jueves, 19 de septiembre de 2013

Unos operan con las gafas de Google, otros pasamos la consulta descalzos



Hace unos días el prestigioso traumatólogo Guillén operaba una rodilla con un artroscopio sin hilos y retransmitía la cirugía por streaming usando unas gafas de Google. Ese mismo día yo pasaba consulta armado con un fonendo, un otoscopio y un esfignomanómetro, en retaguardia un ordenador que me permite consultar dudas clínicas y farmacológicas sobre la marcha y poco más. Las herramientas más preciadas que manejo como generalista son la comunicación, la información blanda (biografía, patografía, familia, comunidad...) que tengo del paciente y mi razonamiento clínico. Me alegra conocer que otros facultativos usan cirugías robóticas, gafas de realidad aumentada o tecnologías ultramodernas. Pero no puedo dejar de reflexionar en qué lugar dejamos al paciente. A esa persona que tenemos delante con un problema de salud.

Cuando constato que no puedo comunicarme por email o teléfono con otros médicos de mi hospital de referencia con los que comparto decisiones de diagnóstico y tratamiento de un paciente, o que mi agenda de pacientes supera los cuarenta me pregunto si estamos haciendo las cosas de forma adecuada.

El doctor Guillén opera en una clínica privada y me parece bien que use los aparatos que le apetezcan. En el sistema público tal vez haya llegado la hora del sentido común, aplicar tratatamientos con la suficiente evidencia científica detrás, ser prudente con las novedades y evitar aquello que no haya demostrado utilidad. Les parecerá de perogrullo pero seguimos gastando millones de euros por no seguir estas sencillas recomendaciones que un humilde médico descalzo deja escritas en su blog.


6 comentarios:

Rafa Pardo dijo...

Tienes mucha razón, Salva. Y personalmente, tengo muchas dudas sobre el uso de Google Glass en Sanidad; por extensión, a toda aquella tecnología cuyo uso no esté basado en evidencia, pero sobre todo, en el más elemental sentido común.

Salvador Casado dijo...

La tecnología está de moda. Hay que ser críticos y prudentes para no equivocarnos de camino. Gracias por tu valoración.

Cristina Quesada dijo...

¿Sera que telemedicina-ehealth-etc se enseña en primero y empatia/escucha activa-etc en ultimo año, cuando ya no cabe mas en el "disco duro"?
¿Sera que lo primero atrae mas a los profesionales q lo segundo?
¿Sera q lo primero vende mas que lo segundo para el sistema sanitario?
Muy pertinente tu reflexion: ¿en que lugar dejamos al paciente?
Y añado: ¿a que le da este valor? ¿a las grandes tecnologias o al trato cercano y profesional de su medico o enfermera?

Gerineldo dijo...

Pues yo paso consulta en pedanías donde en invierno viven 20 personas (o menos). Edad Media aprox 75 años. No creo que allí hagan falta unas Google glass. Hacen falta médicos con capacidad de escucha, sin que necesariamente sean especialmente brillantes. Salu2.0

Gerineldo dijo...

Pues yo paso consulta en pedanías donde en invierno viven 20 personas (o menos). Edad Media aprox 75 años. No creo que allí hagan falta unas Google glass. Hacen falta médicos con capacidad de escucha, sin que necesariamente sean especialmente brillantes. Salu2.0

Salvador Casado dijo...

La sanidad ha perdido su orientación. Hay que volver a replatear los valores. Si no nos centramos en la persona en tiempo de enfermar y en la promoción de la salud andaremos errados.

Un barco en la niebla...