viernes, 25 de febrero de 2011

Tras la agresión de Fuenlabrada la Atención Primaria debería parar



Hoy mientras un grupo de médicos de familia mejorábamos nuestra formación en unas jornadas docentes en el hospital de Fuenlabrada, nos enterábamos por twitter de que tres compañeras de un centro de salud cercano llegaban a urgencias malheridas.

Un individuo las agredió con un hacha mientras trabajaban en su centro de salud.

Permítanme que diga: ¡BASTA YA DE VIOLENCIA! no podemos seguir tratándonos así.

Tras un hecho de esta gravedad, el lunes se convoca la mesa sectorial. Los sindicatos y la consejería se reunen. Me temo que hace falta algo más que reuniones, o con hacer un minuto de silencio.

Un acto así merecería que la Atención Primaria de Madrid parara su labor asistencial todo un día, saliera de sus consultas y hablara de este tema con los ciudadanos que estén en la sala de espera, en la calle. Por que ante toda violencia nos sigue quedando la palabra.

Mi apoyo y solidaridad con las agredidas y sus familias.

5 comentarios:

Grupo de Cooperación al Desarrollo dijo...

Totalmente deacuerdo! En lugar de tantas reuniones, ni manifestaciones emplear un día para salir de las consultas, hablar con la gente... hay grupos de teatro que pueden escenificar situaciones con las que todo el mundo se puede sentir identificado y proponer cambios de conductas en Todos!

Emilienko dijo...

Qué horror.

Aprovecho tu texto para solidarizarme con las agredidas.

Javier dijo...

totalmente de acuerdo compañero, por una atencion primaria de calidad, con respeto y sin violencia

Manu dijo...

Vaya de entrada mi apoyo y solidaridad con las compañeras agredidas. Resulta llamativo el progresivo aumento de la violencia en nuestra sociedad, aquella es siempre condenable e injustificable en cualquier medio y en toda circunstancia, ¿no habíamos quedado que el diálogo es lo que enriquece al ser humano? Desgraciadamente este hecho no es nuevo y se volverá a repetir (para nuestra vergüenza) por eso es aún más importante si cabe que utilicemos estos medios para denunciar estas situaciones y adoptar posturas comunes. Yo sufrí una agresión en el año 1996 pero como entonces no existía la posilidad actual de comunicación, me quedé con un tremendo susto (gracias a un compañero evité males mayores) y teniendo que dar explicaciones porque, además, el sujeto me presentó una reclamación que mi gerencia admitió...
Enhorabuena por tu blog

Salvador Casado dijo...

Ante la injusticia siempre nuestra protesta y movilización. Ojalá no perdamos la sensibidad y podamos levantarnos siempre que se atropelle la dignidad de alguien.