miércoles, 11 de mayo de 2011

Tiempo de achicar



Hace unos días viví una de las mayores tormentas de mi vida, una masa de agua y granizo impresionante, digna de latitudes tropicales. Consecuencia de la misma, me he pasado la mañana achicando un trastero inundado. Y, como no, me he acordado de uno de mis barcos favoritos, el Santísima Trinidad, del que ya hemos hablado en este blog. Lo que verdaderamente me gusta del pecio es su semejanza con el Sistema Sanitario en el que navegamos, su tamaño, su complejidad, su potencia, el orgullo que causaba a los dueños de la flota... y también su inercia, peso, lentitud, superponibles por entero a la sanidad pública.

Pues bien, hoy me he hecho la pregunta ¿quién achica el agua en nuestro barco?, ¿alguien ha bajado a las bodegas a echar un vistazo?
Lo que les puedo decir es que los médicos de familia navegamos muy cerquita de la línea de flotación, cerca de los pacientes, sus familias, sus domicilios, sus comunidades. Cada semana dedico horas de mi tiempo a achicar a mano cubos de burocracia, partes, certificados. Una vía de agua que complica la navegación y amenaza con terminar hundiendo el barco.

Si la marinería está en las bodegas achicando, ¿quién atenderá velas y trinquetes?, ¿quién atenderá a los pacientes de forma correcta?

Las tormentas vienen bien para darnos cuenta de la fuerza del mar y de nuestra gran vulnerabilidad. Los oficiales al mando deberían tomar buena nota de lo que los viejos marinos no dejan de avisarles.

2 comentarios:

El paciente y tú dijo...

Hola compañero!

Muy bueno el símil que puede reflejar fielmente lo que ocurre en la actualidad. Sin ir más lejos, en las universidades (o sin generalizar, en la mía) se le da muy poca importancia a la atención primaria, y eso, que es el primer y gran eslabón de esta gran cadena que nos mantiene a todos "sujetos".

A mis compañeros y por supuesto a mí, (precisamente debatíamos esto ayer), re-descubrimos la especialidad una vez que pisamos el centro de salud, ya que, a nivel teórico, los contenidos de la asignatura están cargados de estadísticas, porcentajes y estudios que a mi entender, no te enseñan o muestran realmente lo que es la medicina primaria.

Saludos compañero!

Salvador Casado dijo...

La medicina va mucho más allá de lo que se puede aprender en una universidad o en la residencia.

Hacemos camino al andar y cada dia aprendemos algo nuevo.

La medicina de familia tiene un horizonte de conocimiento enorme junto con un gran potencial de humanismo y crecimiento interior. Esto no lo enseñan los libros, lo aprendemos con los pacientes.