miércoles, 14 de abril de 2010

DESANIMADOS



Cada día en la consulta me relaciono con personas desanimadas, pero también las encuentro en la calle, en mi familia, en mis amigos...

¿Cómo es posible que perdamos el ánimo? ¿porqué vivimos la vida deprisa, agobiados, estresados?

Hoy reflexiono en la sabiduría de aquellos que viven con otras coordenadas, en otras culturas, en otros lugares. La sabiduría de los pequeños pueblos de Asturias con su ritmo acompasado con las estaciones. La enorme sonrisa de los niños de Uganda, jugando alegres bajo el sol. El respeto de los pueblos indígenas con el medio ambiente.

Mucho que aprender.

Nuestro medio está desafinado y eso nos influye, nos desafina. Todo aquel que toca un instrumento lo sabe y cada cierto tiempo se dedica a recuperar el tono correcto. Los seres humanos emitimos en un gran especto de ondas y sonidos, es muy fácill desafinar, que se nos tense una cuerda o se nos relaje otra.

Cada cual tiene sus formas para recuperar el tono adecuado, su sonido más puro. Hay tantas formas como instrumentos, por eso es importante conocernos. A mí la que más me gusta es parar un instante y respirar, quizá sea la forma más sencilla. Sólo si nos recuperamos a nosotros mismos instante tras instante podremos aportar un sonido que sirva y ayude a nostros y a los demás.