miércoles, 26 de febrero de 2014

Manual de instrucciones del bebé


foto: wikipedia

Dicen que los niños nacen con un  pan bajo el brazo, lo que no traen nunca es manual de instrucciones. A la hora de prepararse para afrontar el nacimiento y la crianza de un bebé todos solemos preguntar. Lo hacemos con familiares y amigos, con conocidos y con personas desconocidas. Cada vez más consultamos internet.


Pensando en los padres primerizos de mi cupo de pacientes he preparado una pequeña guía de recursos.



En primer lugar es bueno tener algún pediatra bloguero de cabecera. Os recomiendo a:

Amalia Arce mamá y pediatra, toda una referencia en la blogosfera.
Jesús Martínez un pediatra de raza con gran sentido del humor, bloguero y columnista del Huffington Post. Te gustará.
Santiago García Tornel pediatra curtido con un buen blog.

 y los que tenéis en esta lista.



Webs de interés:

Recursos en Guía salud

Salupedia, pediatría

Guía para padres primerizos

Liga de la leche



Recursos:

Manual de cuidados desde el nacimiento

Alimentación complementaria a partir de los 6 meses

Revista Ser Padres

Nueva gama Carrefour Baby (higiene y alimentación) con un nivel de calidad precio interesante.



Páginas y Blogs de madres y padres

Mi bebe y yo

La agenda de mamá

Mimitos de mamá

Uno más en la familia

Papás e hijos

Señora de Díaz

No sin mis hijos

El sueño de Teresa

Baby tribu



Lo más importante es tomar conciencia de que el nacimiento y la crianza son procesos cambiantes que precisan ADAPTACIÓN. Ten paciencia contigo mism@, cuida tu alimentación, descanso y actividad física, así como tus tiempos de ocio de calidad. Para poder cuidar bien a un bebé es básico que tú estés bien. Y recuerda que es bueno delegar y pedir ayuda, es muy frecuente olvidarse. Dicen que "hace falta una aldea para educar a un niño", en nuestro tiempo de familias pequeñas y dispersas es bueno recordarlo.

El parto, nacimiento y primeros meses de vida no son un cuento de hadas para los padres, nunca lo han sido. Es cierto que es un tiempo con grandes satisfacciones pero también de gran exigencia física, mental y emocional, con afectación de descanso nocturno, cansancio acumulado, agobio por no saber manejarse bien y otros muchos sentimientos y vivencias. Tómalo con calma y trata de trabajar en equipo con tu pareja y familia extensa. 


Tu pediatra y enfermera de pediatría están para ayudarte, prepara tus visitas al centro de salud escribiendo tus dudas o cuestiones en un papel, prioriza sabiendo que hay poco tiempo disponible. Las salas de espera de pediatría suelen estar llenas de niños acatarrados, acude sólo si es realmente necesario.



Muchas recomendaciones de puericultura no tienen un grado suficiente de evidencia científica. Te recomiendo que apliques el sentido común. Los mocos son inherentes a los niños, más en nuestro medio de inviernos fríos y guarderías. No parece razonable lavar la nariz de los bebés al mínimo moco, es un procedimiento molesto para ellos. Es más sensato reservarlo para cuando están muy taponados, molestos y no pueden mamar bien.





Con respecto al baño, la mayoría de las familias de nuestro medio lavan a sus bebés a diario. Lo más sensato es adecuarnos a la resistencia de la piel del bebé. Si nos pasamos de agua y jabón esta tenderá a secarse, irritarse y producirá picor. El baño es un momento alegre y divertido para el bebé y sus cuidadores, tiene efectos relajantes y permite el contacto corporal. Viene bien recordar que la piel del bebé es mucho más fina (un quinto) y delicada que la del adulto, tengamos cuidado de no abusar de excesivo tiempo de inmersión ni de jabones.
La hidratación con crema corporal es muy recomendable, es otra buena escusa para masajear al bebé y tener un rato de contacto físico que agradecerá.






La fiebre es otro caballo de batalla. Nuestra especie lleva miles de años usando esa respuesta natural contra las infecciones y no le va mal. Es una reacción natural y útil. Dado que en los primeros años de vida el bebé tendrá que ir exponiéndose a múltiples gérmenes es esperable que genere fiebre muchas veces, la gran mayoría de las veces por causas banales y superables. Si además de fiebre al bebé lo notamos muy malito, alicaido y débil permanéntemente o con otros síntomas asociados será prudente consultar con el pediatra.






Estos consejos son tan solo una introducción al tema con la intención de ayudarte a buscar la mejor información posible. Espero que te sirvan.





Y no te olvides de la creatividad  ;)












3 comentarios:

teresa rey dijo...

La verdad me encanto conocerte me gusta que los médicos os acerqueis a la red, mi familia esta repleta de médicos y conozco bastante el mundo de la sanidad. Tus consejos un 10 y muy de acuerdo en que en el termino medio esta la virtud.
A veces somos los padres los que no sabemos leer el código que traen los bebés menos mal que con la experiencia se aprende. Ahora nos tienes que dar consejitos para mas mayores, esta preadolescencia me mata. Ya soy muy fan y adicta por RSS

Salvador Casado dijo...

Cuando nos enfrentamos a realidades nuevas buscamos orientación y referencia. Generalmente las respuestas las solemos llevar en nuestro bolsillo de sentido común. Los consejos están bien, pero lo que de verdad nos ayuda es atrevernos a mirar dentro de nosotros para poder dar la mejor respuesta fuera.

Gracias por tu amable comentario Teresa.

Fernando El Catódico dijo...

Una magnífica charla y un placer escuchar y conocer a un profesional con mucho sentido común (y del humor).
¡Por fin tenemos una guía de bebés!