martes, 24 de enero de 2012

¿Quién es el que debería dimitir?



Ayer los responsables sanitarios del Principado de Asturias cerraron oficialmente el proyecto Fresneda. Un proyecto que ofrecía talleres gratuitos y actividades de promoción de la salud a los vecinos de una comunidad asturiana y que tenía lugar en las instalaciones de un centro de salud.

¿Porqué es tan extraño que los pacientes se puedan organizar para promocionar la salud?, ¿porqué organizar actividades saludables que no acarreen coste es tan peligroso?, ¿porqué los ciudadanos no pueden hacer uso de un centro de salud para mejorar ellos mismos su salud?

Hablaba esta mañana por teléfono con Valentín Pérez. Ha presentado su dimisión y se tomará unos días de vacaciones. No es el único que dimite, algún otro lo hizo el año pasado por otras razones. Pero ¿quién debería dimitir el profesional sanitario trabajador, involucrado, que busca el bien de sus pacientes ó el gestor sanitario que no le deja hacer?

Mientras los responsables de la política sanitaria no dejen hacer a los que tienen el conocimiento y la motivación para hacerlo seguiremos donde estamos: estancados y a punto de naufragar.



Comparto aquí su carta de despedida, puedes dejar un comentario en el blog del proyecto Fresneda.


Un grupo de usuarios y voluntarios del Proyecto Fresneda, nos hemos reunido esta tarde improvisada y urgentemente en una vivienda particular, ante la imposibilidad de hacerlo en el Centro de Salud, para compartir nuestros sentimientos ante el cierre de nuestras actividades que hoy mismo ha ordenado el SESPA:
No tenemos palabras para describir la perplejidad, la tristeza, la decepción y las lágrimas que hemos vertido hoy muchos de los usuarios, voluntarios y amigos del Proyecto Fresneda.
Hemos intentado trasladar al SESPA durante estos meses, nuestra certeza de que no hacemos daño a nadie, que muchos acudimos porque nos sentimos mal y encontramos en el Proyecto comprensión, compañía y apoyo para hacer en nuestras vidas más y más pequeñas cosas por nuestro bienestar y el de nuestras familias. Nunca hemos fisgado historiales clínicos (ni se nos habría ocurrido) y nunca hemos molestado a ningún profesional... y por eso no entendemos las afirmaciones que hace una auditoría, que no tenemos constancia de que nos haya entrevistado ni a ningún usuario, ni a ningún voluntario, ni tampoco de que haya supervisado el funcionamiento de ninguna de las actividades en las que participamos. Por eso nos vemos obligados a aclarar que:
La auditoría afirma que “el Proyecto interfiere en la actividad asistencial del Centro” pero nosotros nunca hemos sido testigos de ello. No tenemos la más remota idea de a qué se refiere y el documento no aporta ninguna prueba de ello ni menciona en que consiste tal interferencia.
Afirma también que “la interferencia es no solo a nivel físico (no especifica cómo) sino también con injerencias a nivel de indicaciones y consejos sanitarios”:
  • Naturalmente que en los grupos de dejar de fumar, unas personas les decimos a otras, cosas que nos han ido bien, como hacer ejercicio, cambiar nuestras rutinas o acudir a los grupos. ¿Son esas indicaciones y consejos una interferencia con el funcionamiento del Centro?
  • Naturalmente que en los grupos de lactancia, cuando una mujer tiene grietas, las madres del grupo compartimos con ella nuestra experiencia con diferentes posturas para amamantar o le invitamos a que pruebe si alguna le resulta más cómoda o menos dolorosa, o si en alguna el bebé da muestras de un mejor agarre del pezón. ¿Es esa la interferencia con el funcionamiento del Centro?
  • Quizás son los grupos de alimentación, donde compartimos nuestras experiencias con un mayor consumo de frutas, las formas en que se pueden preparar platos saludables y agradables... o hablamos de los beneficios de las nueces y de las hortalizas... ¿será esa la interferencia?
  • Quizás es el taller de relajación donde, naturalmente, compartimos habilidades para afrontar el estrés, aprender a relajarnos, etc. No podemos imaginar como interfiere eso...
  • A lo mejor, las delicadas recomendaciones que hacemos en los grupos de tai-chi, yoga, Pilates, o de baile, para que las personas escuchen a su cuerpo y disfruten del movimiento libre y sin tensión... quizás interfieren con el funcionamiento del Centro.
  • O quizás la invitación a una persona en el taller de manualidades para que pueda usar el arte en compañía de otras personas como expresión de sus sentimientos y como alivio al sufrimiento con el que tantas veces la vida nos golpea... sea lo que interfiere de verdad.
Queda probado a juicio de los auditores que “la presencia de personas ajenas al equipo de atención primaria utilizando los recursos del centro, incluso fuera del horario legalmente establecido, provoca dudas de los pacientes respecto a la formación sanitaria de esas personas, así como un grave incumplimiento de la normativa sobre confidencialidad”
Esta es una frase misteriosa... nosotros no usamos más recursos del Centro que la luz y los baños. La última actividad que se celebró fuera de horario fue hace unos 7 meses, y desde julio de 2011 la anterior Gerencia dictó unas normas que el Dr. Valentín Pérez nos trasladó, en las que se establecía que las actividades fuera de horario debían ser autorizadas por la Gerencia, por lo que desde entonces no se realizaron tales actividades (fundamentalmente era tai-chi los domingos y manualidades y tabaco que duraban hasta las 21 horas). Dice que los pacientes tienen dudas sobre la formación sanitaria de los voluntarios. No tenemos ni idea de que se haya entrevistado a ningún paciente o usuario del proyecto y desde luego, el proyecto no ha recibido nunca ninguna queja de los usuarios en ese sentido, ni en ningún otro. Aclarado el tema de las actividades fuera de horario...el incumplimiento de la normativa sobre confidencialidad... es para nosotros un misterio (no sabemos a que se refiere).
Y así, en base a tan inconsistentes argumentos, la auditoría recomienda ¡cerrar el Proyecto!
Y la Gerencia del SESPA decide suspenderlas...”y convocar al Dr. Valentín Pérez como representante legal de la Asociación, para iniciar un proceso de diálogo constructivo y de colaboración institucional con la Administración local que permita la continuidad del Proyecto Fresneda en un espacio sociosanitario acorde a las características del mismo.”
La frase no precisa comentarios...  Pero es necesario aclarar que, tal como se hizo público a través de los medios de comunicación, el pasado día 12 de enero, en la reunión ordinaria del Consejo de Salud de La  Fresneda, la concejala de salud y bienestar social del Ayuntamiento de Siero, explicó con claridad que el Ayuntamiento no dispone ni prevé disponer en un futuro próximo, de ningún espacio que pueda albergar las actividades del Proyecto Fresneda.
Aclarados esos extremos, no nos queda ya otra cosa que lamentar lo que hemos perdido.
Y agradecer de todo corazón a los voluntarios que han sabido crear este pequeño oasis de apoyo social en un Centro de Salud que sentíamos como nuestro, el enorme regalo que nos han hecho.
No lo olvidaremos nunca.  Y confiamos en que algún día pueda volver a ser posible.

Martha, Felipe, Carlos, Clara, Nieves, Mari Carmen, Dulce, Eva, Fernanda, Maite, Nely, Olga, Teru, Mariola, Fernando, Lourdes, Joaquín, Marta, Angeles, Isaac, Marta.



Image: 'disbelief comes first'
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