miércoles, 20 de julio de 2011

No soy un alma grande



No soy un alma grande, todo lo contrario. Como persona estoy lleno de contradicciones, miedos, cobardías, incoherencias y ofuscaciones. Nada nuevo, como ven.

El rio de pacientes que discurre a mi lado me ayuda a ir limando mis múltiples aristas. El río de dolor que corre fuera y dentro al mismo tiempo me va puliendo, me va despojando de muchísimas cosas.

Me doy cuenta de que hay una pregunta que responder, ¿qué hacemos con nuestra soledad interior?, ¿qué hacemos con ese vacío enorme que todos llevamos dentro?

La enfermedad, la muerte de un ser querido, las pérdidas... nos ponen en contacto con ese vacío. Cada cual se defiende como puede, habitualmente huimos.

Todos los dias acompaño muchos procesos de dolor personal. Me admira la enorme capacidad de las personas para superarlos, para mirar a la cara ese vacío y ser capaces luego de seguir caminando.

Los niños de nuevo van por delante de nosotros. Nos enseñan que es posible superarlo todo, creerlo todo, crecer pese a todo.

No puedo responder la pregunta que lanzo. No con palabras. Pero hoy dedicaré un minuto a contemplarla. Están todos invitados.

4 comentarios:

Juana dijo...

Cuando se mira el vacio, el profundo vacio interior y soportas lo suficiente, encuentras "Univesos desbordados" y luego, lo único que quieres es volver allí, bueno, por llamarlo de alguna manera, la experiencia en inexpresable, incomprensible, misteriosa .... solo hay que aguantar lo suficiente .... me preguntaba Sesha "¿moririas por eso?" sin duda, yo le he llamado la experiencia de Dios, solo por ponerle algún nombre .... la muerte recupera su sentido, la Vida recupera su color y, ya nada es lo mismo, a pesar de mis miedos, mis contradicciones, mis cobardias ....

Azucena dijo...

Tu sinceridad conmueve. Tengo en tu madre una amiga,compleja, a veces ofuscada, transitoria en los sentimientos que revolotean a nuestro alrededor, pero, a través de ella y de otros seres despiertos encontramos menos "dífacil" el camino...;-)
un saludo lleno de paz para tí y tu familia desde el sur.

Nicolás Fabelo dijo...

Gracias por tu invitación a contemplar, Salva. Yo me apunto.

Un abrazo

Manuela Domingo Pozo dijo...

Me ha encantado!! La vida tiene estas cosas y con los pacientes nos enseñan tanto!