viernes, 7 de febrero de 2014

La medalla



Composición de @mlalanda


El primer sorprendido fue él mismo. Aquella mañana recibió una llamada inesperada, le comunicaban que acababa de recibir la medalla al mérito por su ejemplar labor al frente del servicio público por el que tuvo que dimitir recientemente. Los políticos no suelen dimitir, eso ya lo sabía. Sin querer se había convertido en un cisne negro, algo inusual, algo extraordinario. Había sido fiel a sus superiores y afrontado con valor catorce meses de tensiones, protestas y manifestaciones que lanzaron a la calle a decenas de miles de sus subordinados y a millones de ciudadanos. Jamás había ocurrido nada parecido en la historia del país, todo el colectivo profesional se había unido en su contra, desde las limpiadoras hasta los máximos responsables. Tardó más de cinco meses en dar la primera entrevista abierta a periodistas, se parapetó en su despacho, fue incapaz de dialogar ni negociar ninguna cuestión. Finalmente su propuesta fue desestimada por los tribunales. Los jueces no entendieron que quisiera delegar su responsabilidad pública como gestor en manos privadas aduciendo incompetencia. Debieron pensar que si era incompetente dejara el puesto a otras manos en lugar de vender el servicio. A pesar del desolado panorama que dejaba contaba en su haber con un dato de ahorro inequívoco: en dos años consiguió disminuir la plantilla un 8%. El que aumentara la lista de espera a niveles de décadas anteriores, tampoco era para tanto. Menos mal que al final la vida pone a cada cual en su sitio. Por fin podía sonreír, ya tenía su medalla.



2 comentarios:

Rafa dijo...

No, no es cierto. Los jueces no han desestimado su propuesta. Lo que han hecho es retrasar la decisión de forma que no se puede hacer en ésta legislatura.

Todo ese párrafo es mentira:
"Los jueces no entendieron que quisiera delegar su responsabilidad pública como gestor en manos privadas aduciendo incompetencia. Debieron pensar que si era incompetente dejara el puesto a otras manos en lugar de vender el servicio."

No ha habido sentencia. Ni, probablemente, la habrá. De hecho eso que aduces no se pone en duda. Lo que se pone en duda son temas formales sobre los que no tengo opinión, de defectos de forma, errores, etc. No sobre el fondo.

Ha ganado una estrategia legal. Nada más. Y nada menos.
Pero lo que habría que ver es quién ha perdido.

Salvador Casado dijo...

Un relato tan solo es un texto literario, no busca convencer tan solo aportar una versión y, si el lector lo considera, una reflexión.


¿Quién es merecedor de una medalla?

Cuando veo a muchos pacientes pasar dificultades, mal comiendo, sin calefacción y sin dinero para medicinas no puedo dejar de sentir indignación. Eso es lo que me hace escribir.