domingo, 16 de agosto de 2015

Relato de verano: No es mi función



Empezó aquella interinidad con muchas ganas tras una larga temporada haciendo guardias y refuerzos en ambulatorios desperdigados con horarios infames. Sin embargo el reto era mayúsculo, tenía que pasar consulta en dos pueblos y atender cuatro residencias de ancianos, una con más de un centenar de internos. Acababa agotada. La carga burocrática era abrumadora y  como tres residencias no tenían médico todos los días tocaban múltiples avisos. Jamás había trabajado tanto. La enfermera del cupo sin embargo ocupaba parte de la tarde pintándose las uñas y hablando por teléfono. Un día la doctora la pidió ayuda, "no es mi función" fue la respuesta. Aquellas palabras terminarían produciendo el desastre, como ha ocurrido siempre desde que  Caín las pronunció por primera vez.

10 comentarios:

jose antonio leon mangado dijo...

Estimado Salvador:
Como relato de verano puede pasar, como ejemplo de la realidad del trabajo de una enfermera en atención primaria desde luego no.
No poniendo en duda lo laboriosa de la jornada de la médico protagonista del relato, falta el pequeño detalle de saber que pidió exactamemte.
Si es que el relato está basado en hechos reales.
La figura de enfermera que se insinua en el relato es del todo inadmisible como profesional, desde luego, pero dudo de que le paguen por hacer eso que se dice en el realato.
Si es así sus responsables jerárquicos e institucionales no hacen bien su trabajo sin lugar a dudas.
Estoy seguro de que le médicos vs. enfermeras no es el motivo del realto pero no ayuda en nada a limar asperezas por todos conocidas.
Un saludo.

Doctor Salvador Casado dijo...

He escrito el relato tal y como me lo contó una de las protagonistas, de mi completa confianza. El texto es triste pero real, afortunadamente es una excepción. Lo malo es que muchos conocemos ese tipo de excepciones, suelen ser dolorosas.

Pepe dijo...

En pediatría es frecuente, como es mi caso, que el personal de enfermería tiene muchísimo menos trabajo que el pediatra, con el añadido de que su responsabilidad es bastante menor. Hasta ahí estaría la cosa bien, a cada cual lo suyo. La paradoja se da cuando la nómina de la enfermera está cientos de euros por encima de la del pediatra que, posiblemente, cuenta con seis años de carrera, unas oposiciones MIR, cuatro o cinco años más de especialidad y unas oposiciones a la medicina pública.

Raquel Franco dijo...

Las etiquetas y los estereotipos, disfrazados o no de relato de verano dejan huella en los corazones cuando se dejan plasmados por escrito. La reacción está asegurada, Dr. Casado 😉
El ser humano tiende a juzgar tras su propia visión de los hechos, tras su filtro con el que los ve.
Què grande es la lectura de este relato aportando reflexión mediante su discusión o crítica para seguir creciendo, compartiendo.
Gracias!
Raquel

Juan F. Hernández Yáñez dijo...

A ver, Pepe, sé que existen muuuchos motivos para quejarse de las enfermeras (y yo sin duda compartiría algunos casos, como el que comenta Salvador, que naturalmente existen), pero hacerlo porque ganan "cientos de euros por encima de los médicos" es para hacérselo ver (mirar en Wikipedia "disonancia cognitiva"). Saludos a todxs

Doctor Salvador Casado dijo...

Las comparaciones suelen traer asociado sufrimiento. En nuestro medio enfermería convive con medicina y eso produce cosas estupendas y también roces como en toda convivencia.

Los relatos de veranos son un pequeño pasatiempo de un médico de pueblo que comparte una visión particular de la sanidad con la que se podrá estar ó no de acuerdo. No se busca el consenso ni el escándalo, tan solo alguna pequeña emoción y un poquito de reflexión. Podemos cambiar el sexo de los protagonistas, su rol, pasar de primera a segunda persona... lo que prefieran. Lo importante es que en mi caso cumplen una exigencia interna a compartir y en la suya la generosa visión del que detiene sus ojos en el texto y opina si le place.

Pepe dijo...

Juan F, desde el respeto y sin ir más lejos, te haré un par de puntualizaciones a ti y a aquellos que se han sentido agredidos por mi comentario:
1- Al emplear la expresión "la paradoja se da cuando" lo hago en referencia a esos casos puntuales (o no)en los que lo comentado pueda suceder. En ningún momento pretendo generalizar como se ha interpretado de mi texto.
2- Los casos en que una enfermera de pediatría cobra más que el propio pediatra, en atención primaria, que es mi ámbito, son bastantes más de los que la gente cree y te pondré tres ejemplos de ello, de ahí en adelante que cada cual saque sus conclusiones y valore si la cosa es paradójica o no: Primer ejemplo: pediatra con plaza en propiedad con enfermera veterana con múltiples trienios y cuarto nivel de carrera profesional. Segundo ejemplo: pediatra con plaza en propiedad recientemente adquirida y enfermera relativamente veterana. Tercer ejemplo: pediatra interino con contrato de 25 h. y cualquier enfermera. En nuestro equipo de pediatría te diría que casi la mitad de las parejas pediatra/enfermera se pueden englobar en alguno de los ejemplos.

zapico dijo...

Leo con frecuencia este blog y todos me parecen interesantes l
, de los ultimos del doctor Casado suguiriendo ?como formar mejor alas enfermeras que llegan aAP ? y hoy que vuelvo a encontrar otro post con nuevas sugerencias estoy muy interesada en poder aportar algo
1 cual fue la funcion ala que supuestamente se nego esa enfermera ?
2 Quien debe controlar la eficacia ,productividad o como lo queramos llamar? como y en que medida contribuimos las enfermeras aque el sistema cumpla las expectativas para las que fuimos destinadas .es nuestra labor medible en cuidadosy mejoras en salud para nuestros pacientes

ES LA CARTERA DE SEVICIOS EL CONTRATO PROGAMA todos estos parametros aportan luz alo que hacemos en Primaria
Yo tambien quiero saber si lo que hacemos las enfermeras sirve para mejorar la salud de nuestra poblacion quiero que asi sea .....y para ir a trabajar no deberia llevar las uñas pintadas

Doctor Salvador Casado dijo...

Hola Zapico. El relato no busca enjuiciar a nadie. El reto es dar un paso más y que cada uno reflexiones si está siendo fiel a sus funciones o no independientemente de las que sean según el perfil formativo de cada cual.

Cuando no lo somos hacemos un claro perjuicio a otros, tanto pacientes como compañeros sanitarios.

zapico dijo...

Quiza no me exprese bien en ningun momento lo vi como un juicio negativo alas enfermeras ,es mas me alegro hayas abierto este debate lo veo mas como una buena aportacion que como un juicio yo soy la primera interesada y reitero sigo con frecuencias tu blog .,
Un saludo y sigue aportando