lunes, 12 de noviembre de 2012

Lo sabemos todo de tí







Una de las partes negativas de la historia clínica electrónica es su vulnerabilidad a la hora de proteger la confidencialidad y la privacidad de las personas. La ley de protección de datos es muy estricta, pero lo digital siempre es digital, vulnerable y expuesto.


Vamos hacia una sociedad hipertransparete como ya nos decía Jaques Attali hace muchos años. Todo será visible. De hecho cada vez más ciudadanos confían sus comunicaciones electrónicas más intimas a servidores en otros países. Los usuarios de gmail, Whatsapp o cualquier red social entregan a un tercero su mapa de relaciones, sus mensajes personales, su agenda, sus cuentas bancarias...


¿Qué pasará con los datos sanitarios?  me temo que lo mismo.

No les quepa duda que alguien sacará rentabilidad de toda esa montaña de información.



Cada vez disfruto más escribiendo cartas. No les digo más.