miércoles, 1 de junio de 2011

Somos nuestro cuerpo



Las sociedades occidentales han experimentado un increíble desarrollo basado en la tecnología. Nos rodeamos de máquinas como coches, teléfonos móviles, ordenadores y demás, nos identificamos con ellas. A muchos les duele más un rallón en la carrocería de su automóvil que una herida en la piel...

Pero no somos nuestras máquinas, somos nuestro cuerpo. Olvidarnos de él siempre trae problemas y lo hacemos cuando no lo cuidamos bien, cuando no le dedicamos tiempo. En las apretadas agendas no suele caber un rato de paseo, de correr, de hacer deporte. Preferimos el coche al caminar, preferimos la silla al movimiento.

Es un error, el diseño anatómico y funcional de nuestro cuerpo está enfocado al movimiento. Estamos hechos para andar y correr, y además lo podemos hacer excelentemente.

Cultivar el movimiento y la quietud nos lleva al equilibrio, como ya sabían los sabios antiguos. No descubrimos nada, pero necesitamos recordar. Mis pacientes saben que soy reiterativo con esto.

El cuerpo es una increíble instrumento de salud, y especialmente nos puede ayudar a equilibrar nuestras preocupaciones o líos mentales y afectivos. Todos sabemos cómo descarga un rato de baile, de carrera veloz o de cualquier actividad aeróbica. La invitación de hoy es a regalarnos una experiencia física esta semana y luego sentir como sonríe el cuerpo.

3 comentarios:

Juana dijo...

El cuerpo es lo que está aquí y ahora, nada de lo que podamos construir es comparable a la perfección de un cuerpo humano, nada ....
Nunca olvidaré la expresión de uno de los ingenieros que conozco, muchos años de experiencia en ventilación mecánica (y una humildad que se nota) decía "se le llaman respiradores, pero son ventiladores, ni por asomo llegamos a la complejidad de lo que se llama respiración"

El cuerpo es sublime, tratémoslo con el respeto y el cariño que se merece.

Inés Bajo dijo...

Debemos tener conciencia de nuestro propio cuerpo y no sólo de nuestros actos o reflexiones, muchas veces lo olvidamos..

Yo acepto esa invitación y me regalaré un poco de ejercicio!

Salvador Casado dijo...

Si aprendiéramos a disfrutar de los placeres sencillos que el cuerpo nos dispensa, iríamos por la vida más despacio y más sonriente. Me alegra que esta invitación os haya resonado :)