viernes, 10 de diciembre de 2010

La nueva cultura del conocimiento se basa en: compartir



Ayer en Albacete pude vivir de nuevo la experiencia del cambio de cultura que está teniendo lugar. Un grupo de profesionales hablába a un auditorio presencial y a otro virtual que nos seguía en la red. Ya no hay barreras, la comunicación puede cruzarlas. Ya no hay escusas, el conocimiento está ahí, las personas están ahí, la comunicación está ahí.

El modelo de poder clásico, basado en yo acaparo la información para mí solo (la información es poder) está siendo cambiado por yo comparto la información todo lo que puedo (compartir es poder).

Hablando con el gerente del hospital Perpetuo Socorro de Albacete puede constatar el gran esfuerzo que para los gestores seniors implica este cambio. Y se lo valoro. La primera intuición ante este vértigo es salir corriendo, tomarse la molestia de escuchar y afrontar el cambio es un primer y valioso paso.


Y por supuesto aquí tienen mi modesta presentación que ilustra lo que acabo de decir.



Un paso que contínuamente invito a dar a compañeros profesionales sanitarios y a pacientes.  No estamos inventando nada. Tan solo poniendo sobre la mesa una invitación a pensar y comunicarnos de otra manera.

Ver resto de presentaciones aquí

5 comentarios:

Emma dijo...

Poco a poco entre todos lograremos el cambio. En Albacete, ayer, fue el principio.
Gracias por vuestro esfuerzo, dedicación y forma de ser.
Gracias por los 2 post de tu blog.
Buen día!

Samfrado dijo...

Hay quien se plantea que internet acabará matando a los congresos. También que el espíritu de camaradería que tiene un congreso nunca lo dará una reunión virtual.
Sin embargo, es lo de siempre. Todo lo que asusta nos hace ver primero lo malo.

Resulta que alguien pude tener muchos motivos para ir a un congreso además de el gusto por el conocimiento. Hay quien aprovecha para salir con amigos, esquiar o ir a la playa, que no pisa el congreso si no es para comer canapés. Comparado con quien se pasa unas horas delante del ordenador para ver en vídeo una ponecia realmente el primero pierde. Nadie tampoco ha comentado sobre el espíritu de camaradería del que comparte información en un foro, un blog o una red social. Asusta, pero es posible tener colegas a quien no has visto (o has visto solo un par de veces) y con quienes has intercambiado reflexiones más profundas que con el de la consulta de al lado. Y es que, por escrito, las ideas se muestran mucho más precisas.
Algunas revistas científicas están incluyendo la opción de comentarios de usuarios, algunos enlazan a vídeos del autor en congresos, además la propia revista añade fotos y vídeos extra a un artículo. Uniendo esto a que no publican un número mensual sino cada artículo cuando está listo, que son Open Access y puedes seguirlos por RSS hacen que no solo el congreso, sino las revistas científicas estén cambiando y mejorando.

Seguirá habiendo congresos, pero la información no se quedará allí sino que será twiteada, linkeada, descargada, comentada y reproducida. Las revistas que no sean Open Access perderán citaciones e impacto.

Antonio G. Ch. dijo...

Te digo como a Máñez, no sé si volveremos a coincidir, si no... te sigo en tu blog. Si sale mi idea R4-2.0-twitter, te avisaré y lo comentamos.
Un placer conocerte... in person.

Juana dijo...

Leyendo tu entrada y los comentarios, me he acordado de una cosa que escuché sobre mis colegas:
"los ingenieros lo único que hacen es crear juguetes .... pero algunos de ellos han cambiado el mundo"
Pues eso me parece a mi lo del 2.0, parece "un juego" pero .... a veces lo que de verdad transforma el mundo es justamente eso, el juego, el buen humor, lo divertido ....

Tomás dijo...

Buenos días a todos y muchas gracias por compartir tanto sobre cultura. Para los que estamos dando los primeros pasos, este tipo de recursos nos ayuda mucho a aprender y mejorar. Les comento que hace un tiempo hice un curso y empecé a producir mis propios diseños. Estaría bárbaro que nos recomienden también otros sitios en donde salir a vender el diseño que producimos. Gracias y saludos desde Temperley, Buenos Aires