jueves, 18 de octubre de 2012

Uso de twitter desde las consultas de atención primaria




El dr. Fernando Casado es referencia en el uso de twitter con pacientes. Inició el uso de esta herramienta en abril de 2009. Le empecé a acompañar a las pocas semanas en una andadura en la que he ido aprendiendo muchas cosas.

La revista AMF recoje un estupendo artículo en el que Fernando cuenta en primera persona su experiencia. Recomendable  tanto para todo profesional sanitario que se esté planteando usar twitter como para los que ya lo estén usando.

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Resultados de mi experiencia

Mi primer mensaje fue lanzado el 7 de abril de 2009 (figura
1). Desde entonces he escrito más de 5.000 tuits,
sigo a unas 1.200 personas y me siguen unas 4.200.
Suelo colgar una media de 3 a 5 tuits diarios, habitualmente
más de temas sociosanitarios que organizativos de
la consulta. En ocasiones concretas, como la asistencia a
encuentros (charlas, cursos) en los que accedo a información
que puede tener interés para mis pacientes, el número
de tuits lanzado diariamente puede aumentar mucho,
llegando a superar en ocasiones los 20. En estas situaciones,
Twitter sirve incluso para «retransmitir» en tiempo
real lo que se escucha. Para diferenciar temáticas es útil el
uso de etiquetas o de hashtags3.
El hecho de tener más o menos seguidores nunca fue una
prioridad, pues cuando inicié mi Twitter lo concebí tan
solo como un «panel de avisos» para los pacientes de mi
consulta. El número exacto de pacientes que me siguen
habitualmente, tengan o no cuenta, es difícil de precisar.
He realizado encuestas on-line en varias ocasiones pero
durante períodos de tiempo cortos, de 1 mes, obteniendo
resultados similares en todas: aún un bajo seguimiento
por parte de mis propios pacientes. En la última encuesta
realizada entre el 13 de febrero de 2012 y el 13 de marzo del
mismo año contestaron 23 pacientes, lo que supone el
3% de los pacientes estimados que veo en 1 mes. El 9%
lo utilizaban solo para consultar eventos de la consulta, el
13% solo para leer noticias de interés sanitario o social y
la mayoría (el 78%) para ambas cosas (figura 2).
Otra manera de saber cuánta gente consulta periódicamente
mi Twitter es el feedback de los pacientes. Tengo
una media de 40 pacientes cada tarde y casi a diario alguno
de ellos me comenta que ha consultado previamente el
Twitter, principalmente para enterarse de cómo va la consulta,
de si hay retrasos o de si estoy de urgencias ese día.
Otros temas que me consta que son consultados frecuentemente
son la comunicación de jornadas, charlas,
videofórums y diferentes eventos socioculturales que tienen
lugar en el barrio de Lavapiés, en el que trabajo.
Creo que para valorar esta herramienta en su justa medida
hay que tener en cuenta que, a pesar de que Twitter es
una red social que ha crecido enormemente en los últimos
años, aún no es mayoritariamente usada en nuestro país,
y que existe la llamada «brecha digital» que dificulta el
acceso a estas tecnologías a determinados segmentos de
la población que, por otro lado, suelen ser los que más
cuidados necesitan

Para mantenerme en contacto con parte de mi población
a través de Twitter necesito muy poco tiempo diario. Para
lanzar un tuit se precisan escasamente unos segundos.
Aun así, una vez establecido el compromiso de utilizar
este canal de información se necesita mantener cierta
continuidad, lo cual requiere un grado de esfuerzo que
dada la gran presión asistencial a que estamos sometidos,
a veces cuesta mantener.

Conclusiones

En estos años de uso de Twitter para la consulta mi planteamiento
inicial ha ido cambiando progresivamente. De
un entusiasmo tal vez algo exagerado al principio, he ido
pasando a una visión cada vez más realista. No es más
que una herramienta y lo importante es cómo se utiliza,
no la herramienta en sí4. También el enfoque inicial ha ido
variando. En un principio estaba más orientado a aspectos
puramente organizativos de la consulta3. Poco a poco,
sin olvidar estos, se va ampliando con aspectos mucho
más relacionados con la promoción de la salud, así como
con la recomendación de los recursos que voy descubriendo
por el barrio en el que vivo y trabajo.
En definitiva, sigo experimentando y aprendiendo con su
uso al igual que aprenderá cualquiera que se sienta con el
ánimo y con la disposición de probarlo para su consulta.
También creo que mis pacientes agradecen la proximidad
que da el hecho de que su médico utilice redes sociales y
esto me motiva para seguir. Os animo a incorporar alguna
herramienta de este tipo a vuestra ya valiosa práctica cotidiana.



Pueden leer el artículo completo en la revista AMF

1 comentario:

Jose Ignacio Santás García dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.