jueves, 25 de junio de 2015

No jueguen con mis datos sanitarios





Me parece preocupante la venta de datos sanitarios de pacientes catalanes a empresas privadas. La información sobre salud y enfermedad es muy sensible. Habrá alguno que no le dé importancia y que no le importe lo que hagan con sus datos. En mi caso es distinto, como médico registro cada día miles de apuntes en las historias clínicas de mis pacientes, cada una de ellas es una biografía que contiene buena partes de las heridas, angustias y miserias de la población que atiendo. Sus adicciones, problemas laborales, enfermedades de transmisión sexual... Soy custodio de dicha información pero al estar digitalizada la organización donde trabajo tiene la potestad última de usarla, manipularla o venderla como hemos visto en Cataluña. Nos dirán que los datos son anónimos y no cotienen el nombre del paciente. Eso ya da igual, con un ordenador normalito es fácil buscar la trazabilidad por edad y sexo de cualquier historia clínica hasta identificar a quién pertenece. ¿Se imaginan que esa información cae en manos del departamento de recursos humanos, de la CIA, ó de algún enemigo personal?
No dudo que potencialmente se pueda investigar y hacer buenas cosas con dicha información pero veo también que un uso comercial ó lucrativo con pocos escrúpulos puede hacer mucho daño. Si con un par de tuits se puede destrozar la carrera política de cualquiera imaginen lo que podría hacerse si tuvieramos acceso a sus datos médicos.

Ante lo visto pediría que se pudiera ejercer el derecho a la intimidad: no cedo mis datos sanitarios. Y si no me dan garantías no digitalicen ninguno. Solicito tener una historia clínica en papel que custodie mi médico ó mi centro de salud. Así de paso me mirará más a la cara, que ya está bien de tanto ordenador.



Publicado en el Huffington Post