viernes, 11 de marzo de 2011

Campanas



Ayer me entrevistaron para Diario Médico y en la conversación hablamos de campanas. Nuestra sociedad las ha perdido. 

Perviven en el mundo rural, y si tienen la suerte de conocerlo recordarán que el sonido de campana acompaña la vida y los ciclos de muchos pueblos. Toda cultura tiene sus campanas, que en origen son una forma de medir el tiempo y de hacer una llamada a la oración o al recogimiento. El sonido incisivo del metal facilita que nos despertemos, que atendamos. Y así ha sido durante cientos de años en muchas zonas del planeta. Hoy el nivel de ruido ambiente es ensordecedor, tanto por fuera como por dentro. Solemos llenar nuestras vidas de ruido, mientras trabajamos, estudiamos, nos desplazamos en metro, corremos... Nos faltan campanas que nos ayuden a traernos al presente, ese presente que se nos suele escapar de las manos tan fácilmente.

Sin presente no podemos hacer nada, más que vagar perdidos. La enfermedad es una de las campanas que la biología nos propone. Nos trae de la oreja al presente y eso lo saben bien los que padecen cualquier tipo de dolor. Conversando con uno de mis pacientes con una larga historia de dolor crónico  veíamos lo duro que es a veces cargar con ese peso y lo difícil que resulta transformar un tiempo de dolor en un tiempo feliz o por lo menos pleno. Sigo aprendiendo de mis pacientes el significado de las palabras templanza y valentía. Y aunque con frecuencia no sea capaz de hacer propuestas que les alivien más, trato al menos de compartir mi reconocimiento, admiración y respeto. Son campanas humanas que nos enseñan que es posible vivir y atravesar grandes desiertos.

Necesitamos más campanas. Me anima comprobar que cualquier persona puede ser una campana para otra, una ayuda en su crecimiento personal. Basta sonar en la nota adecuada.



Foto de eneKo laKasta

5 comentarios:

Rocío Díaz dijo...

Acabo de leer su entrevista en Diario Médico y me ha parecido sumamente interesante lo que usted expone.
Yo también estoy interesada en la meditación, últimamente he estado buscando información sobre Mindfulness, y me parece fundamental la educación en el control de las emociones.
Felicidades por el blog, le iré siguiendo y leyendo.
Por cierto, también me dedico a la profesión, o eso pretendo. En un par de meses seré médico residente.

Iñaki dijo...

Salvador, que importante son las cosas que dices y, antes de leer la entrevista en @diariomedico hablaba hace unos días con un buen amigo en común de la tranquilidad y la paz que trasmites.

Por cierto, yo vivo en un pequeño pueblo de Navarra, y sí hay campanas, y marcan muchas de nuestras pautas... así como levantar la vista y ver la hora en la torre de la Iglesia, jajaja...

Estaría encantando de que me honraras con una visita, te gustaría mucho donde vivo, rodeado de naturaleza.

Un abrazo,

Rosa Perez dijo...

Ojalá tuviéramos el oído más entrenado para escuchar nuestro cuerpo... Pero lamentablemente a veces sólo oímos las campanas...
Gracias por compartir tanta sabiduría...
Un abrazo

belén dijo...

Acabo de descubrir tu blog , de casualidad , leyendo diario médico y me encanta ver que tengo compañeros con tanta sensibilidad ...

Las campañas nos ayudan a darnos cuenta del presente actual , de la conexion con nuestro entorno ...

Te seguiré , me ha parecido muy enriquecedor ...

Gracias por compartirlo

Juana dijo...

Vivir el presente, estar con lo que acontece, "Ser" aquí y ahora .... siempre me pregunto porque perdimos la "conexión" si eso es lo que somos ....