sábado, 9 de octubre de 2010

Comunidades Compasivas



El final de la vida es un tabú social. Nuestra sociedad no entiende bien la muerte y se relaciona mal con ella. Esto causa mucho dolor. Crear comunidades compasivas puede ser una alternativa. Javier Segura del Pozo nos lo explica en su artículo y no da la siguiente definición de este término: "Una comunidad compasiva es aquella que asume la muerte y el morir como parte de su responsabilidad colectiva, al igual que hace con la salud. Asumir esta responsabilidad no implica renunciar a reivindicar de los poderes públicos los recursos adecuados, sino que lo incluye."

Aprender a mirar a la cara a la muerte, a hablar de ella, a compartirla con los niños, a convivir con ella... siempre será más sano que esconderla en el armario o debajo de la cama. Vida y muerte son inseparables, como también lo son dia y noche o salud y enfermedad.

¿Seremos capaces de sacar el tema de la muerte esta semana en nuestra familia o con algún amigo? No todo va a ser fútbol o política, tratemos de comunicar temas como este.

2 comentarios:

Mònica Urrútia dijo...

Me encantó leer tu post. Pedagogía de la muerte es todavía un asignatura pendiente en las escuelas. La mayoría de las veces somos los adultos quienes evitamos hablar del tema y cambiamos rápidamente la conversación.Dar la espalda no cambia la realidad. Los niños viven la muerte con mucha más naturalidad. En este sentido, deberíamos aprender mucho más de ellos.
Mònica

Juana dijo...

Para dejar de angustiarnos con la muerte, tendríamos que responder a ¿qué soy? .... hay que profundizar en uno mismo, sin miedo ....
Curiosamente cuando buscas respuestas a ¿qué es la muerte? lo que te encuentras es La Vida, con mayúsculas y, no dejas de maravillarte.

Si negamos la muerte en realidad estamos negando parte de la Vida.

Desde hace bastantes años es uno de mis temas de conversación favoritos, no se puede huir, está ahí y hay que enfrentarla.
Te doy un nombre:
Fidel Delgado lo mejor que he visto en esto de "confrontarse" con la muerte.