miércoles, 25 de junio de 2014

Más narrativa y menos tecnología en consulta #MásNarrativa







La medicina está sufriendo una terrible crisis existencial y de valores. Voy mucho más allá de los parámetros económicos, de financiación o de gestión que son los más visibles pero no los más importantes.

La medicina occidental moderna está perdiendo el norte. 

Por un lado por convertirse en negocio con ánimo de lucro en mano de grandes corporaciones. Por otro lado por convertir la asistencia en una burocratización y protocololización que prima los registros y el clicar casillas en el ordenador antes que el desempeño clínico o humano. El tercer gran problema sería la medicalización de la vida cotidiana convirtiendo situaciones de la vida doméstica en enfermedades.

Estas amenazas no son nuevas, pero viene bien recordar que a la hora de enfermar lo peor que te puede pasar es encontrarte ante un profesional cuyas lentejas dependan de la operación que te está proponiendo o con otro que en lugar de mirarte la cara se pelee un rato con el ordenador para recibir el incentivo a fin de mes o considerar que tienes una enfermedad cuando en realidad es un acontecimiento vital normal.


Los sistemas sanitarios públicos que confieren autonomía a sus profesionales para ejercer según su criterio profesional y científico son más eficientes a la hora de ajustar el gasto sanitario total. Si queremos dar otro paso habrá que aprender a reformular la incentivación tratando de que esta venga por resultados en salud u otros indicadores que no dependan del registro informático de los profesionales. La gente necesita que la miren a los ojos, los sistemas sanitarios han de velar para que las interacciones paciente-profesional sean de la más alta calidad, tanto científica como humana.


Recuperar la narrativa es prioritario. Es necesario dejar hablar a los pacientes, permitir que sus profesionales les escuchen, acompañen y orienten sin que el ruido de fondo de la computadora distorsione el encuentro humano. 

Muchos llevamos tiempo defendiendo esta visión, pero necesitamos ser muchos más para que las cosas cambien.


Lanzo la etiqueta de Twitter  #MásNarrativa para seguir la conversación en redes sociales. Si te interesa únete.