miércoles, 21 de agosto de 2013

Relatos de verano: la directora general de sistemas



Disfrutaba de  uno de los puestos claves de la consejería. Una buena posición en el escalafón, buenos contactos, un despacho con vistas. Sus jefes la apreciaban. Ella les daba información, se dedicaba a ello. Pese a la crisis su departamento contaba con un presupuesto generoso con el que atender montones de proyectos. Era casi imposible cumplir los plazos, lo urgente se comía literalmente lo importante. Ese talón de Aquiles la hacía sufrir, sabía que los asistenciales la criticaban duramente, sabía que con toda la razón. Afortunadamente no tenía mucho trato con ellos, tan solo algún grupo de trabajo con profesionales debidamente filtrados y de perfil no beligerante.
Esa tarde tenía el cumpleaños de Cuquita. Le pediría al chofer que la dejara en Serrano quería  comprar un regalo y tenía clara la tienda. Luego iría andando, el ático de su amiga no quedaba lejos, para un café con pastas siempre hay tiempo, especialmente si son de Viena Capellanes.