lunes, 20 de septiembre de 2010

Sobre la gestión del talento

Hoy me he desayunado con una estupenda reflexión de Julio Mayol sobre la gestión /digestión del talento. El texto se centra en la mala gestión del talento en el sistema sanitario español, que malgasta un ingente caudal de recursos, creatividad, potencialidad, y posibilidades de sus profesionales.

Creo pertinente ampliar esa reflexión a todos los ámbitos sociales. La mala gestión del talento en la generación más joven que se encuentra con un mercado de trabajo cerrado, tendrá consecuencias. La mala gestión del talento de la generación que ya está trabajando y que mayoritariamente lo hace en funciones que no gustan o son hechas con desidia o con poca productividad, está produciendo que el motor social pierda mucha energía . La mala gestión de los más mayores que son poco reconocidos o despedidos, desperdiciando su conocimiento y experiencia...

Y por supuesto la mala gestión de los no incluidos en el sistema, personas mayores, amas de casa, excluidos sociales, enfermos mentales, discapacitados...

Así no podemos seguir, esta situación crea mucho sufrimiento y enfermedad. Los médicos de familia lo sabemos porque lo vemos todos los días en forma de patología física y mental, personal y familiar. Es necesario dar la alarma para que todos tomemos conciencia.


Lanzo tres propuestas creativas.

1. Hablar del tema. Rescatarlo como prioritario en nuestras conversaciones y círculos sociales.
2. Reivindicar, exigir a los gestores públicos y privados, así como a los políticos que lo hagan mejor.
3. Autogestionar mejor nuestro talento. No permitir que nuestra creatividad y potencias caigan en saco roto. Si los jefes no nos reconocen, al menos recozcámonos nosotros. Compartamos, hagamos cosas nuevas, tomemos nuevos retos. Una actitud proactiva es mucho más sana que una pasividad quejosa, no podemos quedarnos sentados a que el "gobierno" nos arregle los problemas.

3 comentarios:

Julio dijo...

Salvador, aún pensando que todas son necesarias, apuesto por tu tercera propuesta como la prioritaria. Aunque sé que no es fácil.

No es fácil mover una sociedad "franquista", acostumbrada a que nos salven otros. A lo "orgánico". A que sea la administración la que nos dé todo resuelto.

No estoy dispuesto a vivir encerrado en el círculo de las 99 monedas.

Juana dijo...

"Una actitud proactiva es mucho más sana que una pasividad quejosa, no podemos quedarnos sentados a que el "gobierno" nos arregle los problemas."
No podría estar más de acuerdo.

Aprendí que jamás nadie va a arreglar mis problemas, los arreglo yo, y mis recursos "talentosos" (que son bien raritos) también los gestiono yo.

Salvador Casado dijo...

copio/pego comentario mandado por email

Querido Salva:

En esa cuestión del talento desperdiciado que mencionas no puedo por menos que devolverte unas contra-reflexiones que no van ciertamente a confortarte:

1- El talento es una gracia inesperada, una planta que crece en el desierto.El talento crece en la dificultad y la precariedad. Posiblemente es fruto de la penuria y de un hardware anormalmente desarrollado.


2-El talento no aprovecha al Sistema , que , como bien sabemos , precisa más bien de una idiocia fácil de dirigir. La inteligencia es una amenaza para el sistema que nos precisa estúpidos para engañarnos y dominarnos.

3- El talento se canaliza manipulándolo y pervirtiéndolo:En ese momento deja de ser libre y por lo tanto deja de ser talento

4-El talento conduce inexorablemente al conflicto con la estupidez (que es mayoría) y corre por tanto el riesgo de ser aplastado por la inercia de la misma. La misantropía , aún con su dosis filantrópica y todo , es consecuencia directa de todo talento contrariado.

5-La desesperación es la evolución natural de todo talento y el motor de la acción del mismo . La Fé en el Futuro es incompatible con el talento libre , que huye de compromisos , componendas y arreglos con la Realidad: El tralento se coloca FUERA DE LA REALIDAD y por eso puede trascender la mediocridad inherente a la misma.

Y así podría seguir horas y horas y página tras página pero el talento me dice que no sea pesado, que es cuestión del talento de los otros de matizar y desarrollar estas execrables contra-reflexiones.

Un talentoso abrazo.

El dotor freak