lunes, 11 de abril de 2011

¡GRACIAS!



Permítanme agradecer sinceramente todos y cada uno de los mensajes de apoyo recibido estos días. Cientos de emails, tweets, comentarios de facebook o en este blog... de pacientes, amigos, profesionales sanitarios o de otros ámbitos, y ciudadanos de Madrid, España y otros países.


El hecho de dimitir como director de un centro de salud no es nada relevante, tan solo un sencillo gesto. No pretende más que transmitir un  mensaje a nuestros gestores sanitarios y responsables políticos: así no se puede seguir, este no es el camino.

Algo que hemos contado muchas veces y de muchas formas.

La onda de mensajes de simpatía y apoyo que he recibido traduce dos realidades. La primera la situación de la Atención Primaria de Madrid y probablemente de toda España, con profesionales agobiados y sobrecargados, poco escuchados y muchas veces maltratados por la organización. La segunda el hecho de que los centros de salud están dejando de ser islas. Las redes sociales y las nuevas herramientas de comunicación abren nuestras consultas al mundo. Además del apoyo de mi equipo y mis compañeros, sé que trabajo con otro equipo virtual mucho más numeroso, que me  permite participar en proyectos colaborativos, lanzar ideas, recibir otras, intercambiar información y conocimiento.

Las cosas están cambiando para todos, los médicos de familia necesitamos rescatar la palabra COMUNITARIO, con su vertiente local, de calle, de barrio, y su vertiente virtual/dos punto cero/ o como queramos llamarlo. Necesitamos abrir ventanas en la consulta que nos comuniquen con otros profesionales, con otras realidades. La complejidad que afrontamos es tanta que nos impide navegar solos.

Ante los cambios que se acercan a nuestro sistema sanitario, hay pocas cosas seguras. Una de ellas es que las tripulaciones de embarcaciones ágiles resistirán mejor la tormenta perfecta que sistemas pesados con grandes inercias. Las relaciones, y dentro de ellas las redes profesionales, determinan la posición presente y futura de todos nosotros/as.

Si nuestros gestores no se dan cuenta y no consideran esto, será demasiado tarde cuando vean la ola venir.



Artículo del diario el País sobre este asunto: AQUÍ


Viñeta de el Roto