miércoles, 7 de septiembre de 2011

La caida



Regreso de vacaciones. La agenda de consulta llena, 53 pacientes, burocracia, recetas de la residencia de ancianos que atiendo, llamadas, interrupciones, consultas de la enfermera y otras compañeras... Pacientes que lloran en consultan, que me cuentan su dolor, su pérdida, su duelo, su enfermedad...
La presión social, se traduce en consultas más complejas, en más sufrimiento.

Y cada vez a los profesionales sanitarios nos lo ponen más difícil. Seguimos con sistemas informáticos que nos obligan a mirar más a la pantalla que a los ojos de los pacientes. Seguimos con un sistema de prescripción que nos obliga a dedicar un 30% del tiempo a hacer papeles y no a atender personas. Seguimos con presupuestos congelados o mermantes desde hace años...

Les comparto estas preocupaciones con inquietud. La reducción progresiva de la calidad de la enseñanza y la sanidad en nuestro país nos llevan por un camino incierto. Cada vez será mas necesario para la ciudadanía buscar respuestas a sus problemas de salud fuera del sistema sanitario que no podrá atenderlas. Esto excluirá a muchas personas. Tenemos un grave problema.

Foto de sPam.cl

3 comentarios:

palomap3 dijo...

Uff, me temo que no es un buen día. Espero que ese ánimo mejore, aunque es cierto que la situación no es fácil. Pero está ocurriendo en todos los ámbitos, tanto públicos como privados.
Cada vez estoy más convencida de que esta famosa crisis ha sido creada por los realmente poderosos, que cuando ven a la clase media acercarse a sus posiciones hacen lo que sea para evitarlo. Casualidad que sea sobre ésta en la que recae la "responsabilidad" de pagar más y más impuestos por menos y menos servicios.
Pero la sanidad y la educación deberían ser intocables, lo último en lo que meter la tijera.
Paro ya porque estoy empezando también a desesperarme... un abrazo.

Fernando Q.Salcedo dijo...

Completamente de acuerdo, la degradación del acto médico y la atención primaria es cosa ya sabida, pero lo tenemos merecido por no haber sabido enfrentarnos seriamente a la estupidez reinante y decir a todo amén.
La actitud del Colegio de Médicos es escandalosa, y muy permisiva la de las sociedades médicas.
Ahora toca llorar como niños lo que no hemos sabido defender como hombres.
Todos estamos igual, quizá vuestros blogs vayan calando en la opinión, es el único rasgo de optimismo que se puede ver. Ánimo.

Salvador Casado dijo...

Algunos días son duros, pero nos levantamos y seguimos caminando.

Pasando consulta, escribiendo el blog, participando en mil proyectos y trabajando para ser un poco mejor profesional.

La profesionalidad no tiene techo. Es imposible aburrirse.