miércoles, 14 de abril de 2010

LA ENFERMEDAD COMO OPORTUNIDAD PARA EL CRECIMIENTO PERSONAL





"La enfermedad ha acompañado al ser humano a lo largo de la historia de la humanidad y siempre ha tenido una connotación negativa, por el deterioro orgánico que se produce y, a entendimiento de los clásicos, también moral (enfermo que deriva del vocablo latino infirmus) y que ha sido el fundamento de la actitud paternalista de los sanitarios hacia el enfermo.

Si pudiéramos hacer una abstracción mental y no fijarnos en enfermedades nominales podríamos ver que la enfermedad tiene distintas facetas y presentaciones, por lo que se podrían distinguir tres grandes grupos de enfermedades de pronóstico diferente: agudas no mortales, crónicas y mortales de evolución corta o larga. Habitualmente las enfermedades agudas dejan poca huella en el individuo, la recuperación es prácticamente completa y la vivencia no suele dejar secuelas psíquicas en la persona, si bien es cierto que, en función de la gravedad, puede suponer un proceso de catarsis, de cambio interno, que lleve a modificar los posibles factores desencadenantes o de riesgo para la enfermedad. De esta experiencia surgen propósitos vitales que en no pocas ocasiones duran poco tiempo. "


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Por Francisco Javier Rivas Flores, Médico y bioeticista.