domingo, 12 de abril de 2015

Las ventajas de pasear






En consulta una de las recomendaciones que mas doy a mis pacientes es la de pasear. Me sigue sorprendiendo lo poco que se pasea en nuestro tiempo. Es común que la gente vaya en coche al gimnasio a montar en bicicleta estática, ¿estamos locos? Es común pasar doce horas al día sentados en una silla y luego ver dos horas de televisión con series"de acción" o deporte televisado ¿hemos perdido el norte?

La Organización Mundial de la Salud recomienda desde siempre la actividad física y el deporte tal y como vienen haciendo los profesionales sanitarios desde la alta antigüedad. Pero algo no debemos estar haciendo bien porque cada vez la gente se mueve menos. Es verdad que el ritmo de vida no nos lo pone fácil con agendas hipercargadas, prisas, agobios y demás. Es verdad que la gente sabe que tiene que moverse pero no tiene fuerza o motivación para llevar adelante cambios al respecto.

¿Qué hacer?

La sugerencia de hoy es totalmente hedonista. Apelo al buen epicureismo y a la doctrina del gourmet: regálese placer, regálese placer con actividad física. Esto significa reservar tiempos de agenda priorizados donde desarrollemos actividad física de cualquier tipo que nos sea agradable. Vale todo, desde una vuelta a la manzana a un paseo por un parque o una zona natural de gran belleza. Desde un ratito de comba o bici estática en casa a un rato en el gimnasio, desde un poco de baile en casa o en algún bar hasta una tablita de gimnasia en el salón o sacar al perro a paso rápido. El truco está en disfrutar de esa actividad, de ponérnoslo fácil.

El placer es un buen motivador, acostumbrarnos a movernos placenteramente parece un camino sensato.