satisfecha.


Esto es radicalmente distinto a la conducta habitual reactiva de salir corriendo o enredarse a martillazos con las emociones que nos disgustan. Al dejarlas estar, favoreciendolas de alguna manera con nuestra conciencia, permitimos que éstas cumplan su misión de expresión, fluyan y desaparezcan. No hacerlo es como empeñarse en mantener en el intestino un exceso de gas o residuos que nos están molestando. Sólo si nos damos cuenta de la necesidad de evacuar y nos permitimos sentirla se producirá la misma con el consiguiente alivio. De echo la causa del molesto estreñimiento es la pérdida de esta sensibilidad.

La desconexión con nuestros propios sentimientos nos termina envenenado y hace intolerable la soledad. Ese desierto solo se puede cruzar llevándose bien consigo mismo, por eso este tema es de vital importancia para nuestra salud y nuestra enfermedad. La enfermedad a la que no se encuentra sentido o que nos sorprende con un pobre nivel de conciencia interna se vive mal.

No descubrimos nada nuevo. Esta situación afecta a la totalidad de la especie humana desde el paleolítico, y ha llovido desde entonces. Lo increíble es que seguimos casi en el punto de partida. Por muchos adelantos que tengamos seguimos siendo tan novatos en este arte como nuestros antecesores. La maravilla es que todos tenemos al alcance de la mano la forma de hacer las cosas de otra manera. Sólo quien se atreva a probarlo verá cómo su vida es realmente transformable.






miércoles, 1 de octubre de 2014

Los avatares sanitarios que vienen




Nurse avatar de la empresa  Sense.ly






Los sistemas sanitarios actuales han agotado su modelo. El problema de fondo es la espiral de gasto que producen 4 factores:

1. Envejecimiento poblacional
2. Aumento de la complejidad.
3. Mala priorización de recursos (mucho hospital y poca atención primaria).
4. Tecnología, medicamentos y tratamientos más caros.

Una de las ideas que se están barajando es usar avatares sanitarios. Aplicaciones informáticas que remeden a una enfermera o un médico a la hora de realizar el seguimiento del paciente. Obviamente no será una enfermera o un médico real, ni siquiera se acercará a su rol. Pero la aproximación merece ser tenida en cuenta. Todo lo que sea automatizable de los roles sanitarios se automatizará. No lo duden.

Los profesionales sanitarios reales tendrán que valerse de sus avatares para prolongar su actuación fuera de la consulta. El horizonte cercano exige cuidados 24 horas 7 días a la semana. Hay que cubrir los huecos y los profesionales humanos no dan a basto, además de ser muy caros.

Muchos sanitarios se llevarán las manos a la cabeza, dará igual. Pez que no nada se lo lleva la corriente. Quien pueda pagar tendrá su consulta presencial cuando lo desee, para los demás: avatares, aplicaciones y demás gadgets que en estos momentos están en capilla.






martes, 30 de septiembre de 2014

¿Qué harías si no tuvieras miedo?


















Alejandro Jadad nos propone hoy esta pregunta.

Es impresionante el poder que permitimos tenga el miedo en nuestras vidas.
Nunca vivimos con más seguridad que en esta época (en el lado del mundo privilegiado).
Podemos salir a la calle sin esperar que un tigre nos devore ni nos caiga una bomba. Podemos beber agua de grifo con tranquilidad. Podeos irnos a dormir sin dejar a nadie de guardia...

Aun así nos sentimos inseguros, tenemos miedo a muchas cosas.

Y el miedo paraliza.


Cuando atravesamos tiempos de enfermar el miedo crece. Se hace casi un gigante, ahogando nuestros días, llenando de zozobra nuestras noches.

La única manera que conozco de enfrentarse al miedo es la de los niños: dándose la vuelta y mirandolo a la cara. El miedo lo tenemos siempre detrás, en nuestra sombra. Mientras menos miremos más larga y amenzazante es. Basta con darse la vuelta y mirarla un instate para ver que no tiene poder, que está arrastrada por el suelo, que forma parte de nosotros pero no nos domina. De esa forma el niño entiende que puede seguir jugando sin problemas.

¿Qué harías si no tuvieras miedo?





Was würden Sie tun, wenn Sie nicht Angst hatten?



 Alejandro Jadad diese Frage heute vorschlagen.

Es ist erstaunlich, die Macht, die wir ermöglichen Angst in unserem Leben haben.
Wir leben nicht mehr sicher in dieser Zeit (auf der Seite der privilegierten Welt).
Wir können gehen, ohne zu warten ein Tiger fressen uns oder Drop eine Bombe. Wir können Leitungswasser mit Leichtigkeit zu trinken. Podeos schlafen gehen, ohne jemand im Dienst ...

Doch wir fühlen uns unsicher, fürchten wir, viele Dinge.

Und Angst lähmt.


Wenn wir durch Zeiten der Angst gehen wächst krank. Es wird fast ein Riese, erstickt unsere Tage, unsere Nächte mit Angst gefüllt.

Der einzige Weg, ich weiß, der Umgang mit Angst ist die Kinder: Drehen und sah ihn im Gesicht. Die Angst haben wir immer hinter in unserem Schatten. Je weniger Sie mehr zu schauen und amenzazante ist. Einfach umdrehen und schauen, was man instate hat keine Macht, die über den Boden gezogen wird, ein Teil von uns, aber uns nicht dominieren. So kann das Kind versteht, dass er weiterhin ohne Probleme zu spielen.

Was würden Sie tun, wenn Sie nicht Angst hatten? (Maschinelle Übersetzung, sorry für die Fehler)



lunes, 29 de septiembre de 2014

A vueltas con el Colegio de Médicos de Madrid




Me publican en la Razón una entrevista sobre el Colegio de Médicos de Madrid, una institución decimonónica que se encuentra paralizada y amenaza ruina. He manifestado en múltiples ocasiones mi opinión al respecto. Es necesario una renovación que pasa a mi juicio por tres indispensables pasos:

1. Convocar elecciones.
2. Alejar de los órganos ejecutivos del Colegio la correduría de seguros que lleva bloqueando la institución ya demasiado tiempo.
3. Presentar opciones de revitalización basadas en la transparencia, la participación y la oferta de servicios y funciones de mayor valor.

