lunes, 24 de septiembre de 2012

Cloud atlas, ¿para qué sirve un atlas de nubes?




Siempre he tenido predilección por las nubes. Siempre se me antojaron unas criaturas evanescentes y bellísimas. Me suscitaban preguntas, me inspiraban poesías, ofrecían una opción al juego. He volado muchas veces sobre ellas y otras muchas bajo ellas. En una ocasión volé entre ellas, pudiéndolas tocar.

Los hermanos Wachowsky nos preparan una interesante propuesta para este otoño basada en la novela de David Mitchel que por cierto está ya en mi mesita de noche.

Es interesante pensar que nuestra salud o falta de ella dependan de pequeños gestos, aparentemente sin importancia. Fumar un cigarrillo o no fumarlo, salir a pasear una tarde o no salir, ir a una hamburguesería o a un restaurante vegetariano...

Me gusta lo pequeño, me gustan las nubes. Como médico suelo contemplar las nubes de lo cotidiano con mis pacientes, entre ambos elegimos las mejores. Siempre terminan marchándose con la brisa, desapareciendo. Pero es bello mirarlas tratando de elegir las que mejor se adapten a nuestro momento.







Foto: 'Sky symphony'
http://www.flickr.com/photos/12836528@N00/5192063662