viernes, 27 de noviembre de 2015

Los siete doctores






'Los mejores médicos del mundo son Doctor Dieta, 
Doctor Quietud y Doctor Alegría' Jonathan Swife




Los médicos más poderosos del mundo están más cerca de ti de lo que crees. Disponibles las veinticuatro horas del día. No los encontrarás mejores.

Tan solo tienes que recordar que su medicina es imbatible, gratuita y fácil de conseguir. Te proporcionarán remedio tanto a ti como a aquellos que quieres.


No los alejes de la vida, más bien hazte amigo de ellos y consulta siempre que la inquietud te alcance. Su opinión te servirá de ayuda.


  1. Dieta,
  2. Movimiento y reposo
  3. Comunicación y silencio
  4. Alegría,
  5. Amor,
  6. Creatividad,               
  7. Conciencia.




Los siete doctores:


La doctora dieta nos recuerda que los alimentos siempre han sido la mejor medicina. Que mejorar lo que comemos es una estupenda manera de cuidarnos. Qué los excesos y faltas de atención con la alimentación nos suelen salir caros. Alimentarse de productos frescos, priorizar los de origen vegetal, tomar conciencia y disfrutar del momento de comer son sugerencias que aportan salud.

El doctor movimiento nos explica que hay que levantarse más de la silla. Nuestro cuerpo está hecho para moverse y desplazarse. Somos delicados mecanismos calibrados para correr y caminar, jugar y hacer deporte. Sin movimiento nos deterioramos y los huesos y articulaciones terminan molestando. Su hermano gemelo el doctor reposo invita a cuidar el descanso tanto del cuerpo como de la mente. Ser cuidadoso con la forma en que nos relajamos y dormimos es básico para poder retomar fuerza y energía para nuestras labores.

El doctor comunicación habla por los codos. Nos anima a contar lo que pensamos y sentimos. Dice que escribir es realmente necesario como también pintar ó cocinar viandas. Cualquier forma de comunicación alivia el alma. Desahogarse con la palabra es buena medicina, aprender a hacerlo con silencios también. Por eso gusta de venir acompañado de su gemelo el doctor silencio que es muy bueno escuchando. Anima a buscar momentos tranquilos para alejar la perniciosa contaminación del ruido de fondo que tanto daño hace.

La doctora Alegría siempre está sonriendo e invitándonos a hacerlo. Es muy agradecida y llena de frescura aquellos lugares que frecuenta. Invitarla a nuestra vida es una buena apuesta dado que es altamente contagiosa y hace que penas y preocupaciones se retiren.

El doctor Amor siempre ha suscitado pasiones. Cuando está ausente la vida se nos desinfla un poco. Nos anima a expresar lo que verdaderamente sentimos y a cultivar aquellas relaciones y actividades que más no enamoran.

La doctora creatividad trata permanentemente de encontrar nuevos caminos. Gusta de hacer las cosas con ingenio y de realizar nuevas combinaciones para no repetir patrones conocidos. Es muy buena medicina para mantenernos ilusionados y cultivar el asombro.

La doctora conciencia gusta de prestar atención al momento presente. De esa forma deshecha quedarse pegado a los recuerdos del pasado y ser absorvido por la incertidumbre del futuro. Nos ayuda a sentir con más intensidad lo que la vida nos presenta y a caminar con más serenidad cuando nos aprieta la tormenta. Cuando somos muy conscientes es más sencillo aceptar lo que el presente nos enseña. No podemos alejarla mucho de nosotros sin terminar dormidos.



Los siete doctores son en realidad nueve pero si bien lo piensas hay muchos más que sólo tú conoces. Invítalos a tomar un té contigo y acudirán contentos para que tú también lo estés.




Como ves hay alternativas a la hipermedicación y al uso excesivo de los servicios y productos sanitarios. Siempre que puedas habla con el doctor sentido común, su palabra es digna de escucharse.



Vector de Infografía diseñado por Freepik


2 comentarios:

Jordi Pericas Beltran dijo...

Hola

Puedes pasar el rato pidiendo una segunda opinión a los ocho doctores previos o ir (o no ir, presuntamente ya estás con ella) directamente a la doctora conciencia.

It's up to you!!

Compartiendo...

Pepe Arjona dijo...

¡Gran aporte!