Si te interesa el tema puedes leer la entrevista completa aquí.

domingo, 28 de septiembre de 2014

¿Le sirven de algo a un médico las Tecnologías de la Información y el Conocimiento?

Entrevista Salvador Casado from Jesús Garrido García on Vimeo.



Jésus Garrido es uno de los pediatras más reputados de España. Ejerce en Granada y se ha labrado una reputación generando contenidos en Facebook y abriendo su consulta privada a las nuevas tecnologías. Comparto esta entrevista en la que ambos tratamos de reflexionar sobre el modo en que las TICs puestas al servicio de la medicina pueden ayudarnos a mejorar y proveer mejor asistencia.



sábado, 27 de septiembre de 2014

El largo camino hacia la dignidad de género





Como sociedad y como especie es fundamental caminar hacia una misma dignidad de género. Los comportamientos, ideas, costumbres que rompen dicha dignidad terminan afectando de alguna manera a todo el mundo. El vídeo que presento es elocuente, si nos hubiera tocado ser protagonistas ¿qué hubiera pasado? Una gran mayoría habría reaccionado de la misma manera. No hay que flagelarse, hemos recibido una herencia que claramente minusvalora lo femenino.

Darse cuenta es el primer paso.

Actuar en consecuencia el siguiente.






Si eres hombre puedes dar un pequeño paso #HeforShe 
Si luego asumes un poco más las tareas de casa, no arreglarás mucho, pero seguro que algo avanzamos ;)







Vía Alejandro Jadad


viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Queremos cambiar?



Lady George Darwin por Cecilia Beaux





- Tras haber consultado su historial médico y haberla escuchado detenidamente creo poder decir que su problema de salud tiene relación con el nivel de tensión y exigencia laboral a la que ha estado sometida en los últimos meses.
- Lo ves hija, ya lo decía yo, necesito urgentemente unas vacaciones.

- Además de la actividad del negocio que dirige, ¿hace usted algún tipo de actividad física o deportiva?
- Huy que va, desde que era niña no hago deporte. De pequeña fui campeona en un montón de cosas pero ahora todo me aburre.
- Mamá podrías usar la bici estática de casa.
- Ni hablar... es un peñazo.

- Veo en su historial que toma tres psicofármacos desde hace años. ¿Se ha planteado alguna otra alternativa para disminuir su estrés?
- Irme de vacaciones, cada vez lo veo más claro. Una semanita y que me lo hagan todo.

- Me parece buena idea, pero tras las vacaciones todo seguirá igual y con seguridad terminará sintiéndose fatal. ¿Habría alguna actividad física que le resulte placentera?
- Que va. Ya le digo que no me gusta hacer nada. Nada de nada. Ni siquiera la piscina. Si yo le contara lo que me pasó... Resulta que de pequeña...

- Si, ya veo. Lo que me gustaría que comprendiera es que si las causas de su malestar siguen presentes algo tendrá que hacer para que no la afecten tanto. No me es posible darla más pastillas. No van a ayudar más de lo poco que lo están haciendo ahora.
- Eso que dice es verdad. Estoy empastillada, ¿a que sí hija? En fin, gracias por escucharme. Trataré de hacerle caso pero me conozco y no voy a hacer nada. ¡Qué cruz la mía! En fin, que tenga usted una buena tarde.
- Y usted también.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Relato: Alta contemplación






Alta contemplación; se sabía perfectamente dotada para ella. Desde su más tierna infancia tenía una habilidad fuera de lo común para dedicar largos periodos de tiempo a observar desde hormigas a estrellas pasando por los hombres. Llamaba la atención de sus profesores y familia por su capacidad de abstracción de la que surgían inesperadas intuiciones, fantásticas historias y juegos imposibles. Aquella mañana conducía su coche muy temprano, amanecía. Recién incorporada tras sus vacaciones sus sentidos estaban especialmente despiertos. Empezó a repetir "yo soy la luz" sintiéndose una con la fresca belleza de los primeros rayos dorados del día. Con ese mantra entró poco a poco en el santuario que guardaba aquel tul luminoso. Fue entonces cuando se dio cuenta. Sintió con meridiana precisión como en esa fuente de luz, más allá de la luz, su personalidad, su identidad, su ego, no eran más que una sombra. Una pequeña sombra en la gran catarata de luz universal. Apenas un leve pliegue, mínimo, finito y temporal. Sintió que ella verdaderamente no era esa leve sombra sino la pura luz que lo inundaba todo. Siguió repitiendo la frase unos minutos más pero la revelación había pasado. Al llegar a su destino detuvo el motor y respiró hondo unos instantes. Le gustaban sobremanera esos regalos que la vida le daba.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Estilos de vida

http://ec.europa.eu/regional_policy/sources/docoffic/official/reports/cohesion6/6cr_en.pdf










¿Por qué la mortalidad es peor en Estados Unidos que en Europa?
¿Por qué la mortalidad es menor en España que en los países del este?


Algo tiene que ver el sistema sanitario, pero lo más importante es el estilo de vida.

En los países soleados la gente se mueve más y pasa más tiempo en la calle.
La dieta es distinta, es más fácil comer con otros y no en soledad.



Las respuestas segúramente sean más complejas pero al final, el cuerpo responde a los estilos de vida.

Eso no hay pastilla ni protocolo que lo cambie.





