jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Cómo mejorar la coordinación entre primaria y especializada?, fácil: hablando.





El resquemor que ha producido el documental seis minutos en parte de la comunidad de médicos hospitalarios no ha sido buscado pero pienso que es consecuencia lógica de la situación que vivimos. Desconfiamos del diferente, de lo ajeno, siempre ha sido así. Ahora más que nunca.

En España llevamos décadas sin que nadie haya conseguido coordinar bien la atención primaria con la hospitalaria. Entre otras cosas por que es imposible hacerlo desde arriba únicamente. Nos hemos olvidado de escribir, nos hemos olvidado de hablar.

En Francia, por ejemplo, cuando un médico de familia tiene una duda razonable o precisa de un método diagnóstico o de un tratamiento que no está en su mano, redacta un informe, lo firma y lo manda a un especialista de su elección. Este, tras leerlo y visitar al paciente, redactará su informe de respuesta que dirigirá al médico de familia. Parece un proceso lógico y evidente.

Pues en España no es así. El médico de familia cumplimenta un informe de interconsulta, habitualmente de forma breve, con un pequeño párrafo o a penas una frase (en 6 minutos de consulta no es fácil escribir mucho más, pero pienso que es fundamental mejorar esto). El especialista de hospital recibe el paciente con la escueta petición e inicia su trabajo. Al concluirlo da de alta al paciente. En algunas ocasiones con un informe de alta que entrega en mano a este. La conclusión es que el médico de familia recibe en poquísimas ocasiones la respuesta que cierra el proceso. Bien porque no se emite, o porque el paciente no la entrega. El círculo no se cierra. No hay comunicación. Tiramos las piedras por encima del muro pero no sabemos a quién le caen encima.

Con respecto a enfermería pasa lo mismo, en pocas ocasiones la enfermera de primaria recibe un informe de alta de enfermería, tampoco aquí suele haber comunicación.

Esta comunicación  entre profesionales sanitarios debería ser personal y siempre bidireccional. Si no hablamos no funciona. Si no nos comunicamos el barco es inmanejable.

Los gestores han de velar porque el canal de comunicación bidireccional exista, los profesionales por usarlo bien. No se ha hecho antes, a lo mejor ha llegado el momento, aunque no haya magdalenas.




Les contaré mi plan:

1. A partir de mañana imprimiré dos informes de interconsulta, uno para el paciente y otro para el correspondiente especialista.
2. Trataré de que el informe sea lo más completo posible. Intentaré redactar mejor.
3. Añadiré la coletilla: "solicito respuesta por escrito" en los casos que sea pertinente y pediré al paciente que sea garante.
4. Me comunicaré con el director de coordinación entre primaria y hospital más cercano (figura existente desde hace meses) para transmitirle mi intención.


No puedo aventurar resultados, pero seguiremos intentando mejorar haciendo cosas.








3 comentarios:

Anónimo dijo...

De entrada todo mi apoyo a la iniciatica 6 minutos. Respecto a lo que comentas decirte que hace unos años lei un articulo (creo que en AMF pero no lo encuentro) que hablaba justamente de esto, algo asi como ¿De quien son los pacientes?. Los pacientes no son de nadie. Nosotros, los medicos de familia, gestionamos su historia y sus problemas de una forma global y continuada en el tiempo y de una forma puntual los hacemos entrar en contacto con los especialistas para resolver una duda pero de nuevo acabaran volviendo a nosotros,que seguiremos siendo los que les acompañaremos en el camino. De ahí la importancia que ese contacto (puntual) y que esa duda venga reflejado en un informe. Por ética hacia el paciente y por obligación profesional.
No es por desanimarte pero tengo la maldita costumbre de hacer informes lo más completos posibles. Desde siempre. Este punto no parece ser un factor clave para que el especialista responda.

Juan F. Jimenez dijo...

Gracias por tu constante inquietud para mejorar la realidad socio-sanitaria de nuestro país y por las iniciativas valiosas que proponéis cono la de seis minutos.

Respecto a la descoordinación existente con otros niveles asistenciales, creo que aunque siempre es bueno hablar pero “no siempre hablando se entiende la gente”;
La realidad por desgracia es que solo las normas sirven en estructuras jerarquizadas en base a la responsabilidad y estas deberían estar dictadas desde los estamentos organizativos superiores, de hecho esta debería ser su principal función, así ocurre en Francia y posiblemente en el resto del mundo.

Francisco Jose Guerrero García dijo...

Tengo la sensación Salvador que siempre es desde un lugar desde donde se intenta hablar. Pero lo seguiremos intentando.

Un amigo dice que nuestro techo de cristal es el hospital. Vemos lo que hay detrás pero no conseguimos llegar. Pienso que debemos romper ese techo, aunque sea a martillazos, por el bien de los pacientes y un primer paso es tu iniciativa.

Enhorabuena.