miércoles, 2 de julio de 2014

La di-solución del sistema sanitario






Tras décadas tratando de buscar una solución a nuestro sistema sanitario por fin me doy cuenta de lo vano de mi lucha. El sistema sanitario no está abocado a una solución, sino a una di-solución. Permitan que explique el juego de palabras.

El sistema sanitario público español (en sus 17 acepciones comunitarias) se distribuye en Hospitales y Atención Primaria. Los primeros han aguantado correctamente la crisis gozando de un presupuesto similar siendo la Atención Primaria y la Salud Pública las que han sufrido más recortes presupuestarios.

¿Esto qué significa?

Pues que el cimiento del sistema (que es precisamente la Atención Primaria) se está disolviendo como un azucarillo en el café. Cada vez queda menos azúcar en el terrón, cada vez sostendrá peor la parte que le toca.

  • El gasto hospitalario apenas ha visto reducida su cuantía en los últimos años, suponiendo un 60% del gato total, frente al 16% concentrado en Atención Primaria + Salud Pública. La parte de gasto sanitario destinada al nivel hospitalario es la más alta de nuestro país desde que empezó la crisis.
  • El déficit de financiación de la Atención Primaria y los servicios de Salud Pública amenazan con abocarlos a la insostenibilidad externa por inanición, ya sea hacia un desmontaje real o hacia un vaciamiento de sus funciones y su conversión en meros intermediarios entre el paciente y el hospital, con el empeoramiento de la salud de la población que esto traería consigo.
Datos del blog Médico Crítico. 

 Esta cruda realidad no es privativa de nuestro país, en el Reino Unido también están sufriendo las mismas presiones disolutivas empujados por una corriente económicamente liberalizadora que trata de desmontar los viejos sistemas públicos europeos pero ellos siguen inviertiendo un 9.2% del PIB en Sanidad y nosotros vamos por el 6.2% y bajando...









Por mucho que sigamos pensando en la fórmula magistral que arregle este despropósito no avanzaremos nada. Se requieren medidas más creativas y estentóreas si queremos seguir subidos en el tren... porque al tren se le acaba la madera.











3 comentarios:

Ricardo Gordo dijo...

Totalmente de acuerdo, Dr. Casado. Y lo dice un neurólogo de hospital al que desgraciadamente cada vez le toca asumir más responsabilidades propias de un médico de AP por la propia saturación del sistema.
Un abrazo y gracias por el blog.

P.D: hay un error ortográfico involuntario en el verbo abocar

Salvador Casado dijo...

Gracias Ricardo por tu comentario y la corrección ortográfica.

Nuestra sociedad sólo saldrá adelante si recupera una visión sistémica en lugar de la centrada en el ombligo que nos caracteriza.

Si hacemos puré el hígado todo el cuerpo sufrirá, si machacamos un dedo lo mismo. Esto ya lo dijo San Pablo hace mucho pero sigue siendo la pura verdad. En el sistema sanitario también, como en cualquier sistema.

Un abrazo.

José Manuel Brea dijo...

Ricardo: el médico de AP (tristemente MAP) está haciendo funciones que no son ni de médico. Y tragando con lo indecible...

http://rafabravo.wordpress.com/2014/06/17/11494/