Puedes leer el informe completo Investment for growth and jobs de la Unión Europea

Vía Juan Gérvas

martes, 23 de septiembre de 2014

La importancia del autocuidado






La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), en colaboración con el Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS, impulsó en 2013 la celebración de la "Semana del Autocuidado", que fue muy bien valorada y ha tenido diversos reconocimientos. La semFYC defiende la idea de que los pacientes y la población en general, acudiendo a las fuentes adecuadas, tengan cuidado de su salud a través de la prevención y del autocuidado. Otro objetivo de la semana es concienciar y motivar a los profesionales sanitarios sobre la importancia de las actividades de autocuidado de las personas para mejorar su salud, prevenir la enfermedad y evaluar síntomas y pequeñas dolencias.

Este año el lema es "Razones para vivir mejor"


La información y comunicación estará vehiculizada a través de la web de semFYC en el espacio http://www.semfyc.es/autocuidado/ donde puedes encontrar la encuesta tanto en pdf como on-line. Las encuestas deben ser introducidas en el formulario on-line antes del 6 de octubre.

Entre todos los participantes que completen la encuesta a través de la web, y que indiquen su correo electrónico, se sortearán diez ejemplares de la Guía Práctica de la Salud (libro +CD).

Te agradecemos de antemano tu valiosa aportación.
Recibe un cordial saludo,

Elena Muñoz Seco                                                   
Coordinadora Semana Autocuidado                        
GdT Educación Sanitaria del PAPPS (semFYC)     



Salvador Tranche Iparraguirre
Vicepresidente Semfyc

PAPPS semFYC

lunes, 22 de septiembre de 2014

Relato: el violín bien temperado. Виолина добро нарави






Виолина добро нарави

Наставник Гордан Николић руже срећан тог јутра. Он је сањао о бакине куће у Србији, он се сетио мирис тоста и оних стално на ватру у кухињи. Он је био у доброј хумор. Ношење тридесет девет година свира виолину и имао времена да се бави изазов за коју се припремао све ово време. Током свог живота он је могао да оде све врсте музичких стаза које га је навело да искусе и бројним областима. Свега што је знао најлепшу и најтежи бих дирао тог поподнева. Као први виолиниста од главних европских оркестара могли да приуште да игра у било ком сали, али је изабрао мали и непретенциозан. Изграђен је пре више од два века краљ Карлос ИИИ у Роиал Вилла дел Есцориал, позориште малих, готово познати. Идеално ако ствари није успело. Јер је ризик био висок, он је знао.Резултат који би лице било физички немогуће да игра. Престо Соната сам ин Г минор, Партита на Цорнет минор, драин Соната ИИИ ин Ц мајор опасности ... списак је веома дугачак. Кафа полако узео, имао тајну наду да ће добро урадити, чак и више искрено није брига.Најтеже сам урадио у потписивању уговора који је склопио своју одлуку. Сада сам морао да идем са својим господара, хиљаде сати играња сонате и Партитас оне старе и осетити удаљене али стабилан пулс виолиниста који их је написао. Пре него што делује ћутљиве деветнаест секунди.Пристисимо тишина ушао у просторију у којој је систем за хлађење и престао дизати буку. Када је вратио сећање своје баке, његов поглед, они рукама топлим концентрисани на раменима. Почело је са првим Адагио. Касније два сата и петнаест минута, без паузе, завршио последњу и лепу Гига. Он га је добио, помислио је.Аплауз покрива његов уморни опростио многе грешке које је направио. То не може бити другачије са тим резултатом.Апсолутна лепота није достојан људи. Јоханн Себастиан Бацх, који је знао добро како инструмента и лакоћу људског бића, он је знао. Али то није спречило нам је оставио ову истинску музичку понуду, рођен од Пуре Магиц ужади и рад људских руку.


(Машинско превођење, извини за греске у куцању)






El maestro Gordan Nikolic se levantó contento esa mañana. Había soñado con la casa de su abuela en Serbia, había recordado el olor de aquellas tostadas y de la lumbre permanentemente encendida en la cocina. Estaba de buen humor. Llevaba treinta y nueve años tocando el violín y había llegado el momento de enfrentarse a un reto para el que se había estado preparando todo ese tiempo. Durante su vida pudo recorrer caminos musicales de todo tipo que le llevaron a experiencias y esferas muy diversas. De todo lo que conocía lo más bello y lo más difícil lo tocaría esa tarde. Como primer violín de las principales orquestas europeas se podía permitir el lujo de tocar en cualquier auditorio, había elegido sin embargo uno pequeño y sin pretensiones pero precioso. Fue construido hacía más de doscientos años por el rey Carlos III en la Real Villa de el Escorial, un teatro de pequeñas dimensiones, casi familiar. Ideal si las cosas no salían bien. Porque el riesgo era alto, él lo sabía. La partitura a la que iba a enfrentarse era físicamente imposible de tocar. El presto de la sonata I en sol menor, el cornet de la partita en si menor, la fuga de la sonata III en do mayor... la lista de peligros era muy larga. Se tomó el café con lentitud, tenía la secreta confianza en que lo iba a hacer bien, más aún, sinceramente le daba igual. Lo más difícil ya lo había hecho al firmar el contrato que sellaba su decisión. Ahora sólo tenía que dejarse llevar por su maestría, las miles de horas interpretando aquellas viejas sonatas y sentir el pulso distante pero firme del violinista que las escribió. Antes de comenzar la actuación permaneció en silencio diecinueve segundos. Un silencio pristísimo surgió en la sala en la que incluso el sistema de refrigeración dejó de hacer ruido. Mientras se concentraba le vino de nuevo el recuerdo de su abuela, su mirada, aquellas manos cálidas en sus hombros. Empezó con el primer adagio. Dos horas y cuarto después, sin ningún tipo de pausa, finalizó la última y bellísima giga. Lo había conseguido, pensó. Los aplausos cubrieron su cansancio perdonando los numerosos errores que había cometido. No podía ser de otra manera con aquella partitura. La belleza absoluta no es digna de los hombres. Johann Sebastian Bach, que conocía perfectamente tanto el instrumento como la levedad del ser humano, así lo había reconocido. Pero no fue óbice para que nos legara esta verdadera ofrenda musical, pura magia surgida de unas cuerdas y del trabajo del hombre.







