sábado, 3 de agosto de 2013

¿Por qué es bueno que un médico escriba relatos de verano?







 'Donald Keene at home: Tokyo, 2002'
http://www.flickr.com/photos/75008966@N00/323766792


No es casualidad que haya médicos escritores. Así ha sido desde hace mucho tiempo. La medicina es una disciplina que se ha llevado bien con las humanidades. Durante la larga formación de un médico se le entrena para escribir en lenguaje científico. Una forma de equilibrar esta visión sesgada apela a la ayuda de la literatura, poesía y las bellas artes. No es fácil unir ciencia y arte pero si pretendemos una visión completa del ser humano así ha de ser. Encontrar médicos humanistas es cada vez más difícil. Lo que solemos ver son médicos técnicos, buenos profesionales en cuanto al manejo de alguna técnica o herramienta, enfocados a un estrecho margen del saber mediante la especialización. Pero no hay muchos que sean capaces de mirar a las personas con una visión amplia que exceda su campo de conocimiento y se ancle en puntos tan dispares y necesarios como la filosofía, la ética, la psicología, la comunicación profunda, el arte... en una palabra, el humanismo.


Por eso creo importante que un médico escriba otras cosas además de comentarios técnicos o artículos científicos. En mi caso rescato este año un género estival, fresco y liviano. Los "relatos de verano" que hallarán en este blog son tan solo la visión de un médico comprometido con sus pacientes que aporta una perspectiva de la sanidad desde dentro, desde una consulta.