miércoles, 8 de junio de 2011

Disculpen mi mediocridad



La mediocridad es un término denostado, que no goza de un buen momento. Vivimos en sociedades mediocres con gobiernos mediocres y políticos que es mejor no evaluar. Pero permítanme hablar de mi propia mediocridad, es más sincero y humilde atender a la misma con mayor detenimiento que a la de los demás. No tiraré piedras contra ningún tejado, tan solo reconoceré que soy un médico mediocre. A ciertas alturas de la carrera uno se da cuenta de todo lo que le falta por saber, de todas las actitudes que no florecieron y del gran fardo de defectos y carencias que arrastra. Caminar junto a compañeros y compañeras en el camino nos hace ver en ellos todo lo que nos falta y todo lo que nos sobra. Los proyectos colaborativos en los que estoy partipando este año como Mi vida sin ti, AP 12 causas, la jornada de vídeos y salud o el grupo facebook de receta electrónica, entre otros, me han puesto en contacto con los mejores profesionales sanitarios españoles. El nivel es muy alto, hay mucho que aprender.

La mediocridad puede ser una oportunidad. Si tomamos conciencia de ella nos puede empujar a superarnos, a mejorar, a trabajar para arreglar todas aquellas fisuras del casco que si se dejan a su ser terminarán hundiendo el barco. Por otro lado la mediocridad puede ser debastadora si es pasada por alto, si no se toma conciencia de la misma. Nos conducirá ciertamente al error, al camino equivocado, al fracaso.

Horacio proclamaba el aurea mediocritas como el punto intermedio entre exceso y virtud. No sé si mi mediocridad me permitirá llegar a ese equilibrio, por lo menos trataremos de seguir caminando con la luz de la prudencia, la fuerza de la constancia y el apoyo de los amigos.

6 comentarios:

merbondal dijo...

"Ego tatum teneo ut ego teneo nusqueam"
(sólo sé que no sé nada) dixit Sócrates

Cuando más estudio y aprendo más me doy cuenta de todo lo q me falta por aprender. Imposible saberlo todo pero posible utilizando la inteligencia colectiva, las Redes Sociales son excelentes dinamizadoras del conocimiento.

Salvador, tus reflexiones siempre son acertadas.

Mer
@merbondal

cajondesastres dijo...

Creo que todos somos mediocres, lo importante en sí, como bien indicas en el texto es, ser capaz de "darse cuenta de todo lo que le falta por saber" y tratar de alcanzarlo.

Juana dijo...

Mi visión es otra, soy una criatura optimista.
Creo que somos seres únicos, no ha existido ni existirá nadie igual a nosotros sobre la faz de la Tierra, solo que equivocamos el camino, no resistimos mirar nuestra excepcionalidad, somos seres asustadizos de nosotros mismos .... raros de verdad .... los dioses nos miran con incredulidad .... si fuésemos capaces de ser lo que somos .... ¡uf! miedo da ....

Salvador Casado dijo...

Tomar conciencia de nuestros límites nos ayuda a ser humildes. Pero efectivamente no podemos quedarnos en ellos.

Estamos llamados a fluir y superarlos. Es ese movimiento el que produce la sanación propia y ajena.

Presente, conciencia y flujo.



Gracias por vuestros comentarios.

Andoni C. dijo...

Afortunadamente has dicho mediocres y no has dicho shuflas (vamos a tener que hacerlo marca registrada)

Soy de la opinión que desde la modestia y la mediocridad se mantiene encendida la chispa del aprendizaje y la mejora. Aquel que cree que sabe suficiente, en este mundo que va a velocidad de la luz, se queda en medio-tonto en corto espacio de tiempo.

Genial entrada Salva.

ANTONIO JESUS dijo...

Estimado Salvador, con esa actitud, tu reflexión y un poquito de 2.0 la lucha contra la mediocridad está asegurada...
Gracias y un abrazo