Post dedicado a Vicente Baos, testigo como yo de la música que inspiró este relato.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La mejor tecnología médica jamás creada







No se engañen, no existe una tecnología médica que supere la comunicación. Podrán meternos en máquinas que vean las entretelas de nuestros cuerpos, introducirnos catéteres que lleguen a los rincones más insospechados, darnos medicamentos que actúen a nivel ortomolecular... pero si no nos explican bien qué nos está pasando y qué opciones tenemos la actuación médica será técnicamente correcta pero humanamente un desastre.


Lamentablemente la comunicación asistencial es una anécdota de la mayoría de los programas formativos en ciencias de la salud. A los profesionales sanitarios les suelen gustar más las maquinitas que el uso apropiado de la palabra. Es verdad que hay notorias excepciones, menos mal. También lo es que muchos profesionales están sobrepasados con cargas asistenciales desproporcionadas y que no tienen tiempo material para comunicar decentemente.

De momento les puedo decir que trato de mejorar esta faceta de mi práctica asistencial de forma continua. Nunca deja uno de aprender de sus pacientes. También les dijo que no les resultará fácil verme con unas gafas de google ni otras zarandajas. Para conectar con el paciente no necesitamos el nuevo "aifon", lo que sí es importante es recordar que para conectar bien con los demás antes se precisa conectar bien con uno mismo.



viñeta vía @mayorserrano

sábado, 20 de septiembre de 2014

Si la medicina de familia pierde la narrativa perderá su sentido



El doctor Fernando Casado con don Dionisio, foto de Clara Benedicto




Para un médico de familia lo más importante es hablar con sus pacientes. De esta forma los acompaña en sus procesos y vivencias, los orienta por el sistema sanitario, les ayuda a superar sus tiempos de enfermar y trata de promover y mejorar su salud. Para que exista una comunicación de calidad hace falta un mínimo de tiempo. No se trata de hablar sobre las nubes sino de conseguir el pequeño milagro de que una persona enferma o dolorida consiga explicar lo que le pasa y otra, un médico de familia, consiga entenderlo. Este entendimiento requiere mucha pericia, experciencia y conocimiento, habida cuenta de que los problemas verdaderamente serios o importantes no son habitualmente los que el pacientes suele verbalizar por encontrándose menos a la vista. La medicina narrativa hace incapié en valorizar la narración del paciente, su historia personal. Pero para que pueda surgir una narrativa hacen falta varios componentes fundamentales. El primero es la confianza, somos capaces de abrir el corazón cuando nos sentimos seguros y tenemos un interlocutor que consideramos válido. Esto suele requerir cualificación profesional y si es posible conocimiento previo de la persona. Es más fácil sincerarse con un médico que conocemos bien que con un desconocido que es la primera vez que nos recibe. Por otro lado hace falta tiempo para poder hablar. Los pacientes suelen desgranar varios problemas por consulta y el más importante no suele ser el primero. Una vez que se ha verbalizado la preocupación del paciente hay que explorarla y profundizarla para llegar a saber lo que verdaderamente causa malestar, o lo que lo causa con mayor intensidad. Este proceso de comunicación primero y de reflexión después constituye el alma de la medicina y en particular de la medicina de familia que es la que ha recibido la antorcha de una larga historia milenaria de atender a personas sufrientes. Los médicos de familia estamos entrenados para usar la comunicación como nuestra tecnología más valiosa y el conocimiento de nuestro pacientes en el tiempo y nuestras comunidades como la fuente de datos que nos permite aplicar con la mayor eficacia todo el conocimiento y habilidades que muchos años de carrera y especialidad van formatenado la mente del galeno.

Si la medicina de familia pierde la narrativa perderá su sentido. Esto es lo que estamos viendo pasar a medida que se suceden los años. Presupuestos menguantes, mala gestión, sobrecarga de consultas, hiperfrecuentación y otros muchos factores hacen que el tiempo de consulta se reduzca y no haya suficiente para establecer un proceso narrativo resumiendose el encuentro clínico a un mínimo de preguntas y respuestas rápidas que concluye con una receta o con una petición de prueba diagnóstica o derviación hospitalaria. El paciente sale de la consulta con sus papeles pero sin solución a sus problemas, no ha habido tiempo para buscarla. 

En esta situación la ética profesional debería obligarnos a decir basta, pero salvo en las charlas de café las quejas parecen no elevarse ni hacerse nada con ellas. La conciencia de sobrecarga sigue bajando la moral de los médicos sin que estos sean capaces de pasar al como y a la acción. ¿Es posible alguna acción?
Creemos que sí. El primer responsable de la calidad de la atención médica es el propio facultativo, antes incluso que el sistema sanitario que representa. Si un piloto de avión se da cuenta de que el vuelo no cumple con los rigurosos criterios de seguiridad aérea deberá finalizar el mismo y declarar una emergencia. No hacerlo lo convertiría en negligente y responsable del posible accidente. 

Pasar consulta dedicando tres minutos por paciente no cumple los criterios mínimos de seguridad del paciente. Ante agendas de más de 60 o 70 pacientes al dia el facutativo debería plantarse y hacerlo con el apoyo de la evidencia científica, el criterio de los demás médicos, sociedades científicas e incluso de sus jefes. 

Por otro lado mantener unas narrativas mediocres en encuentros de 4-5 minutos terminan haciendo que el profesional no pueda desarrollar la calidad científico técnica que sabe merecen sus pacientes y acabe sintiéndose no solo sobrecargardo sino frustrado por no poder ejercer su profesión de forma virtuosa, al obligarle el sistema a un nivel de "chapuza" por la presión asistencial no controlada. 

