miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Existen de verdad la e-salud los e-pacientes y los e-médicos?

En estos tiempos de cambios hay mucho barullo en el mundo de la nuevas tecnologías. El hecho de que en las redes sociales los temas profesionales hayan adelantado al sexo y que en los buscadores los temas de salud sean de los más buscados, hacen que se escriban ríos de tinta sobre el tema.

Lo cierto es que internet está produciendo cambios en la manera que tenemos de acceder y relaccionarnos con la información por un lado y en la manera de comunicarnos por otro.

Las nuevas tecnologías nos traen tres términos, e-salud, e-pacientes y e-médicos.


Por e-salud entendemos aquellos cuidados sanitarios que usan tecnologías de la información y la comunicación (TICs). Recomiendo esta presentación de Armayones por su didáctica.


Un e-paciente es todo aquel paciente que ha buscado información en internet sobre su problema de salud pudiendo incluso acceder a redes sociales, foros o páginas de pacientes para preguntar a otros. La pregunta ¿tú qué hiciste? que alguien hace a un amigo, ahora se  puede hacer por internet. En nuestro medio cada vez más pacientes acceden a internet, pero de ahí a ponerse una chapa en la solapa como el e-patient Dave creo que hay una gran diferencia. Las etiquetas muchas veces desvirtuan el asunto.


Por otro lado los e-médicos aparecen en contraposición a los anteriores y se definirían como aquellos médicos que usan TICs. Esta definición se me queda corta. Además de usar herramientas es necesario realizar ciertos cambios de mentalidad. No es lo mismo caminar que nadar, en cada medio debemos movernos de una forma distinta. En este momento muchos profesionales tratan de caminar dentro del agua, con el consiguiente desgaste y frustación. Es cierto que nadie está ayudando explícitamente, pero también es cierto que en la sociedad civil cada vez hay más ciudadanos que nadan solos.

¿En qué consiste esta forma de nadar? Dado que el entorno se está volviendo cada vez más líquido, necesitamos tomar conciencia de qué queremos hacer y a dónde queremos ir. En sanidad parece que el paradigma se está moviendo hacia una atención basada en la salud y no en la enfermedad y hacia una atención basada el paciente y no el sistema sanitario. Este enorme cambio genera muchas resistencias, al ser el sistema sanitario una mole inmensa con gran inercia. Hace unos días lo comparábamos con el viejo y enorme barco Santísima Trinidad, de 140 cañones y cuatro cubiertas, hundido en Trafalgar. Hoy solo los barcos ágiles y  pequeños van a tener la suficiente maniobrabilidad para sobrevivir a las tormentas que se avecinan, pero esto es otra historia.

Como ganancia creo que pacientes y profesionales sanitarios pueden ganar mucho del uso de nuevas tecnologías, pero a un coste:

1. Virtualizar la relación médico paciente no puede ser un fin en sí mismo. Perderíamos todos.
2. Muchos se quedan fuera, pacientes sin acceso a estas tecnologías, profesionales sanitarios que no puedan aprender este lenguaje...
3. Aparecerán otros actores de enorme poder: empresas TICs, Big Pharma, etc... que competirán por la atención de pacientes y profesionales sanitarios.

Mantener la coherencia y el sentido común ha de animarnos a ser prudentes. El paciente es claramente lo primero para mí, pero veo que tambíen es lo primero para otros intereses no tan transparentes como los míos. 

3 comentarios:

Pedrotosa dijo...

Interesantes tus reflexiones. No me considero un e-medico , aunque utilizo internet en la consulta ( en Catalunya no tenemos problemas , de momento para ello), por los temores que me despierta, el acto medico con carácter no presencial. Virtualizar éste , a pesar de que tu mismo lo señalas como un peligro, creo que no se podrá evitar , al menos parcialmente, una vez abierta esta posibilidad. Pienso que puede inducir un tipo de demanda no motivada por necesidades, sino por una idea consumista mas cercana al asesoramiento médico, que a la existencia de problemas de salud. La difusión de este modelo pudiera generar la emergencia de un colectivo, de perfil edad laboral, y de determinado nivel de e-formación que hasta ahora no acudia a nuestras consultas . La población e-demandante , tendrá que compartir nuestro tiempo con la que hasta ahora lo hacía. Puede haber un cierto grado de solapamiento entre ambas , pero en cualquier caso, la brecha digital de nuestros cupos de pacientes y la invariabilidad de la necesidad presencial ante el disconfort de salud hara que resulte un aumento del conjunto . Dejando aparte la idea, tambien discutible de que debamos convertirnos en asesores de alta accesibilidad, mientras tanto , ni el numero de médicos ni el tiempo de éstos va aumentar. Me parece que existe el peligro de que buscando soluciones en el e- acceso, en el contexto de la actual crisis de los sistemas de sistemas sanitarios de provisión publica , podría ser un factor adicional en contra de su sostenibilidad.
Otras cuestión que también me preocupa es que la combinación de un mayor acceso al sistema de salud ,y del creciente interés que el tema de la salud suscita en la red, vayan a condicionar además de un hipotético aumento del fenómeno de la cibercondria un aumento de la iatrogenia mediada por la medicalización innecesaria.

Salvador Casado dijo...

Muy sensata tu reflexión!

José Luis Contreras Muñoz dijo...

No comparto el criterio de Pedrolosa
Recalcar los "peros"impide ver las potencialidades....el cambio de paradigma es inevitable