viernes, 16 de marzo de 2012

Llorar en la consulta del médico de familia




Todas las semanas alguien llora en mi consulta. Son situaciones de gran tensión emocional en las que las lágrimas expresan lo que muchas veces la palabra no puede. Que una persona tenga la confianza de hacerlo en mi presencia me honra. Que lo haga en una consulta de 6 minutos de media me parece un milagro.

Estas situaciones son cada vez más frecuentes. La gente está muy mal.

Este tipo de consultas requieren del médico de familia emplearse a fondo, conectar con el paciente lo mejor que sepa. Contener, asumir, escuchar... Juan Gérvas denominó estos encuentros consultas sagradas, por lo importante y delicado de su contenido.

¿Pueden ayudar la ciencia y la tecnología en estos momentos? El otro dia el Gerente del hospital Gregorio Marañón dijo en una jornada de innovación que "la medicina moderna afortunadamente cada vez tiene más de ciencia que de arte". Se nota que él no pasa consulta. Se nota que no ha visto a un paciente llorar hace ya mucho tiempo. Yo si los veo, prácticamente a diario. Y me conmueve profundamente, no termino de acostumbrarme. Cuando coinciden en el dia varios encuentros de este tipo llego a casa con un cansancio especial, con una pesadez de corazón.

Permítanme que en mi consulta creatividad y humanismo sean ingredientes fundamentales. La primera para ser lo más sagaz posible a la hora de ayudar a los pacientes, la segunda para ser un médico completo y no solo una medianía tecnológica.

Poder atender decentemente estas situaciones con agendas de 40-50 pacientes diarios roza el milagro. Espero que algún ángel nos asista. En su defecto el apoyo decidido de la ciudadanía es lo único que puede permitir que sigamos haciendo las cosas lo mejor posible. 






Foto: 'Eyes On Me'
http://www.flickr.com/photos/43217080@N00/2618286702

9 comentarios:

J.A.S. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo expresado en este post, vivo identicas situaciones con mayor frecuencia cada dia.

Juana dijo...

Es que el Gerente del Marañón es economista, no distingue entre un ecógrafo y un paciente .... creo que el Gerente debería ser médico, enfermera o cualquier otra profesión que tenga un mínimo de sensibilidad, de la cual algunos carecen totalmente ....

BlancaUO dijo...

Buenas tardes
Felicitaciones por expresarlo tan bien.
La confianza: es lo que yo pido a mis pacientes, que confíen plenamente en mí en todos los sentidos, lo máximo posible. Sé que es pedir mucho pero para mí es fundamental para conseguir nuestro objetivo común: que tras mi intervención o a veces solo tras su desahogo estén mejor.
Juana, estoy de acuerdo, aunque tal vez no vaya tan ligado a la profesión.
Sé de alguien que pasa muchas horas a un lado de la mesa de consulta pero no hace mucho tiempo estuvo en el otro, confió, lloró y entendió un poquito mejor lo que se siente a ese lado.

Pilar López dijo...

Ante todo somos humanos, a ciertas cosas es imposible acostumbrarse, por mucha coraza que se pretenda utilizar. Ante eso la ciencia no tiene nada que hacer frente al arte de escuchar, confortar, llorar...

Juany Olvera dijo...

Gracias por tu entrada.Tienes toda la razon y comparto y siento lo que expresas.
Es que no podemos tener dirigiendo a personas tan frías.
Nuestro trabajo va más alla de la ciencia, como bien dices.
Un abrazo.
Juany.

herrerillo dijo...

Entiendo tu postura y admiro tu capacidad. Las miserias de la burocracia y la limitacion de la ciencia, pueden ser paliadas por la capacidad de escucha y de sintonia de todos los medicos.Despertar la confianza no se enseña en las facultades,hay que ganarlo con el amor al paciente: asi de simple.Tambien "me lloran a mi" y, por decirlo todo, a veces lloro yo, cuando no me ven.

Salvador Casado dijo...

recoger el cansancio, agobio y dolor de los demás es una responsabilidad. tratar de hacerlo con humanidad y dignidad un reto.

afortunádamente tenemos muchos buenos maestros/as cerca. afortunádamente podemos seguir creciendo junto con los que ahora lloran.

habrá que seguir trabajando para hacerlo mejor, para que nuestras estructuras sanitarias permitan un mejor cuidado, para que nosotros seamos un poco más humanos.

gracias por los comentarios, son muy valiosos.

MAXI dijo...

LLORAR... nada tan sencillo y tan estremecedor.
Cuando alguien llora en mi consulta, entramos en otra dimensión, en otro contexto.
El que llora se siente despojedo de tantas agonías y el que escuche se conmueve. Sólo con eso se produce la relación de ayuda. Y LO MEJOR ES QUE LA AYUDA ES MUTUA.

TMartínez dijo...

Cuando un paciente llora en tu consulta te demuestra la confianza que tiene en ti.Siempre se lo digo a los residentes que rotan conmigo.Lo que siento es no tener siempre la solución.