viernes, 25 de marzo de 2011

Katalin y Sare


Lo que más me gusta de las gentes del país vasco es su determinación e impulso. Gentes creativas y con iniciativa, acostumbrados a las dificultades, a buscar nuevos puntos de vista.

Ayer compartí una jornada con 400 compañeros de atención primaria, una reunión ejemplar. En Madrid hace años que nuestras gerencias no hacen nada parecido, se va perdiendo el cuidado a la parte más vulnerable de una organización, las personas.

Una de las perlas del dia me la dio Fernando, un veterano tutor médico de familia, que me habló de dos valores: ilusión y humildad. Necesitamos rescatarlos. Urgentemente.

Además de lo académico, me volvió a maravillar la cultura del aforo, dos tercios eran bilingües y un tercio trilingüe. Necesitamos hablar más lenguas, necesitamos aprender nuevas formas de comunicación.

La guinda del dia la pusieron Katalin y Sare dos niñas vascas con las que estuve jugando a la salida del evento. La expontaneidad y la frescura de los niños, que juegan y ríen, independientemente de la situación alrededor, fue toda una lección. Creo que hay que aprender de ellas. Los adultos nos pasamos el dia quejándonos de la crisis, del gobierno y del jefe, es más sabio jugar (hacer lo que nos gusta) y reir.

3 comentarios:

Hij@s dijo...

Qué mal visto está en muchas ocasiones volerse niñ@... y cuánta falta nos hace...

Una pena no haber podido acercarme a saludarte y compartir un rato... para cuando podamos trabajar el don de la ubicuidad, ;-)

Leo Cerrud dijo...

La vida es sencilla, los problemas vienen solos, así que hay que sacar el lado positivo y disfrutar de las pequeñas cosas del día a día. Le felicito por su blog, tiene textos muy interesantes. Un saludo.

http://www.dorsia.es/blog-doctor-cerrud/

Salvador Casado dijo...

Gracias Leo por tus palabras. Agradezco que un profesional con tu sensibilidad haya recalado en este humilde blog ;-)