jueves, 21 de octubre de 2010

¿Por qué el sistema sanitario tiene miedo de los pacientes?



Hace unos días lancé al aire la idea de tener más en cuenta al paciente en los debates de profesionales sanitarios y se ha generado cierta controversia (ver comentarios del post de Salud con cosas).

Reflexionando sobre ello me doy cuenta de que el sistema sanitario como organización rara vez tiene en cuenta la opinión de los profesionales sanitarios y muchísimo menos la de los ciudadanos. ¿Por qué?

1. Por inercia.
2. Por desconocimiento.
3. Por intereses políticos.
4. Por otros intereses (económicos, financieros, relaciones de poder...).
5. Por miedo.
6. Por incompetencia.

Problemas como la descoordinación entre el hospital y el centro de salud, el sistema de receta actual (que hace perder miles de horas del tiempo de los pacientes y maltrata a los profesionales sanitarios), la gestión de las bajas (idem), la sobrecarga asistencia de los centros de salud y las listas de espera hospitalarias no tienen otra explicación. La gestión del sistema no es la óptima.

Pertenezco a comités de ética asitencial desde hace más de 6 años. Siempre hemos tenido un miembro lego de la comunidad participando. La visión del paciente aporta puntos de vista fundamentales para tomar decisiones bioéticas.

Saber usar ese potencial con prudencia no significa que haya que hacer nada extraordinario, con escuchar es suficiente.

La poca fuerza de los consejos de salud y  de la medicina comunitaria que trata de poner el centro de los cuidados en la sociedad y en las familias hace que tengamos un sistema sanitario que es protagonista cuando debería ser actor secundario. Ese escenario de pérdida de poder suscita múltiples resistencias.
En cualquier caso vamos abocados hacia la recuperación del sentido común y hacia un cambio de paradigma en la atención sanitaria.

Los pacientes tienen mucho que decir, con su palabra y con sus votos.