lunes, 2 de diciembre de 2013

Hablando de sexo con Venus O'Hara



Foto: Sebas Romero






Venus O'hara es una mujer compleja, bloguera en El País, actriz, escritora, articulista... La he pedido ayuda para tratar el tema del sexo en este blog. Los médicos de familia solemos hablar poco de sexo en las consultas y eso me parece un error. Sabemos que la esfera afectivo-sexual es imprescindible para todos, sabemos que el contacto es fundamental para la supervivencia, sabemos que el sexo nos da placer y nos hace disfrutar. ¿Por qué cuesta tanto hablar de él? ¿Por qué cuando acudimos al sistema sanitario nos solemos olvidar de esta esfera de nuestras vidas? ¿Por qué nos sigue dando miedo el sexo? Estas y otras muchas preguntas llevaban flotando tiempo en mi mesa de trabajo, por eso me decidí a salir de la consulta y preguntar a alguien que, si bien no sabe todas las respuestas, tiene el suficiente magnetismo como para sostener todas estas preguntas.




Pregunta: ¿Habla la gente suficientemente de sexualidad?

Respuesta: Creo que nos cuesta mucho hablar de este tema. Hay gente que confía en mí sus cosas porque siempre he sido una amiga abierta. Me sorprende cuántas cosas la gente reprime,  porque en mi caso es al contrario. Con frecuencia hay asuntos que no se hablan, por ejemplo situaciones de impotencia o eyaculación precoz. Creo que muchos de estos problemas provienen de la pornografía... "mi pene es pequeño" o "no me gusta mi cuerpo"... todo viene quizá del énfasis en la perfección.

P: Tal vez los modelos que se siguen son muy exigentes. Si lo que vemos son señores y señoras con cuerpos esculturales la comparación nos hará desdichados...

R: Yo no veo nada de porno, no me gusta nada esa representación de la sexualidad. Creo que muchos problemas vienen de esta presión. Hay expectativas muy altas "hay que follar así...", "hay que tener no se cuantos orgasmos..." si tu vives esto te sientes mal. Cuando yo empecé a tener sexo no encontré problemas para tener orgasmos. Hablaba con mis amigas y era como si hablara otro idioma, no entendían.

P: ¿Cómo es la comunicación sobre sexualidad entre chicas, dónde y cómo buscan información?

R: Cuando se es más joven es más fácil abrirse más, en la fase de los primeros novios. Luego cuando las relaciones se hacen más serias con hipotecas, bodas y niños la gente deja de hablar, lo deja para los amigos íntimos. Sólo cuando pasa algo grave se empieza a hablar de nuevo. Tengo esa sensación. Mis mejores amigas, con las que compartí mis vivencias con los primeros novios, han tenido ya niños y no me atrevo ni a preguntarles por el sexo. Es un territorio del que no se habla y que pertenece a la más estricta intimidad.

P: A los profesionales sanitarios nos pasa igual. Cuando tenemos un paciente delante le preguntamos por todo (su cabeza, su digestión, su sueño) pero la sexualidad se deja fuera y no se trata. ¿Cómo se podría abordar la esfera sexual en una consulta con una enfermera o un médico?

R: Yo soy inglesa y recuerdo con cariño los centros de planificación familiar que me atendieron cuando era joven. Centros que garantizaban la confidencialidad, proveían de condones y de información y en los que podías hablar con tranquilidad. Estaban anunciados en todas las revistas de adolescentes. Recuerdo haber pasado tardes deborando folletos e información. Por otro lado creo que los hombres no tienen la costumbre de ir al médico y bajarse los pantalones como tenemos las mujeres cuando vamos a hacer nuestras revisiones, por eso les cuesta más consultar o preguntar. Yo he ido mil veces pese a que lo paso fatal. He tenido amigas con verrugas genitales de transmisión sexual que lo han pasado mal con el tratamiento. No entiendo por qué seguimos sin protegernos con preservativos. No sabes con quién duermes... es el nombre de una de mis webs.

P: ¿Consideras que muchos aspectos de la esfera de la salud sexual se han mercantilizado, que hay una pastillita para casi todo?

R: El otro día estaba bajando música de internet y me encontré un anuncio de alargamiento de pene... qué miedo...


P: Hay mucha gente preocupada por esto

R: Así es. Recibo spam todas las semanas con este tipo de productos.

P: ¿Falta educación sexual?

R: Creo que sí, en muchos sitios no hay acceso a centros de información sexual como los que he comentado. Es verdad que ahora tenemos Google, pero ahí no siempre encontramos la respuesta. No se habla en las familias o en las escuelas. Pese a la importancia del tema los medios de comunicación siguen primando la violencia y otros contenidos antes que una información sobre sexualidad bien estructurada. Yo me eduqué en un sistema educativo católico donde se contemplaba la reproducción pero no otros temas como el sida o los anticonceptivos. Esa información tuve que buscarla en los centros de información sexual públicos.

P: ¿Cómo podríamos mejorar la educación sexual de los jóvenes en los centros de salud?


R: Una profesora cuando teníamos 12 años nos hizo una encuesta anónima sobre sexualidad y nos sirvió mucho. Pienso que en las familias y escuelas se debería abordar este tema de una forma acorde con la edad y madurez de los niños y niñas.


P: ¿Hay mucha paja en Google a la hora de buscar información sobre sexo?


R: Probablemente se puedan crear blogs o páginas web que permitan la comunicación y las preguntas a varios especialistas como tú por ejemplo. Donde haya sexólogos y un grupo de profesionales que permita el diálogo con jóvenes. Creo que están mal informados. Yo estoy haciendo ahora reseñas de educación sexual tal y como se hacen en otros países, creo que estamos un poco atrasados en esto.


P: ¿Qué proyectos tienes entre manos?

R: Bueno, escribo todo lo que puedo: primera línea , El País... trabajo en la radio y también hago vídeos. El libro Inglés para pervertidos va muy bien y tengo en mente algunos proyectos más.  Estoy contenta.





Continuará...










1 comentario:

medicoypaciente.com dijo...

Siempre me encantan las entradas de tu blog y comparto lo que comentas, pero esta vez no estoy muy de acuerdo, me parece que estáis hablando, en algún momento, de otra generación, en mi casa con mis hijas se ha hablado abiertamente de la sexualidad y en la consulta es un tema sobre el que también pregunto a los pacientes cuando la patología o los tratamientos puede afectarles en ese campo, y haciéndolo de manera natural no me he encontrado con inconvenientes por parte de ellos.
No es mi intención ni mucho menos molestar con mi comentario.