martes, 28 de febrero de 2012

Desconectados de nosotros mismos



Si pasas más de  24 horas sin conectar contigo, estás despistado. Lo sé de buena tinta, soy experto en desconexiones. Me paso el dia viéndolas en la consulta, y al llegar a casa, a veces, me doy cuenta de las mias. Uno de los factores que nos desconecta de nosotros mismos es la prisa. Vamos por la vida corriendo, eso nos hace perdernos muchas oportunidades. Otro factor es el ruido de fondo, el alud de información que cae constantemente sobre nosotros, o el deseo infinito que es casi imposible de saciar. Hay muchos más factores, todos nos sumergen en la inconsciencia, evitan que conectemos con lo que verdaderamente importa.

La crisis mas profunda que vivimos hoy no es nueva. Tiene que ver con cómo nos reaccionamos con nosotros mismos. La única manera de trascender, de alcanzar un alto nivel de conciencia, pasa por re-concectarnos con nosotros. Esa dirección nos humaniza, nos ayuda a conectarnos a la naturaleza, a los demás y a valores más altos. La dirección contraria, esa que la moderna sociedad consumista preconiza, nos aleja de nosotros, nos despista, nos hace a fin de cuentas perdernos y sufrir.

Al final va ser verdad que no necesitamos tanta tecnología, tantos aparatos, tantas conexiones. Basta con sentarse un ratito en silencio, en un jardín, junto a alguien querido... y estar. El verbo ser se conjuga cuidando los silencios. Una higiene de los mismos es urgente. Lavarnos el ruido, quitárnoslo de encima, es necesario para mantener una cordura razonable y un sonrisa mediánamente limpia.





porst dedicado a mi amigo el doctor Fernando Guzón.

Vía Fernando Casado