Mantener un sistema de atención primaria supersobrecargado terminará dividiendo a la población entre los que puedan costear consultas "privadas" de calidad con tiempo suficiente y los que se contenten con un servicio público gratuito "de mínimos". Lo que sería una vuelta a sistemas del pasado en una sociedad a dos velocidades. Para que unos pocos ganen una gran mayoría saldría perdiendo. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Siguiendo su instinto, anecdotario animal











Una de las formas más interesantes de conversación que existen sigue siendo la lectura. Gracias a ella podemos comunicarnos con personas que de otras forma estarían vedadas para nosotros por múltiples motivos. Hoy les invito a leer el último libro de  Miguel Maury Buendía. En primer lugar confesaré mi conflicto de intereses, este caballero es mi primo. En segundo le presentaré, es arzobismo y nuncio de su Santidad en Kazajstán, Kirguizistán y Tayikistán. Como diplomático de la Santa Sede ha viajado por medio mundo recogiendo miles de experiencias y anécdotas, algunas de las cuales comparte con nosotros en esta obra que subtitula anecdotario animal por centrarse en circunstancias protagonizadas por estos. Miguel es una persona muy despierta e inteligente, con una enorme cultura y gran capacidad de organización, en las páginas de este libro nos regala fragmentos de su vida, en las que aparecen en un discreto segundo plano desde miembros de su familia a personajes ilustres o el mismo Papa, al que tuvo la oportunidad de sostener en un tropiezo. Dado que las páginas están trufadas con un agudo sentido del humor y son realmente entretenidas me permito invitarles a leerlo. Como saben los que siguen este blog la lectura es una de las terapias que más me gusta compartir.



Puedes encontrarlo aquí.

jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Para qué sirve la enfermedad?





La enfermedad es una situación temporal por lo que es adecuado acercarse a este término como tiempo de enfermar. Durante este tiempo se manifiestan síntomas y signos que ponen de relieve una mal función, amenaza o problema en uno o varios órganos o sistemas físicos o psicológicos. La enfermedad es siempre señal de mala adaptación y pone de relieve una estrategia primitiva para buscar un nuevo equilibrio. La mayoría de los problemas que amenazan el equilibrio interno o con el medio externo no se manifiestan, son corregidos sin que la persona tome conciencia, de una manera que se denomina subclínica. Solo en unos pocos casos la enfermedad se hace evidente y da lo que los profesionales sanitarios denominan clínica: signos objetivos y síntomas subjetivos.  Salud y enfermedad no son términos dicotómicos excluyentes como el blanco y el negro, si no una continua gama de grises. No existe pues la salud total ni tampoco la enfermedad máxima salvo que la equiparemos con la muerte. 

La enfermedad lleva de la mano alteraciones de la función, dolor y sensaciones displacenteras que son las encargadas de que la persona se dé cuenta de su presencia. En el tiempo de enfermar se desarrollan procesos que vuelven a buscar el equilibrio y que podremos ayudar modificando hábitos como la dieta, el nivel de actividad física, la hidratación, aportando sustancias, vitaminas o medicamentos, terapias manuales, masajes, inmovilizaciones e incluso intervenciones quirúrgicas según los casos. Un gran número de procesos se solucionan de forma espontánea o con modificaciones o intervenciones que la propia persona puede aplicarse a sí misma. Reposo sin apoyar el pie tras torcernos el tobillo, frío local tras un golpe, lavado con agua y jabón de una herida superficial... 

La función principal de la enfermedad es pues la toma de conciencia de un problema de salud por parte de la persona que la padece y la motivación de éste para buscar remedio a la misma por sus propios medios o pidiendo ayuda. 

La edad avanzada es un condicionante de enfermedad como también lo es la falta de cuidados a nivel higiénico, dietético o de hábitos de vida. La cultura nos va proveyendo de información y conocimiento para mejorar estos cuidados y promover de este modo la salud. La desigualdades sociales en todos sus niveles (económico, cultural, sociocomunitario, familiar...) hacen que existan grandes diferencias tanto en la esperanza de vida como en la carga de enfermedad de los distintos estratos sociales. De este modo pobreza, enfermedad orgánica, discapacidad y enfermedad mental tienden a asociarse y multiplicarse unas con otras. El código postal puede llegar a ser más importante que el código genético como condicionante de enfermedad.

La enfermedad nunca es deseada pero es posible rescatar de ella un nivel de crecimiento personal basado en la revisión del sentido de la propia vida que suele traer consigo. Como llamada de conciencia que es puede permitirnos reflexionar y revisar nuestras posiciones y valores personales así como las costumbres y hábitos. Como condicionante de cambio puede favorecer retomar conductas sanas o adquirirlas tanto para superar el actual proceso como para protegerse de enfermedad en el futuro.

Está claro que en el tiempo de salud podemos disfrutar, nos queda reconocer que quizá en el tiempo de enfermar podemos aprender. Nos encontraremos con todo tipo de lecciónes, algunas pequeñas como no acercar demasiado la mano a la lumbre tras quemarnos, otras grandes como atravesar el desierto de un cáncer o enfrentarse a una cirugía. Lo que sí parece universal es que al igual que cuando subimos una montaña nuestro punto de vista cambia y somos capaces de atisbar un mayor horizonte, al escalar una enfermedad nos encontramos con la opción de adquirir perspectiva. Sea cual sea el desenlace, los seres humanos crecemos a medida que aumentamos dicha perspectiva. Los profesionales sanitarios deberíamos ser ajentes facilitadores de la misma, muchas cosas cambiarían si consiguiésemos leer de esta forma el amargo lenguaje de lo que llamamos enfermedad transformando el miedo y la zozobra que nos causa en esperanza y serenidad. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Homo Depredator

