sábado, 26 de febrero de 2011

Llorar como terapia



Hay ciertos nudos que nuestro corazón solo puede aliviar llorando.

En consulta lo comparto con mis pacientes. No existe pastilla que pueda aliviar cuando el corazón pena. Las lágrimas lo pueden hacer. Nos vuelven humanos,  nos vuelven vulnerables, nos liberan del peso.

Y en esas lágrimas nos encontramos todos, pacientes y terapeutas, enfermos y sanos. En esa agua salada, que nos recuerda que llevamos por dentro océanos de vida, imparable, infinita.

Permitámonos llorar esas penas que arrastramos por dentro, y liberar así al corazón de un lastre.

14 comentarios:

info dijo...

Siempre me rechina algo dentro cuando la gente que llora en mi consulta pide perdon por llorar. Nadie llora por gusto sino por pena y necesidad pero escondemos las lagrimas y si salen en publico nos avergonzamos y pedimos perdon. Te agradezco la forma tan bella que has tenido de pedir que no se escondan las lagrimas.

Jose Mateos dijo...

Siempre me resulta extraño ver como piden perdon por llorar las personas que lloran en la consulta. Nadie llora por gusto, suele ser por pena o desesperacion y sin embargo averguenza llorar en publico. Hermosa forma de expresar que las lagrimas son parte de nosotros , que nos desahoga y no debemos ocultarlas.

Ana B. dijo...

Es muy cierto. A veces las lágrimas son terapéuticas. Muchas gracias por la reflexión. Conviene recordarlo.

Irene Warman dijo...

Qué razón tienes :) Bonito texto.
Y allí estaremos para acompañar a los pacientes con su dolor y con sus dudas.

Juana dijo...

A veces me pregunto si nos hemos olvidado de que la tristeza se llora y, lo que queda, tras los océanos de lágrimas, es .... la alegría, bueno al menos esa es mi experiencia.

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Llorar es sano,terapeutico,y reparador.

Fernando Comas dijo...

Salvador, es genial. Me encantó leerlo y releerlo.

Si no te molesta quiero incorporarlo a un "serial" que arrastro y titulo "Terapias de los sentidos".

Es...humano.
Abrazo

Salvador Casado dijo...

Gracias por los comentarios. Rescatar lo humano de la asistencia es terapéutico para todos. Necesitamos más humanidad.

Tras la agresión del centro de salud el Naranjo, mucho más.

FERNANDO COMAS/PHARMACOSERÍAS dijo...

Te lo dije y...lo hicé.
Gracias

Galena dijo...

Salvador es precioso lo que has escrito, es nuestra realidad, mis pactes también lloran,

Yo a veces necesito llorar, es una terapia.

Eres genial, quiero compartirlo en mi muro.

Un beso.

Rocío

Galena dijo...

Salvador es precioso lo que has escrito, es nuestra realidad, mis pactes también lloran,

Yo a veces necesito llorar, es una terapia.

Eres genial, quiero compartirlo en mi muro.

Un beso.

Rocío

Manuel Comesaña dijo...

A veces no hay lágrimas. Quizás por pudor se hacen esfuerzos por contenerlas pero los ojos se tornan vidriosos y hay que estar atentos al signo. En mi caso concreto, tengo que reconocer una debilidad: me siento incómodo cuando un hombre llora. Es algo que me desborda. Hay que aprender a arrojar los últimos lastres y ver a la persona que tenemos delante tal cual. Pero, a veces, cuesta trabajo.
Gracias por el post.

Salvador Casado dijo...

Nuestro mundo emocional está contaminado y maltratado. En los periódicos no habría tantos desmanes si fueramos mas cuidadosos con las emociones.

Hay que seguir aprendiendo. Para mi una autentica gozada saber que caminamos juntos.

belén dijo...

Mejor no lo podías haber expresado...

Llorar sana el cuerpo y el alma , descarga emocionalmente nuestros sentimientos...compartir un llanto es algo mas dificil...pero te llena por dentro si es sincero