miércoles, 17 de marzo de 2010

El informe de alta hospitalaria


Esta semana los medios de comunicación se han hecho eco de un documento de consenso emitido por 12 sociedades científicas españolas y publicado en Medicina Clínica en torno al informe de alta hospitalaria, sus deficiencias, su importancia en la continuidad asistencial y las claves que nos permitirían mejorarlo.



El tema es de gran trascendencia, sobre todo si tenemos en cuenta que, cada vez más, nuestros pacientes padecen enfermedades crónicas que requieren la intervención de diversos profesionales y la continuación de la misma en el tiempo. Nadie duda que la totalidad de nuestros pacientes deberían abandonar el hospital con un informe de alta comprensible para ellos. El informe es un documento esencial de la historia clínica que tiene que facilitar la continuidad asistencial, reducir el tiempo de búsqueda de información, evitar la repetición de pruebas y visitas innecesarias y disminuir los errores de medicación.



Sin embargo, hoy por hoy, los informes de alta hospitalaria incluyen muchos términos y conceptos difíciles de entender por el paciente. Bipedestación, ejercicios que favorezcan el retorno venoso, dolor precordial, siglas y abreviaturas de todo tipo,… Son términos frecuentes en los informes que se utilizan en el entorno de las recomendaciones a los pacientes y que, paradójicamente, apenas entienden su significado.



El informe de alta debería reflejar todas las recomendaciones acerca de cuidados, dieta, medicación al alta, horarios, y recomendaciones de seguimiento de una manera clara. Sin embargo, en la actualidad, sólo en un 20 por ciento de los informes de alta se hace alusión al ejercicio, la dieta u otros hábitos deseables. Además, el médico debe ofrecer información anticipada acerca del seguimiento, datos o signos de alerta, ya que sólo uno de cada cinco pacientes perciben una idea clara de los “avisos” que pueden tener en caso de nuevo agravamiento de sus enfermedades.


Se estima que el médico que da el alta debe ocupar entre 20 y 30 minutos a explicar el informe antes de que el paciente vuelva a su casa. Por otra parte, debe ofrecerse una información verbal lo más completa posible en el proceso del alta, previa o simultáneamente con la entrega del informe.

Artículo del blog neurobsesión.
Artículo original de la revista Medicina Clínica.