miércoles, 1 de octubre de 2014

Los avatares sanitarios que vienen




Nurse avatar de la empresa  Sense.ly






Los sistemas sanitarios actuales han agotado su modelo. El problema de fondo es la espiral de gasto que producen 4 factores:

1. Envejecimiento poblacional
2. Aumento de la complejidad.
3. Mala priorización de recursos (mucho hospital y poca atención primaria).
4. Tecnología, medicamentos y tratamientos más caros.

Una de las ideas que se están barajando es usar avatares sanitarios. Aplicaciones informáticas que remeden a una enfermera o un médico a la hora de realizar el seguimiento del paciente. Obviamente no será una enfermera o un médico real, ni siquiera se acercará a su rol. Pero la aproximación merece ser tenida en cuenta. Todo lo que sea automatizable de los roles sanitarios se automatizará. No lo duden.

Los profesionales sanitarios reales tendrán que valerse de sus avatares para prolongar su actuación fuera de la consulta. El horizonte cercano exige cuidados 24 horas 7 días a la semana. Hay que cubrir los huecos y los profesionales humanos no dan a basto, además de ser muy caros.

Muchos sanitarios se llevarán las manos a la cabeza, dará igual. Pez que no nada se lo lleva la corriente. Quien pueda pagar tendrá su consulta presencial cuando lo desee, para los demás: avatares, aplicaciones y demás gadgets que en estos momentos están en capilla.






3 comentarios:

Chema Cepeda dijo...

Estoy convencido de que todo aquello que pueda sustituir la tecnología de un profesional sanitario, lo hará y en muchos casos mejor y más rápido.

Aunque los avatares me recuerdan al modelo de atención al cliente que empezaron a imponer las compañías telefónicas y que tan poco gusta a los usuarios, que en muchos casos se cambian de compañía solo por el hecho de que en otra reciben atención personal.

En el caso que nos planteas hoy, no creo que la tecnología sea el camino. Al menos no tal y como está desarrollada en estos momentos.

Aún así el cambio es inevitable y habrá mucha resistencia. No queda otra que adaptarse y enfocar nuestros esfuerzos a aprender sobre nuevas formas de hacer las cosas, sin perder de vista aquello que nos coloca por delante de las tecnologías.

Dolors dijo...

Una captura que guardo de primero de enfermería:
el contacto físico. el contacto, fundamentalmente a través de las manos, es nuestro último recurso de comunicación cuando es difícil mantener la mirada y resulta imposible encontrar las palabras. Comunicarse también es entender todo lo que la mano dice cuando tocamos.

Hay cosas que no se pueden sustituir doctor.

Salvador Casado dijo...

Como médico asistencial miro con escepticismo el exceso tecnológico que amenaza la relación asistencial. Mi pronóstico es sombrío. La sanidad dejada en manos de empresas con ánimo de lucro cambiará completamente. Ya lo está haciendo, no hay más que ver el tipo de asistencia que reciben en Estados Unidos con una sanidad de ricos y otra de pobres.

De momento nos queda la reflexión.