Sylvester Stallone caracterizado como Rambo




Hay muchos indicadores que parecen decir que el Homo Sapiens es en realidad un Homo Depredator cuya máxima habilidad no es el conocimiento sino el saqueo y el consumo de recursos y especies. Muchos torcerán el gesto con disgusto y harán bien. Es una forma de confirmar lo que digo que de todas formas es evidente. "En el planeta tierra una especie de primates se ha hecho preponderante, dominando con sobrada diferencia al resto, amenzando por su crecimiento poblacional y su consumo exponencial de recursos la totalidad del sistema", este podría ser el resumen que un observador extraterrestre lanzara a su base y que paradójicamente muy pocos humanos son capaces de asumir pese a todos los datos que tenemos encima de la mesa. La desaparición de especies es en estos momentos similar a la que hubo en el cretácico, hace más de 3.5 millones de años y quizá en otros escasos momentos de la larga historia de la Tierra. Y esta vez no es una glaciación o un meteorito, somos nosotros... La tecnificación e industrialización progresiva están produciendo un impacto medioambiental con consecuencias en el clima, la orografía y el medio ambiente. Lo peor con diferencia es el poco nivel de conciencia imperante sobre el que surgen como malas hierbas la avidez, el egoísmo y el afán de tener más, plagas antiguas que se extienden cada vez con más virulencia.

El paradigma de la globalización y la hipertecnificación progresiva hacen que el panorama sea muy inestable. Pequeñas fluctuaciones pueden hundir completamente el status quo. Tampoco esto parece interesar a nadie. Si utilizáramos términos médicos nos encontraríamos con un enfermo delicado con una enfermedad subclínica avanzada y diseminada que ha producido daños en numerosos órganos sin manifestarse claramente. El paciente lleva tiempo notando ciertas molestias mínimas pero llevaderas. Hace algún tiempo que precisa estimulantes diarios para movilizar su astenia, potentes calmantes para aliviar ciertas molestias y gran cantidad de somníferos para poder desconectar por la noche. Con todo y con eso sigue levantándose cada mañana y persiste en su trabajo de esquilmar al máximo la naturaleza. La mala noticia es que todos formamos parte de este enfermo terminal y va a hacer falta que seamos muchos los que unamos nuestras pequeñas voces para avisar al resto del cuerpo de lo que está pasando y hagamos algo lo antes posible. 

La historia nos recuerda que socialmente la manera tradicional de dirimir las crisis es mediante el uso de la guerra. Los enfrentamientos armados han sido la forma en que se ha modelado el avance de la especie por lo que denominamos progreso y lo que ha condicionado la aceleración progresiva de la producción de tecnología. Lamentablemente la guerra tradicional es solo tolerable a escala local y sin cruzar la línea roja del uso de energía nuclear, armas químicas o bacteriológicas. Las dos guerras mundiales pusieron de manifiesto la inutilidad de este recurso y el enorme coste humano, económico y medio ambiental de las mismas. No solucionaron los problemas de base y el status quo de tensión se mantuvo aunque es cierto que se fue modificando por la aparición en escena de otros actores influyentes que cambiaron el horizonte de amenazas.

¿Qué otro camino queda? La situación nos retrotrae al principio de los tiempos. Fue la misma que enfrentó a los dos hermanos Caín y Abel en la llamada revolución del Neolítico, el paso de la cultura de cazadores recolectores a las sociedades sedentarias de base agraria y ganadera. La nueva posibilidad de concentración de bienes, alimentos y recursos posibilitó la emergencia de la ciudad estado y después la de naciones o imperios, dejando muy atrás aquel hermoso jardín del Edén donde al parecer fuimos felices. El carácter expansionista de la especie hizo que los conflictos  de escala personal o familiar pasaran ahora al plano de la alta política en la que se dirimían de la misma forma, a garrotazos. El problema es que todo garrotazo lleva aparejado un daño, cuando éste lo recibe otro y nos produce un beneficio no es impedimento a la conducta y la refuerza. Si el daño nos salpica y nos afecta negativamente la cosa cambia. En una sociedad globalizada, y por tanto unificada, el daño siempre nos salpica. Si uno destroza el salón del vecino al otro lado de la calle o llena de inmundicias su cocina, poco pasará porque no nos afecta, pero si lo hace en su propia casa ya es otra historia. Hemos llegado a ese punto, por eso toda hambruna consentida, todo vertido incontrolado, toda especie aniquilada nos resulta tan irritante, cada vez los demás están más cerca. Lo que antes era un pueblito de casas separadas es ahora una comunidad de vecinos en un bloque de pisos. Por eso ya no es tolerable el uso de dinamita para solucionar los conflictos, antes se podía echar la casa abajo del vecino, ahora no porque es la misma que la nuestra.

El reto es tomar conciencia de ello. Caín y Abel no pudieron hacerlo porque vivían a cierta distancia en sus planteamientos vitales. El odio que surgió entre ellos los llevó a una situación de "yo contra ti", de "ó quedas tú ó quedo yo". Que es la que siempre ha enfrentado a los grupos de cazadores-recolectores por los recursos, desplazando a unos para que queden otros  y a las sociedades agrarias entre sí por los mismos motivos. Conseguir una "humanidad única", reconocer por fin "una casa común" es al parecer el único camino para evitar el desastre. Sin embargo, dada nuestra naturaleza, los conflictos seguirán, ¿cómo manejarlos sin recurrir al hacha de guerra? me temo que como en toda familia bien avenida, con un prudente uso de la autoridad basado en consecuencias y no en castigos, una cultura del diálogo, la educación y el respeto y un aumento de conciencia que nos permita a todos darnos cuenta de lo que está pasando. Muchos dirán que esto no es nuevo, que sus profetas o sabios favoritos lo dijeron hace ya muchos años. Es verdad, pero no por ello dejaremos de recordar este mensaje que pese a ser casi tan milenario como nuestra historia sigue siendo ferozmente desconocido e inaplicado. Nos queda la posibilidad de que un pequeño tweet, un vídeo o un texto en un blog se viralice y llegue a todos los rincones. Nos queda la posibilidad de alumbrar entre muchos una nueva toma de conciencia. Habrá que seguir intentándolo, cada vez estamos más cerca. 


