martes, 8 de junio de 2010

descalzo por la vida

" (...) Cuando uno anda descalzo por la vida, concibe de a poco otra definición del mundo. Los pies reciben en sus plantas el sentido cabal de lo que pisan, ya sean baldosas, yuyos, caminos, hierbas, adoquines, praderas, bulevares, collados, veredas o andurriales.
 
Lentamente los pies van aprendiendo lo que es la tierra, o sea este planeta que nos ha tocado en suerte. Las plantas descalzas comienzan ignorantes pero lentamente se van volviendo sabias. La superficie por la que andamos tiene su lenguaje  y nos va instruyendo. Los pies descalzos elevan su informe y gracias a esa gratuita, vamos sabiendo algo más, tanto de los otros como de nosotros mismos (...)"
 
 
 
Algo me dice que necesitamos
urgentemente quitarnos los zapatos,
tomar el pulso a lo real,
salir de nuestras islas.
 
Algo me dice que nos esperan, 
que llevan esperando largo rato.
 
Algo me dice que para ser felices, 
signifique eso lo que sea,
es preciso correr descalzo por el monte
saboreando la brisa que nos dice
que somos completamente libres.