martes, 20 de octubre de 2015

¿Dónde está el Snowden sanitario?










“It’s like the boiling frog,” Snowden tells me. “You get exposed to a little bit of evil, a little bit of rule-breaking, a little bit of dishonesty, a little bit of deceptiveness, a little bit of disservice to the public interest, and you can brush it off, you can come to justify it. But if you do that, it creates a slippery slope that just increases over time, and by the time you’ve been in 15 years, 20 years, 25 years, you’ve seen it all and it doesn’t shock you. And so you see it as normal. And that’s the problem, that’s what the Clapper event was all about. He saw deceiving the American people as what he does, as his job, as something completely ordinary. And he was right that he wouldn’t be punished for it, because he was revealed as having lied under oath and he didn’t even get a slap on the wrist for it. It says a lot about the system and a lot about our leaders.” Snowden decided it was time to hop out of the water before he too was boiled alive.




"Es como la rana hirviendo," me cuenta Snowden. "Uno se expone a un poco de mal, un poco de romper las reglas, un poco de falta de honradez, un poco de engaño, un poco de mal servicio al interés público, y usted puede llegar a quitarle importancia, puede llegar a justificarlo. Pero si lo hace, se crea una pendiente resbaladiza que aumenta con el tiempo, y por el tiempo que ha estado en 15 años, 20 años, 25 años, has visto de todo y no te choca. Y para que veas como algo normal. Y ese es el problema, eso es de lo que trata el caso Clapper. Vio que engañar al pueblo estadounidense con lo que hacía, con su trabajo, era algo completamente normal. Y tenía razón en que no iba a ser castigado por ello, porque reveló que había mentido bajo juramento y  ni siquiera iba a conseguir un tirón de orejas por ello. Esto dice mucho acerca del sistema y mucho de nuestros líderes. "Snowden decidió que era hora de saltar fuera del agua antes de que él también fue hervido vivo.


El hombre más buscado.




Si el mundo sanitario estuviera manipulando a la ciudadanía como las agencias estatales de información hacen ¿qué pasaría? Si nuestra sociedad estuviera sufriendo una crisis de sobrediagnóstico y sobretratamiento sin darse cuenta ¿quién tendría el valor de manifestarlo? 


Nos están hirviendo como ranas a todos. Y no nos damos cuenta.