viernes, 4 de julio de 2014

Cuida tu salud digital








Pasamos tanto tiempo usando medios digitales que al final acabamos teniendo una identidad digital. Esto implica que cada vez tenemos más información ajena y cada vez internet tiene más información nuestra.

Aunque no lo desees al final todo el mundo acaba teniendo algún tipo de presencia en internet, basta con poner en Google tu nombre para ver hasta qué punto esto es cierto.

Hay que tener esto en cuenta tanto para nosotros como para los menores de edad que convivan con nosotros.

Recientemente se ha hecho pública una normativa para que buscadores de Internet como Google retiren los enlaces a informaciones publicadas en el pasado si se comprueba que son lesivas para alguna persona y carecen de relevancia. Además hay empresas que se dedican a borrar datos de internet. Me temo que siempre quedará algo, no será fácil borrar toda la información.



Propongo varias ideas:


1. Ante todo prudencia.

A priori pensemos que lo que publiquemos, u otros publican sobre nosotros, es indeleble. Que todo el contenido que colguemos en la red pase la prueba de la madre (¿qué opiniría tu madre o tu jefe si lo ve?)

2. Merece la pena pensar un poco qué imagen digital queremos tener. 

Si todos nos aseamos y peinamos antes de salir de casa parecería lógico hacer lo mismo antes de salir a internet. Pensar cómo queremos presentarnos a los demás, con qué contenidos, con qué formas, con qué herramientas y con qué redes sociales.

3. Lo digital influye en nuestra salud.

Consume recursos (tiempo y energía), no puede ocasionar satisfacciones o quebraderos de cabeza, podemos discutir o equivocarnos. A veces es posible cometer errores que trasciendan a mucha gente. No hay que tomar este tema a la ligera.
Por otro lado es frecuente la hiperconexión, consultar muchas veces nuestras pantallas, buscar mensajes o inputs, producir contenido sin cesar...

4. Ley de Casado "Antes de conectar aprende a desconectar"

La desconexión es uno de los aspectos más importantes a cuidar. Precisa de una evaluación continua para adaptar nuestro tiempo de conexión a nuestras necesidades y circunstancias personales que son cambiantes. Cuidar los tiempos de desconexión para realizar actividades de calidad es una garantía de salud mental.



Y si todo falla sigan la recomendación del vídeo...





vídeo vía microsiervos