miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Por qué me gustaría ser el médico de familia de Esperanza Aguirre?



La atención sanitaria de nuestros políticos no es la misma que la del ciudadano de a pié y debería ser igual. Todos somos iguales ante la ley y deberíamos ser iguales a la hora de tener un infarto o un cancer y recibir los mejores cuidados posibles.

Lamentablemente nuestros representantes políticos, sean del signo que sean, parecen olvidar algo tan obvio  y no predican con el ejemplo. Si un alto cargo contrae una enfermedad, acudirá a algún servicio sanitario privado seguramente hospitalario, dando a entender que la sanidad pública y en particular la atención primaria es de segunda. Con esta actitud comete dos errores graves. El primero de cara a su electorado que lo interpreta como una incongruencia, el segundo de cara a su propia salud al obviar que en el sistema sanitario público se ejerce una medicina de calidad y se encuentran los mejores profesionales.

No es mi intención realizar una comparación entre medicina pública y privada, tan solo poner de manifiesto el papel de la atención primaria en nuestra sociedad. El que un político o una personalidad vayan directamente al traumatólogo ante un esguince, hace que el médico de familia quede invisible. Lo que quizá Esperanza Aguirre y todos nuestros políticos no sepan es que la información "blanda" que un médico de familia maneja de un paciente, su familia, su entorno, es básica para poder orientar los cuidados de salud de cualquier persona. No todo se puede arreglar con tecnología y hospitales. El acompañamiento que un médico o enfermera de atención primaria hacen de muchos procesos de salud con componentes biológicos, psicológicos, sociales o existenciales es básico para que muchas personas sobrelleven mejor sus problemas o encuentren solución a los mismos.

Espero que doña Esperanza Aguirre tenga un buen médico de familia a su disposición, en caso contrario tanto yo como cualquiera de mis compañeros del Servicio Madrileño de Salud estaríamos encantados de atenderla.

5 comentarios:

ecriteriumes dijo...

Pues tendría que oirte muuuuucha gente. Lo bueno es que la Sra. Aguirre y cía, piensan que es una ventaja.
Ahora que,también tendrían que oirte algunos colegas médicos de familia, para valorarse de esta manera. A mi como ciudadana, me encantaría tener un médido de familia así.
Es una estupenda perspectiva.

isabel dijo...

Hola, excelente blog, me ha gustado mucho, mi enhorabuena por ello. Te invito a que te pases por este blog http://tumejoryo.com/ ya que trata estos temas, seria muy grato que dejases un comentario para saber vuestra opinión, gracias
Os espero
Un saludo.

FernandoG dijo...

Pues a mi me encantaria que fueses mi médico de familia. Seguro que ella no lo tiene, y va directamente al especialista que sabe todo de nada. Nosotros somos especilistas que podemos saber poco de mucho, pero lo suficiente para resolver u orientar los problemas de salud de ella y de nuestros pacientes. A ver sí la libre elección llega aquí.
Un abrazo.

Emilienko dijo...

Llevo trabajando como otorrino en formación dos años y medio. Creo que he visto 4 ó 5 otitis medias agudas.

Cualquier familiólogo está mucho más entrenado en esta patología que yo.

Es normal, es lo bueno y es lo deseable.

aitana dijo...

encantada no es la palabra si me tocara atenderla