lunes, 3 de mayo de 2010

¿saben los ciudadanos los riesgos a que se someten cuando confunden rapidez con calidad de la atención?



Publica Pepe Martinez un post muy lúcido del que rescato la reflexión final por pertinente. Esta reflexión debería estar encima de la mesa constantemente. Tanto de la nuestra en la consulta de atención primaria como de los gestores que dirigen la antención sanitaria. Para hacer medicina de calidad se necesita un mínimo de tiempo. La medicina industrial de tres minutos por pacientes es peligrosa, muy peligrosa. Más de una vez he tenido que advertir a mis superiores ante un pico de presión asistencial (en invierno por ejemplo), con ausencias de médicos que no eran suplidas, del peligro real en una consulta hipersobrecargada con 60-70 visitas en un dia, y varios avisos.

Como pasa en la vida hay que elegir: cantidad o calidad, inmediatez o retraso. No podemos tenerlo todo, no hay sistema que sea a la vez bueno, bonito y barato. Y no vale hacer apología ni dar un discursito. Es preciso que nos sentemos, médicos, pacientes y gestores (polítcos) y analicemos los valores que están en juego.

Blog: El desembarco de la flota

1 comentario:

gerineldo dijo...

Das en el clavo, compañero. Todo el sistema sanitario deriva finalmente en el 'cara a cara' de la consulta. Por mucha tecnología, si no tenemos tiempo o vamos con prisas, fracasaremos todos: médicos y usuarios.