La humanidad es ya una comunidad que vive en un bloque de pisos, no puedes ponerle una bomba al vecino sin que se derrumbe tu propia vivienda.

Humanity is already a community living in the same building, if you bomb your neighbour you blow up your own house.

L' humanité est une communautée qui vie dans un même bâtiment, vous ne pouvez pas poser une bombe chez votre voisin sans que votre propre demeure explose.


martes, 16 de septiembre de 2014

La nueva librería el Dragón Lector





En Madrid hay dos librerias con ese nombre. Están especializadas en libros para el mundo de la infancia, tanto para los más pequeños como para los más mayores. Una de ellas, la de la calle Fernández de la Hoz 72, abre reformada sus puertas de la mano de Alejandra Camacho, filósofa y antropóloga especializada en todo tipo de dragones. Tengo la suerte de conocerla bien y sé que lidiará perfectamente con los retos que se presentan en el proceloso mundo de la imaginación infantil. Nutrir adecuadamente a nuestros hijos e hijas implica proveerles de alimentos sólidos y de cuentos e historias vaporosas que les permitan construir mundos y entender lo que los adultos hacemos con nuestras vidas; ardua tarea. Afortunádamente tenemos ayudas, algunas en forma encuadernada y primorosamente ilustradas, herramientas delicadas que sin tener la fuerza de la espada ni la resistencia de la armadura proveen a quien se atreve a empuñarlas el valor y la agudeza suficiente para enfrentarse a todo tipo de aventuras.

Anímense y visiten este castillo con murallas de anaqueles y casamatas de libros ilustrados, un oasis literario en el barrio de Chamberí.






lunes, 15 de septiembre de 2014

Vivir produce cáncer






Nuestro cuerpo es un sistema complejo. Cada día se producen y destruyen millones de células. Es habitual que se produzcan algunos fallos. Uno de ellos se denomina cáncer. La célula no se destruye según tenía programado y sigue dividiéndose sin orden. En la inmensa mayoría de las ocasiones nuestro sistema inmunitario reconoce estas células y las elimina. Por eso es correcto decir que todos tenemos en algún momento cáncer, en grado microscópico y de forma temporal. El cuerpo soluciona más del 99.99% de estos problemas.

Muchos de los programas de cribado de cáncer son controvertidos. Pueden ayudar a algunas personas pero hacen daño a muchas más en forma de pruebas innecesarias, agobio hasta tener la certeza de que no hay enfermedad o tratamientos peligrosos no indicados. No suele servir de nada hacer chequeos ni pruebas en personas sanas, está demostrado que hacen más mal que bien.

Si tiene alguna duda acuda a su médico de familia, trataremos de explicarle su situación adaptando la información disponible a su situación personal.






Vídeo vía Juan Simó, artículo vía Juan Gérvas

sábado, 13 de septiembre de 2014

Relato: El clero sanitario

Foto: Wikipedia




Cuando se pasea bajo las enormes proporciones de un templo egipcio uno se da perfecta cuenta del significado de la palabra poder. Un poder que cada tradición ha convertido en piedra en forma de bellas catedrales, murallas, pirámides, templos o castillos. Las religiones siempre han concentrado mucho poder, al proporcionar ideas y memes de enorme valor para explicar la vida y la muerte, el mundo y su sentido. En la sociedad globalizada actual asistimos a una nueva polarización, por un lado grupos que caminan hacia un mayor integrismo religioso y por otro otros que lo hacen en sentido contrario. Es en estas sociedades laicas donde observamos que el vacío dejado por las instituciones religiosas se está ocupando por otras, que de este modo proporcionan respuestas y explicaciones a los ciudadanos que a ellas acuden. La ciencia por un lado y una de sus hijas, la medicina, por otro se están convirtiendo en una pseudoreligión laica con un credo que sublima la eterna salud y un clero de profesionales con sus hábitos y ritos, con sus templos llenos de ídolos tecnológicos donde se pesan la vida y la muerte de los que comulgan con los impuestos del estado o sus seguros médicos.
El clero sanitario promete salud y vida a los que siguen unos hábitos saludables. Al no imponer una rígida moral hacen que esta religión sea llevadera cuando se está sano pero la cosa cambia al enfermar apareciendo entonces las prohibiciones y las severas penitencias. Dentro de su rígida jerarquía encontramos un bajo clero en barrios y pueblos, cerca de la gente, que procura servicio y consuelo de una forma cercana y asequible. Dada su sobrecarga delegan en los grandes templos sanitarios, las verdaderas catedrales de nuestro siglo, donde el alto clero se ocupa de operar o manejar los tratamientos y tecnologías más avanzados. Hay jefes de servicio con mas poder que muchos alcaldes y gerentes de hospital más relevantes que muchos altos cargos del estado, manejan enormes presupuestos sostenidos por el miedo a la enfermedad y la muerte de toda ciudadanía. Curiosamente la cúpula de todo este sistema se encuentra en el ministerio de hacienda, dado que toda la pirámide se basa en el dinero. Desde allí toman las decisiones con estrictos criterios de rentabilidad política en lugar de en otros de salud pública o bien común. Se precisa obtener votos en las siguientes elecciones, si para ello hay que construir otro templo-hospital, aunque no haga falta, o invertir recursos en unidades o procesos hospitalarios de utilidad remota pero sabrosos para la opinión pública adelante. 

