sábado, 10 de septiembre de 2011

"La Web es una tecnología de olvido"



Terminé de degustar el libro Superficiales de Nicholas Carr hace unos días. Hay mucha tela que cortar. El título de este post es una cita suya. En el capítulo 9 del libro, titulado Busca, memoria, analiza cómo están cambiando los hábitos de búsqueda de información y la memorización de estos con el advenimiento de internet. Una de las ideas fuerza del capítulo es precisamente que "La Web es una tecnología de olvido". Merece una serena reflexión. El precio de poder acceder a bibliotecas infinitas es perder memoria personal y El autor cita a William James: "Cuando externalizamos nuestra memoria a una máquina, también subcontratamos una parte muy importante de nuestro intelecto e incluso de nuestra identidad. La conexión es el pensamiento."

Y apostilla: La conexión es el yo.

El hecho de depositar nuestra memoria en bancos externos afecta también la profundidad y el caracter de la sociedad. Nuestro papel como generación bisagra se puede comparar a aquella que vivió la revolución de la imprenta. Son muchas cosas las que cambian, muchos niveles los que se están modificando. De momento el reto es aprender a manejarnos en formatos electrónicos, redes sociales y demás a la par que seguimos leyendo libros... Manejar ambos formatos analógico y digital. Previsiblemente ya sabemos cuál resultará ganador.

4 comentarios:

fisioentrevias dijo...

Una Cita de James Jhonson que viene al pelo con esta entrada es: "knowledge is of two kinds. We know a subjet ourselves, or whe know where can find information upon it"

Esa es la base del conocimiento Humano, y lo que antes se buscaba en libros ahora se hace frente al monitor. No es ni bueno ni malo, simplemente está pasando y hay que aprender a sacarle el jugo a cada situación.

palomap3 dijo...

La disponibilidad casi infinita de información es una avance sin duda, pero lleva consigo la necesidad de aprender a diferenciar "el grano de la paja", cosa que no es fácil y cada día menos.
Por otra parte, nuestra memoria necesita un tiempo para grabar la huella de lo que queremos recordar. Esto antes se conseguía mediante la reflexión de la persona, y ahora la inmediatez y velocidad de la sucesión de informaciones que recibimos a diario no deja que nuestro cerebro grabe esos conocimientos. Es como cuando nos pegábamos la empollada el día anterior al examen, soltábamos todo y a los dos días no recordábamos nada...
No sé si la tecnología será una prolongación de nuestra memoria, o seremos nosotros una prolongación de la máquina.
Gracias por hacerme pensar, Salvador.

Salvador Casado dijo...

Tomar conciencia de la magnitud del cambio que una herramienta produce en el cerebro es, además de sensato, imprescindible para adaptarse al mismo cambio.


Las herramientas cada vez serán más potentes...

Juana dijo...

A mi que me parece que la "conexión" es intuición pura y no tiene nada que ver con el pensamiento ... es solo mi opinión ...