sábado, 12 de marzo de 2011

Barcelona + @edans + @RafaelCubi + @armayones + #hitc2011 = fresh ideas



Si usted mezcla en una marmita (Barcelona) personas diversas como Enrique Dans (Profesor del IE, una de los protagonistas más influyentes del momento actual, blogero page rank 6), Rafael Cubí (medico de AP, innovador, genio), Manuel Armayones (profesor de la UOC, investigador), el primer congreso de TICs y salud que se hace en España y lo agita, seguro que se encuentra con buenas y frescas ideas.

La primera idea es la tesis de Enrique Dans: Todo va a cambiar. Y como él defiende en su blog y en su libro, todo está cambiando, y rapidito. El mero hecho de que dos desconocidos como eramos hasta ayer, pudieramos tener un agradable rato de conversación, fue posible gracias a las redes sociales e internet. Conozco y leo a Enrique desde hace años, el rss de su blog lleva mucho tiempo en mi agregador. Y ayer al hablar con él comprobé que estamos más cerca de lo que pensamos, la conexiones débiles de la web está siempre a un paso de convertirse en fuertes. Y eso nos "empodera" a todos, o en otras palabras, nos da más oportunidades.

La segunda idea es del #hict2011, el comité organizativo (Eulàlia Hernández, Cristina Botella y Patrick McGrath) acertaron con el formato, muy arriesgado por cierto. Generó durante 3 días una gran red híbrida en Barcelona en la que participaron, psicólogos, ingenieros, informáticos, periodistas, community managers, gestores, profesionales sanitarios, pacientes... Llevamos defendiendo esto desde hace tiempo. Y los congresos al uso han de transformarse para convertir el conocimiento en nuevas ideas y estas en nuevas redes. Cualquier reunión científica o congreso se enriquece con la presencia de pacientes y estudiantes. Necesitamos oir sus voces.

Necesitamos pasar de una cultura de la información a una cultura de la innovación. Tenemos nuevas herramientas, cada dia más: usémoslas. La piedra de silex en la mano del homo habilis modificó su conducta y su cerebro, generó cultura. Hoy tenemos en la mano algo más potente que está transformando el modo en que nos comunicamos y relaccionamos. Cada dia nos encontramos con nuevos retos, habrá que navegar sobre este mar de información, hacer surf sobre las olas del conocimiento. Y para mantenerse sobre una tabla de surf cada movimiento es una innovación, si te quedas bloqueado te caes al agua. La realidad es otra, casi todo el mundo está en el agua. El uso de estas herramientas es mínimo dentro del sistema de salud. Pero merece la pena recordar que el fin no es la piedra de silex, sino los nuevos servicios que permite y las nuevas formas de comunicación   y  nuevos lenguajes que posibilita.

Con Rafa Cubí volvimos a retomar la importancia para los sistemas de salud de que los responsables políticos y gestores entiendan que la estructura del sistema de salud se basa en valores. Y los hay de mayor y menor importancia. No es viable contemplar solo valores como rentabilidad política o visibilidad. No es viable seguir manteniendo un sistema de base hospitalaria (muy caro) con una atención primaria exígua. Ni tampoco mantener un sistema de facturación de recetas que sobrecarga de burocracia a los médicos de familia (se estima que un 30% de su actividad es mera burocracia). En Cataluña lo han entendido y han transformado las trasnochadas recetas rojas y verdes del resto de la geografía en un plan de tratamiento personalizado para cada paciente. Mejora la seguridad del mismo (recordemos que los medicamentos son potencialmente peligrosos), la adherencia al tratamiento, la comodidad del paciente y su tiempo (menos visitas al sistema), la eficiencia del sistema, el trabajo del médico de familia (que puede dedicar mas tiempo y energía a su paciente), etc...
Algo tan evidente en la Comunidad de Madrid no lo entienden. Trataremos de seguir trabajando para cambiarlo, teniendo en claro que la iniciativa ha de partir de los propios profesionales sanitarios, responsables últimos del cuidado de la salud de sus pacientes.

Y por último el propio viaje en sí. Reconozco que en estos tiempos de 110, ir a 280 es toda una experiencia que me permitió leer, reflexionar y escribir poesía. No se fíen nunca de un médico que no tenga ojos de poeta




Foto de Dave Pinter