domingo, 11 de octubre de 2015

Relato dominical: Fluir

La única posibilidad de sentirnos vivos radica en el flujo constante de sentimientos, sensaciones e ideas que pasan sin cesar por delante de nuestra frugal conciencia. Cuando nos instalamos en cualquiera de ellos e impedimos el paso de la corriente formamos un nudo que termina doliendo. Eso ya lo sabían los poetas que penaban de amor y los desheredados que lloraban desdichas. Curiosamente lo olvidamos muy fácil y llenamos así de agujeros oscuros nuestras vidas. La magia de los libros, cuadros y sinfonías es que las partituras fluyen. El arte está en ese fluir. Su poder de evocación nos impulsa a movernos y deshacer los nudos para que todas las corrientes se restauren. No es necesario beber del Grial para alcanzar la vida plena, basta con soltar. Y si no se atreven con un soneto elijan una nube, riachuelo ó un jilguero. Contemplen un instante. Ahora permítanse hacer lo mismo con ustedes. Si no les sale a la primera no tengan miedo de perseverar.