Vivimos tiempos paradójicos, ilustres ciudadanos críticos y agnósticos peregrinan a distintos templos sanitarios buscando la absolución a sus enfermedades y problemas. Tiempos en los que se tolera mal la merma en la salud y en los que nos olvidamos del sentido que pudiera tener la enfermedad y la muerte. Es verdad que el imperio egipcio pasó hace mucho a la historia pero me temo que sigue siendo cierta la máxima de Lampedusa, todo suele cambiar para seguir igual.

viernes, 12 de septiembre de 2014

España se está quedando sin medicina de familia de calidad





Imaginen que por motivos económicos a todas las orquestas se las obligase por decreto a tocar al doble de velocidad para acortar y abaratar los conciertos. Sería inadmisible claro está. Ahora imaginen que este proceso de aceleramiento musical se hiciera muy lentamente, unos segundos en cada pieza, un minuto cada dos años... Pocos protestarían y llegaríamos igualmente al punto de ruptura de conciertos en la mitad de tiempo. 

Esto es lo que está pasando en el sistema de atención primaria de la sanidad española. No en todas las consultas, claro está, pero si en la mayoría de las de medicina de familia. La variabilidad es la norma y se han ido produciendo grandes desigualdades entre comunidades y en ocasiones dentro de la misma comunidad. Hay centros de salud urbanos que han reducido su población y cuyas presiones asistenciales son muy bajas y otros que las han aumentado significativamente. Hay comunidades que protegen y cuidan este servicio, otras recortan brutalmente su presupuesto eliminando recursos materiales y sobre todo humanos. 

En general la mayoría de las consultas de medicina de familia se enfrentan a varios retos serios. Por un lado poblaciones que van envejeciendo y cuya atención sanitaria se vuelve más compleja. Esas mismas poblaciones han sido golpeadas por la crisis económico social y por lo tanto añaden a sus problemas de salud física múltiples situaciones sicológicas y sociales que tratan de aliviar con sus médicos de familia, uno de lo pocos puntales del estado de bienestar que les sigue escuchando. También estamos observando que el nivel de tolerabilidad de las desavenencias y la desazón está cambiando y que la disgregación familiar y comunitaria hacen que los ciudadanos no tengan con quien hablar o aliviar sus problemas de vida cotidiana.
Por otro lado los gerentes del sistema sanitario se encuentran con presupuestos menguantes y directivas políticas que siguen favoreciendo al nivel hospitalario que es el que, con diferencia, tiene más rentabilidad en votos. Esto hace que durante lustros la atención primaria española haya vistos sus presupuestos congelados o disminuidos. No se renueva al personal, las plazas de médicos que se jubilan se eliminan y se disminuye hasta el extremo el dinero para suplentes. Cuando un médico falta a su trabajo por enfermedad, vacaciones o el motivo que sea sus pacientes son asumidos por el resto del equipo. Esta asunción es para el político una bendición. El trabajo sale adelante y se genera ahorro. Pero ¿cómo sale el trabajo adelante? La realidad es que al sobrecargar una consulta el encuentro sanitario pierde calidad y eficacia. Si cada vez son más días al año los que un médico de familia medio tiene que lidiar con "imprevistos" que aumentan mucho su número de pacientes, su productividad bajará. Habida cuenta de que en condiciones normales hay siempre temporadas de pico de demanda (epidemia de gripe y enfermedades invernales, microepidemias locales de enfermedades intestinales leves u otros procesos, pico de enfermedades alérgicas, pacientes desplazados de vacaciones, etc...) y que estos picos puedes ser prolongados en el tiempo y producir masificaciones, es fácil de entender que aumentar los "imprevistos" debilita mucho un servicio de por sí infradotado e infrapresupuestado. Los pacientes suelen acudir a la consulta del médico de familia con varios problemas de salud, dada la accesibilidad y la gratuidad del servicio son norma las consultas múltiples. Esto requiere un mínimo de tiempo. La media institucional lo establece en seis minutos (para que se hagan una idea en el  Reino Unido son quince, en Francia treinta) que es lo que se reserva en la agenda del médico a cada paciente. Mientras más "imprevistos" tenga el médico de menos tiempo dispondrá para el paciente. La falta de suplentes, unida a la situación epidemiológica de la comunidad y a otros factores hace que los "pacientes sin cita" en las agendas sean una norma que disminuye sistemáticamente el tiempo medio de consulta que pasa a ser de cinco, cuatro o incluso tres minutos. No es raro ver agendas de 50 o 60 pacientes al día. La consigna institucional es verlos a todos, que no esperen. Y se ven, sobrecargando a los profesionales. Lógicamente no se están viendo correctamente, llegando en algunos casos a tocar la línea roja de la seguridad y la mala praxis. Si no se dispone del tiempo suficiente para realizar una correcta historia clínica, explorar y reflexionar sobre lo que le pasa al paciente, lo más que se consigue es aplicar la consabida máxima de "vuelva usted otro día" tras minihistoriar y miniexplorar el caso, o como mucho derivarlo a otro profesional que tenga más tiempo para dedicarle, habitualmente los médicos de hospital que disponen de mucho más (de 15 a 30 minutos) amén de otros recursos. Esta práctica es muchísimo más cara para el sistema y condiciona largas esperas al paciente con la comprensible molestia y angustia para este. 

Cualquier espectador objetivo que observase esta situación vería que es un disparate. Se daría cuenta de que mejoraría claramente el bien común si la atención sanitaria correcta se pudiera dar en el centro de salud de una manera más fácil para el paciente y con respuestas de más calidad para este, lo que evitaría derivaciones innecesarias, aportaría calidad a la atención prestada y mejoraría la sensación de atención percibida. Además se ahorraría mucho dinero. 

Como ni gestores sanitarios ni políticos han conseguido hacer nada para remediar esta situación en décadas, como sociedad tan solo nos queda apelar al poder de la ciudadanía. Únicamente si ésta se da cuenta y da su opinión con su palabra y su voto esto puede cambiar. De lo contrario seguiremos viendo como el sistema sanitario sigue menguando, privatizándose lentamente y empeorando sin remedio.







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