lunes, 4 de octubre de 2010

¿Mi salud o nuestra salud?



Los sistemas de libre mercado centran el cuidado de la salud en el individuo . Cada cliente, un paciente. Es la filosofia neoliberal. Individualización, atomización social.
El sistema es aparentemente justo, quien quiera cuidados sanitarios que pague por ellos (o se asegure).

Pero olvida un pequeño detalle. La salud no es personal, no puede serlo en seres sociales como el homo sapiens. A un nivel biológico tal vez si, pero quien haya tenido a un hijo enfermo o a algún mayor dependiente en casa, sabe perféctamente de qué hablo. La salud de los demás nos influye poderosamente. 

Si damos un paso más podríamos analizar de qué modo nos podría influir la salud de personas aparentemente alejadas de nosotros. CHRISTAKIS, NICHOLAS A. y FOWLER, JAMES H. autores del libro Conectados lo hacen por nosotros. Estos expertos en redes sociales llegan a la conclusión de que los círculos de personas conocidas de nuestros amigos y familiares, nos influyen. El hecho de no conocerles no es impedimento para que puedan influir en nosotros y en nuestra salud.


Como conclusión la siguiente reflexión. Nuestra salud personal es función de la salud de los demás. La salud no es mía, es nuestra.

La medicina comunitaria sigue esta intuición. Los médicos especialistas en medicina de familia y comunitaria sabemos algo de esto, y las dificultades que puedan existir para ofrecer cuidados no deben detenernos.

3 comentarios:

Carlos Núñez dijo...

Me ha gustado mucho el post Salvador, en una sociedad cada día más globalizada, la salud también pasa a ser algo global. Las influencias que recibimos de nuestros circulos sociales son cada día mayores.

Gracias y un saludo desde el sur del sur.

Juana dijo...

La otorrino que la trató a mi hija este verano en urgencias, nos comentaba que habian llegado muchos pacientes con anginas de las mismas características de mi hija (adolescentes sanos) .... le resultaba curioso.

Salvador Casado dijo...

Gracias Carlos y Juana por vuestros comentarios. La verdad es que apenas empezamos a saber cosas sobre la dimensión social de la enfermedad. La teoría de las redes sociales nos aportará nuevas evidencias en los próximos años. De cualquier forma parece sensato diseñar una forma de cuidados que busque el bien-común y no excluya a nadie.