jueves, 15 de agosto de 2013

La visión de Pissarro




El museo Thyssen de Madrid suele ofrecer exposiones temporales de altísima calidad. La actual se centra en uno de los impresionistas más importantes Camille Pissarro. La muestra incluye varios lienzos de la propia colección, algo esperable al ser uno de los pintores favoritos de la baronesa. Además de invitar a regalarse los ojos con las obras de este genio, me parecía oportuno aprender de la sensibilidad del artista. Pissarro gusta de pintar al aire libre, fundamentalmente escenas campestres, también del barrio de Montmatre con un agradable tono decimonónico en los vestidos y coches de caballos. Pero lo que les llamará la atención es el manejo de la luz y la composición, el milagro de conseguir detalles y delicadeza con pincelada gruesa y trazos largos. Como suele pasar la mayoría de los visitantes pululaban por la sala abducidos por sus audioguías a un metro de las obras. Lo entenderían todo, pero no estaban viendo nada. A los impresionistas hay que contemplarles desde el otro lado de la sala, como mínimo a cinco metros de la obra. Luego pueden jugar y acercarse, pero sin distancia no hay belleza.

Esto días de verano he visto muchos pacientes agobiados, daba la impresión de que miraban la vida demasiado pegados a ella, sin distancia, sin perspecitva. Por otro lado las peripecias de nuestro responsables y gobernantes, que tanta zozobra nos causan a todos, parece que pintan la realidad con un trazo demasiado grueso, casi grotesco. Seguramente nos venga bien alejarnos del cuadro, este tiempo de verano lo favorece. Pero no se confíen, cuando llegue septiembre mas nos vale seguir haciéndolo.



post dedicado a mi amigo Ferando Guzón, él sabe porqué.