sábado, 9 de febrero de 2013

ya queda un poco menos para el amanecer

no sabemos nada
nuestros corazones son cascada
la vida remolino

y no encuentro respuestas
que me entreguen sosiego
solo aristas de fuergo
solo desiertos infinitos

en la noche poesías
en la madrugada ecos
una sucesión de ausencias
pura levedad...

y en esa desazón
una esperanza
al vislumbrar el horizonte
que siempre supera mis temores
mis límites, la imaginación

solo la belleza nos redime
solo la ternura nos rescata

quizá por eso ya no quedan poetas
quizá ya no haya puertas

la luna me lo niega
dejando que algún verso
se cuele en mis derrotas
tal vez en él podamos rescatar
la llama tenue de sentido
que bien plantada
convierta nuestro invierno
en puro canto de incandescente ritmo
una noche vi pasar en un sueño
las sombras de tres hombres
que atravesaron la espesura
llevando entre sus manos
la posibilidad de convertir
la derrota en olvido
algo que el mundo anhela
y ahora es quizá más fácil
descanso en esa opción
sabiendo que ya queda
un poco menos
para el amanecer




Como saben los lectores de este blog, soy un firme defensor de la poesía. Tengo la convicción de que puede ser extremadamente sanadora. Para el que la escribe seguro, tal vez para el lector. De vez en cuando me tomo la libertad de dejar algún poema prendido en estas páginas.
Foto:  'We're at the tipping point for climate+change+(bonus:+face+in+the+clouds)'
http://www.flickr.com/photos/12836528@N00/3032068934